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miércoles, 20 de junio de 2012

To end Logan Y Tu-Capitulo 15


Volvió a tomarla de la mano y la llevó al vestuario de la novia, cerrando la puerta tras ellos. Estaban rodeados de ligueros, sprays y otras muchas cosas, pero al menos estaban a solas. Él se sentó en un banco y arrojó al suelo un montón de ropa para hacerle sitio a su lado.
___________se sentó junto a él.
—Mi madre me llamó —dijo.
—Darren le ha contado su versión de los hechos, ¿no? —supuso él. No era difícil imaginarse lo ocurrido.
Ella asintió.
—Hizo que pareciera que la víctima era él y que yo había provocado la ruptura porque me descubrió con otro hombre. ¿Cómo se puede ser tan miserable?
Logan estaba de acuerdo, pero esperó a que _______continuara.
—Mi madre me sugirió que volviera arrastrándome a los pies de Darren y le pidiera disculpas —dijo ella. Soltó un bufido y puso los ojos en blanco—. Jamás haría algo semejante.
No, Logan no se imaginaba a -________arrastrándose a los pies de ningún hombre, pero en cambio había ido a buscarlo a él. A pesar de sí mismo, la esperanza empezó a crecerle en el pecho.
—¿Y qué pasó después?
—Bueno, a mi madre no le interesaba mucho mi versión de lo sucedido. Dijo que aunque fuera cierto, como si yo estuviera mintiendo, los hombres siempre engañan. Así son ellos —entornó la mirada y se inclinó hacia él, hasta que sólo estuvieron separados por unos escasos milímetros—. Y eso me lleva a una pregunta.
Hizo un gesto provocador con los labios, sensuales y relucientes. Olía maravillosamente bien, y Logan tuvo una erección sólo por estar junto a ella. Pensó que aunque tuviera ochenta años seguiría excitándose cada vez que estuviera a su lado.
—¿De qué te ríes? —le preguntó ella, dándole un puntapié en la espinilla—. No le veo la gracia.
Por Dios… ¿era culpa suya que aquella mujer lo hiciera tan feliz?, se preguntó Logan . Le acarició la mejilla con un dedo, intentando apaciguarla e ignorando el dolor en la espinilla y en otras partes de su cuerpo.
—Tú me haces reír, __________. No puedo evitarlo, pero si vas a darme una patada cada vez que lo haga, vamos a tener un serio problema. Ella agachó la cabeza.
—Lo siento.
—Disculpa aceptada —dijo él, riéndose otra vez—. Y ahora, ¿qué querías preguntarme?
_______entrelazó las manos tras ella.
—Quería saber… —la voz se le quebró y las mejillas se le ruborizaran—. Seguro que te ríes o piensas que me he vuelto loca.
—Te prometo que no haré ni una cosa ni otra — le aseguró. Era obvio que habían llegado a una encrucijada, y él no estaba dispuesto a echarlo todo a perder—. Dímelo —le pidió.
—Si fueras mío…. Quiero decir, si yo fuera tuya… Si estuviéramos juntos, ¿te parecería que engañar a tu pareja es algo aceptable? ¿Necesario? ¿Lo propio en un hombre?
A pesar de las divagaciones y la turbación de __________, Logan  entendía lo seria que era su pregunta. No sólo le estaba preguntando su opinión sobre la infidelidad, pues ya habían hablado antes de ese tema; también estaba intentando averiguar, de un modo tan adorable como indirecto, si él quería algo más con ella de lo que habían compartido aquel fin de semana.
Él ya sabía cuál era su respuesta. Su perspectiva había cambiado enormemente desde que volara a Chicago el día anterior por la mañana, y aquel manojo de nervios que lo interrogaba ahora era la razón.
Por el bien de ambos, decidió abordar la cuestión de frente.
—Desde el primer momento que te vi, me echaste a perder para cualquier otra mujer. Así es como deben funcionar las cosas entre un hombre y una mujer —le tomó las mejillas en una mano—. Entre una pareja. Nunca lo había sabido hasta ahora, pero al conocerte todo me quedó muy claro.
______-lo miró con ojos muy abiertos.
—Entonces, solamente tú y yo… ¿eso sería suficiente para ti?
—Lo mismo esperaría yo de ti.
—Puedo vivir con eso —afirmó ella, asintiendo solemnemente—. Tú también me has echado a perder para cualquier otro hombre —añadió, al tiempo que una sonrisa de felicidad curvaba sus labios.
—Estupendo. Y ahora soy yo el que tiene que hacerte una pregunta —dijo. Era una pregunta importante que no dejaba de inquietarlo—. ¿Qué pasa con la desaprobación de tus padres? ¿Has pensado en lo que realmente quieres de la vida? —después de todo, él no era más que un piloto. Quería que ___________ supiera desde el principio los obstáculos a los que se enfrentaría.
Ella bajó la mirada a sus manos.
—A mis padres nunca les ha importado lo que yo quiero, sólo lo que ellos creen que es lo correcto. Hizo falta que me fuera de Atlanta para darme cuenta, así que al menos puedo darle las gracias a Darren por hacerme abrir los ojos —se pasó la lengua por los labios brillantes—. Pero eso de vivir para otra persona se acabó para mí.
—¿Y qué hay de lo que tú quieres? —le preguntó, agarrándole las manos. Habían llegado al punto crucial—. No puedo dejar de volar…
—¿Quién te ha pedido que lo hagas? —dijo ella. La mera posibilidad parecía ofenderla.
Logan tragó saliva. Al fin se atrevía a creer que aquella mujer lo comprendía y aceptaba realmente.
—Tampoco puedo irme de California. La empresa para la que trabajo tiene allí su sede. Sé que es pedirte demasiado después de un único fin de semana, pero si estuvieras dispuesta a mudarte a San Francisco, creo que tendríamos una posibilidad…
Ella puso los ojos en blanco.
—También yo lo creo, o no estaría aquí.
Logan quería sonreír, reír, besarla apasionadamente… Pero no podía. Aún quedaban cosas por decir.
—Puedo llevarte conmigo en algunos viajes. Así no estaríamos separados mucho tiempo. Pero en otros vuelos no está permitido y tendrías que quedarte sola, sin amigos… al menos al principio. Pero mi familia vive allí y seguro que les gustarás. Mi hermana hará que te sientas como en casa y…
—Soy una mujer adulta, Logan —lo interrumpió ella, rodeándole el cuello con los brazos y entrelazando los dedos en sus cabellos—. Sé cómo hacer amigos y estar ocupada. En serio, sé muy bien dónde me estoy metiendo.
—Puedes sentirse muy sola —insistió él, repitiendo lo que su madre le había dicho tantas veces.
—Me gusta mi propia compañía —dijo ella, enderezándose y mirándolo fijamente a los ojos—. Logan , ¿estás intentando asustarme?
Él negó con la cabeza.
—No, pero si vas a echarte para atrás, mejor que sea ahora y no más tarde.
—Tonto —lo reprendió ella, acariciándole la mejilla—. No voy a echarme para atrás, ni ahora ni nunca. Te quiero, y sé que esto puede funcionar. Tampoco espero que tú me mantengas. Encontraré un trabajo gracias a mi experiencia como relaciones públicas. También sé cómo recaudar fondos y…
—¿De verdad quieres trabajar? —le preguntó él—. ¿O prefieres seguir recaudando fondos para obras benéficas? Porque yo puedo mantenerte. Demonios, quiero hacerlo. Así que, si lo que de verdad te gusta es recaudar fondos, yo te pondré en contacto con las instituciones adecuadas. De ese modo, cuando esta relación salga adelante como tú y yo sabemos que saldrá, podrás tener a mis hijos sin verte obligada a dejar un trabajo…
—¿Quién se habría imaginado a Logan Wade Lerman ? Tenemos muchas decisiones que tomar, pero las más importantes están resueltas, ¿no es así?
—En efecto.
—Entonces, ¿tienes algo más que añadir? —le preguntó, riendo—. Porque a mí me parece que lo más importante aún no se ha dicho —añadió, con un brillo de felicidad y certeza en los ojos.
—Te quiero —dijo él. Eran las palabras más serias que había pronunciado en su vida.
La sonrisa de _______-se ensanchó aún más, si tal cosa era posible.
—Yo también te quiero, Logan .
Él la estrechó entre sus brazos y le dio el beso más intenso, íntimo y apasionado que pudo ofrecerle. Después de todo, estaba sellando el trato más importante de su vida.
—¿Y ahora quieres saber la otra razón por la que he venido a buscarte? —le preguntó ella con voz jadeante cuando se separaron para tomar aire.
Logan le acarició el pelo. Quería deshacerle el recogido, pero no podía. Si _________-iba a conocer a sus amigos, querría tener el mejor aspecto posible, como buena sureña.
—Quiero saber todo lo que sea importante para ti.
Ella lo miró fijamente con sus grandes ojos.
—Quiero que me hagas el amor en un avión. Ya sabes… ser miembro del Mile High Club.
Logan soltó un gemido. De una cosa estaba seguro. Con ______-en su vida, jamás podría aburrirse.
—Nena —dijo, tomándole las manos—, puedes darlo por hecho.
                                                                              Fin

martes, 19 de junio de 2012

To end Logan Y Tu-Capitulo 14


Y una vez que lo hiciera, una vez que estableciera su propia identidad, tal vez sus padres pudieran verla de un modo diferente. O tal vez no. Pero al menos sería feliz consigo misma. No importaba lo triste que estuviera ahora.
—______--, ¿me estás escuchando? —la voz aguda de su madre la obligó a concentrarse en el teléfono—. He dicho que nos necesitas a nosotros y a Darren. Llámalo y discúlpate. Estoy segura de que aceptará volver contigo después de que tu padre hable con él.
—No —por primera vez, ________se atrevía a expresar con palabras su desafío, aun sabiendo que con aquella actitud orgullosa e independiente jamás conseguiría el amor y la aprobación de su madre. Pero por nada del mundo estaría dispuesta a ceder.
—¿Cómo has dicho? —preguntó Kate.
_______-se imaginó a su madre adoptando una pose erguida y altanera y respirando profundamente.
—He dicho que no. No voy a disculparme. No quiero volver con Darren, ni aunque él quisiera volver conmigo, lo cual no es el caso.
—Tonterías.
—Pregúntaselo la próxima vez que llame, ¿de acuerdo? Él rompió conmigo —y cuánto se alegraba ahora de que así fuera—. Pero al menos hizo que me diera cuenta de que me respetaba a mí misma lo suficiente como para no conformarme con un hombre que no me quiere. Darren no me quiere. Y desde luego, no me respeta.
Reprimió una carcajada, ya que no se esperaba a Darren llamando a su puerta para suplicarle una segunda oportunidad. Pero sus padres no podían verlo de la misma manera. Estaban empeñados en echarle la culpa a su hija y en creerse las mentiras de Darren. Éste los conocía lo suficiente para jugar con ellos a su antojo… y ganar.
—Si te niegas a colaborar ahora, no podré sacarte de esto —le advirtió su madre.
________-enderezó los hombros.

—No te estoy pidiendo que lo hagas —dijo, tragando saliva. Aceptaba a su madre tal cual era y confiaba en que algún día Kate hiciera lo mismo con ella.
Se hizo un largo silencio al otro lado de la línea, antes de que se oyera la ruidosa respiración de Kate. Seguramente estaba sorbiéndose las lágrimas.
—Tu padre va a llevarse una profunda decepción, ________-, y yo no podré mirar a nadie en el club de campo —dijo su madre. No la estaba amenazando; sólo estaba declarando una verdad incuestionable, y ___________ comprendió lo devastador que podía ser para Kate su acto de rebeldía.
Una vez que colgara, no habría vuelta atrás, a menos que se arrastrara a los pies de sus padres para implorar perdón. Y eso era algo que jamás haría.
—Lo siento, mamá —dijo, apartándose las lágrimas de los ojos. No lamentaba llegar a ser quien realmente era, sino el dolor que le estaba infligiendo a sus padres, quienes no sabían ser de otra manera.
El clic que sonó al otro lado confirmó las sospechas de ________- sobre el final que tendría la conversación. Colgó el teléfono con manos temblorosas y se sentó en la encimera de la cocina.
Aunque ahora estaba verdaderamente sola, no sentía ningún vacío interior. Se tenía a ella misma. Y sobreviviría sin el apoyo de su familia o el dinero de su ex novio. Tenía suficiente experiencia como relaciones públicas para conseguir un trabajo en cualquier parte. Por primera vez en su vida, se daba cuenta de que tenía fe en sus capacidades.
Y tenía que agradecerle a Logan la inestimable ayuda que le había prestado. Logan Lerman, un hombre que le permitía ser ella misma… y que la amaba por ser ella misma. Apostaría la vida a que la amaba, porque era amor lo que ella sentía por él. La garganta se le secó y el corazón se le aceleró al permitirse pensar esas palabras por primera vez.
Amaba a Logan . Y estaba segura de que él también la amaba, a su manera. Pero no se engañaría pensando que el amor cambiaría a Logan… Su piloto necesitaba la libertad para sobrevivir. E igual que él la aceptaba, ella lo aceptaría.
Se preguntó si en la concepción solitaria que Logan tenía del mundo habría lugar para ella. Para los dos. Y se dio cuenta de que sólo había un modo de averiguarlo.


Logan alzó su copa para brindar por los novios.
—Por una vida de salud, felicidad e hijos que se parezcan a Cynthia —dijo, provocando a Bill—. Salud.
La multitud aplaudió y Bill se apartó de su novia para darle un cálido abrazo a Logan y palmearlo en la espalda.
—Que seas muy feliz —le dijo Logan a su amigo. No sólo se lo decía desde el corazón; finalmente comprendía que era posible la felicidad para toda la vida.
Durante años había creído que el compromiso, el matrimonio y los deseos de una mujer nunca encajarían con los suyos. Siempre había visto la situación de sus padres como un claro ejemplo a evitar, y las mujeres con las que se había relacionado nunca le habían demostrado que estaba equivocado. Hasta ahora.
En su arrogancia masculina, nunca había imaginado que la emoción y los nervios le revolvieran el estómago. Nunca había pensado que llegaría a desear tanto a una mujer ni que estaría dispuesto a casi todo con tal de mantenerla en su vida.
Simplemente, nunca había conocido a la mujer adecuada.
Pero ahora la había conocido, y sin ella no era nada. Demonios, una dama de honor se le había insinuado y otra incluso le había metido mano, y aunque las dos eran muy atractivas, ninguna le había interesado lo más mínimo. Ni siquiera para mantener una conversación. Logan sabía que pasaría mucho tiempo intentando olvidar el breve idilio con _________-.
Se fue al bar a pedir un whisky escocés, y luego se dirigió hacia la entrada principal para apartarse del ruido y la gente. Se apoyó contra la pared y observó el salón de baile, donde el novio y la novia bailaban la canción lenta que interpretaba el grupo de música.
—Es curioso, pero nunca te hubiera imaginado como el tipo de hombre que se mantiene al margen de la fiesta.
La voz de ______--lo pilló por sorpresa, y por un momento pensó que estaba alucinando, tan fuerte era su deseo por ella. Se volvió y la vio junto a él, con un vestido negro que le llegaba por las rodillas, un chal alrededor del cuello, una capa de maquillaje que no necesitaba y el pelo recogido en lo alto de la cabeza.
—¿Qué haces aquí? —le preguntó él, sin recuperarse del impacto que le había producido verla y sin atreverse a esperar nada.
Ella se encogió de hombros y aferró con los dedos un pequeño bolso negro.
—Buscándote.
Las puertas del salón de baile se abrieron de par en par, interrumpiéndolos. Logan la agarró de la mano y la llevó hacia el pasillo de los baños y los teléfonos, donde pudieran estar a solas.
—¿Cómo me has encontrado? —le preguntó, porque nunca le había dicho dónde iba a celebrarse la boda.
Ella soltó un suspiro largo y fingido.
—Me temo que hurgué en tu bolsa. ¿Dónde si no habría encontrado la invitación? —sacudió la cabeza en un gesto melodramático—. Oh, cielos, cómo me avergüenzo de mí misma…
Él se echó a reír.
—¿Y qué motivo tenías para venir a buscarme? —no la había invitado a la boda a propósito, después de que ella rechazara acompañarlo a la cena de ensayo.
Bill se lo había recriminado mientras se cambiaban de ropa para la ceremonia. La noche anterior Logan había sido lo bastante estúpido para contárselo todo a su amigo, y en consecuencia se había ganado un merecido sermón antes de la boda. Pero no le importaba. Por grande que fuera el riesgo de perderla, Logan creía que el próximo paso debía darlo _______----.
Y deseaba con todas sus fuerzas que estuviera dándolo ahora.
Le puso una mano bajo la barbilla y le hizo levantar la cabeza hasta que sus miradas se encontraron.
—Te perdono por fisgonear en mis cosas.
—Vaya —dijo ella, llevándose una mano a la frente en un gesto digno de Escarlata O'Hara—. Pensaba que tendría que esforzarme un poco más para merecerme tu perdón —le sonrió, pero aquella sonrisa no expresaba lo que él creía ver en su interior.
Logan arqueó una ceja. No se fiaba del tono ligero ni de aquella actitud tan frivola. No cuando los ojos de ______- estaban enrojecidos e hinchados bajo el espeso maquillaje y cuando la voz le temblaba bajo la aparente frialdad.
—¿Qué ocurre, nena?
_________- bajó los hombros y soltó una profunda exhalación.
—No lo estoy logrando, ¿verdad?
—Depende. Me has encontrado, de lo cual me alegro. Pero algo sucede y quiero saber qué es —dijo. Su avión despegaba por la mañana y no tenían tiempo para juegos.
Un grupo de mujeres salió del lavabo de señoras, riendo y armando escándalo.
—Así no hay manera de tener intimidad —murmuró Logan—. Sígueme.

To end Logan Y Tu-Capitulo 13


Ella lo sorprendió al agarrarlo por las caderas.
—Vamos, grandullón —le dijo con su sensual acento sureño—. Te toca.
—¿Crees que puedes recibirme otra vez? —le preguntó él, riendo.
—Siempre —respondió ella, muy seria.
Estupendo, pensó él. Había llegado hasta ella. Ahora sólo tenía que conseguir que durase.
—¿Quieres saber por qué no he llegado al orgasmo?
Ella asintió.
—Porque quería que lo vieras —dijo, y se colocó encima—. Y porque no quiero que lo olvides —añadió, uniendo otra vez los cuerpos.
Y por cómo lo miró con los ojos tan abiertos, también lo sintió. Satisfecho de haber conseguido su objetivo, empezó la cabalgada hacia el placer. Contempló cómo ella hacía lo mismo y comprobó con satisfacción que ella también lo observaba.
Pero eso no significaba que hubiera progresado con ella como quería. De hecho, no tenía ni idea de lo que _______-quería de él, y después de que hubiera rechazado su invitación para acudir a una simple cena y de qué él hubiera desnudado su alma mientras le hacía el amor, decidió que la pelota estaba ahora en el tejado de ________--.
Si ella quería más, tendría que ir a buscarlo.
_______--volvía a estar sola, y no lo soportaba. Se paseaba por el dormitorio de un lado a otro, intentando ignorar las sábanas arrugadas de la cama, la bolsa de viaje en el rincón y la embriagadora colonia de Logan que persistía en el aire. No era que no supiese estar sola, o que no pudiera vivir como una mujer soltera. Pero la verdad era que echaba de menos terriblemente a Logan .
No era una postura muy inteligente, teniendo en cuenta que Logan se marcharía por la mañana. Y aunque había insinuado que entre ellos había algo más que sexo, sería una ingenua si se permitía creerlo o confiar en que sus palabras trascendieran de aquella breve aventura. En primer lugar, acababan de conocerse. ¿Qué podían saber el uno del otro o qué podían tener en común? En segundo lugar, vivían separados por miles de kilómetros. Y en tercer lugar, él no quería atarse a nadie, como había hecho su padre. Y como pronto haría su mejor amigo.
El corazón de _____----se rebelaba contra los inconvenientes, pero antes de que pudiera pensar con más claridad, sus divagaciones se vieron bruscamente interrumpidas por el sonido del teléfono. Suspiró y agarró el auricular.
—¿Diga?
—__________-, cariño, estoy muy preocupada. Por favor, dime que Darren sufre alucinaciones y que no estás con un hombre que no es tu novio —le suplicó su madre al otro lado de la línea—. Por favor, dime que la boda sigue adelante como estaba planeado —Kate parecía al borde de la histeria, y no le faltaba razón, considerando la versión distorsionada de los hechos que debía de haber recibido de Darren.
Su madre creía a Darren, aunque sólo fuera porque _________no le había dado más que disgustos… a diferencia de sus otras hijas, quienes siempre habían hecho lo correcto. En esta ocasión _________casi había llegado a complacer a su familia, pero ahora estaba a punto de destruir la última ilusión que les quedaba a sus padres para que se convirtiera en la hija perfecta.
A menos que Kate pudiera ver más allá de sus prejuicios sociales y comprender los verdaderos sentimientos de ____________-, madre e hija estaban condenadas a una separación que difícilmente podrían superar. Por mucho que _____deseara tener una madre que la apoyara y consolara, no albergaba mucha esperanza. Sólo la suficiente para hacerle contener la respiración.
Pero Darren había dispuesto las bases para el desastre, y si ahora lo tuviera frente a ella, ______le retorcería el pescuezo sin dudarlo.
—Mamá, escucha, las cosas no son lo que parecen —dijo, intentando explicar las mentiras de Darren.
Kate resopló ruidosamente.
—Gracias a Dios. ¿Quieres decir que no te estás acostando con un desconocido?
_____---sacudió la cabeza y se apoyó contra la encimera de la cocina. Tenía el presentimiento de que iba a necesitar que algo la sostuviera.
—Mamá, tengo veinticinco años y…
—Tomaré eso como un «sí» —la cortó Kate con un chillido de desesperación—. Oh, Dios mío, sabía que no debía dejar que te fueras a Chicago antes de la boda. Si te hubieras quedado en casa, podríamos haberte vigilado y nada de esto habría sucedido.
________ya le había recordado su edad a su madre. Era inútil repetírselo.
—¿No te das cuenta de que el pobre Darren está hundido? —le preguntó Kate—. Y tu padre también. Al fin habías encontrado a un buen hombre, pero no podías quedarte con él, ¿verdad? —le espetó con reproche. Gracias a su hija, tendría que soportar la humillación delante de sus amigas. Una vez más.
__________- abrió la boca para protestar, pero se dio cuenta de que sería librar una batalla perdida. Recordó aquella ocasión en la que se negó a acudir a un baile de gala en el club de campo con el hijo del mejor amigo de su padre, porque la última vez que estuvieron a solas él había intentado forzarla. Sus padres no la habían creído, y habían optado por pensar que su hija estaba siendo exigente, obstinada y cabezota y que los desafiaba a propósito. De ninguna manera podría creerla ahora. Era inútil intentarlo.
A Kate siempre le había gustado la idea de tener unas hijas a las que pudiera exhibir ante sus amigas del club de campo y en las bodas y compromisos sociales, como hacían las demás con sus hijas. Pero cuando _____demostró tener sus propios gustos y necesidades, su madre no supo qué hacer con ella. Ni siquiera intentó comprenderla, como tampoco hizo su padre, pues había delegado la educación de las niñas en Kate.
Con todo, ahora se encontraban en una encrucijada, y ________no podía permitir que prevaleciera la versión de Darren. Tenía que exponer la verdad.

Mamá, escúchame —le pidió, armándose de paciencia—. Darren y yo hemos roto. Me estaba engañando con…
—Una compañera de trabajo —dijo Kate, sorprendiendo a ________—. Ya lo sé. Darren nos advirtió que te pondrías a la defensiva y que te inventarías una historia como ésta para culparlo. Nos dijo que has estado actuando así desde que te fuiste a Chicago. Él ha tenido que matarse a trabajar para montar la nueva oficina, pero tú no lo entendías. Te has mostrado fría y distante y al final te has buscado a otro hombre que te prestara más atención.
_________se echó hacia atrás, golpeándose deliberadamente la cabeza contra el armario. Pero con eso no consiguió desmayarse ni hacer desaparecer la ridícula fe de su madre en Darren.
—Tengo un plan —dijo Kate.
_______puso los ojos en blanco.
—No quiero saberlo.
—Claro que sí. Tu padre puede hablar con Darren, y estoy segura de que él aceptará volver contigo.
Ella negó con la cabeza.
—No quiero volver con Darren. ¿No has oído lo que te he dicho? Darren me estaba engañando. Él no me quiere, y…
Su madre dejó escapar un suspiro de exasperación.
—El amor no tiene nada que ver con un buen matrimonio, ____-Ann Puente. Lo que importa es casarse con alguien de tu misma categoría y vivir la vida que te ha correspondido. Fin de la historia.
Fin de la historia para Kate, tal vez, no para _______.
—¿Te da igual que Darren me haya sido infiel? —preguntó, odiando la vocecita infantil que usaba para suplicar la aprobación de su madre. Pero nunca conseguiría nada de Kate. No cuando su madre se conformaba con mucho menos de lo que merecía para sí misma. Pero ________--no era igual. Ya no. Y se había acabado el disimulo. Estaba cansada de intentar ser alguien que no era y de ocultar la verdad para no herir los sentimientos de sus padres.
—Supongo que debería haberte hablado hace tiempo de los hombres y de lo que necesitan —dijo Kate, resignada—. Los hombres engañan. Es su naturaleza. Pero si eres capaz de aceptarlo, tendrás todo lo que puedas desear en la vida. Todo lo que mereces.
______se enrolló el cable telefónico en los dedos mientras su madre hablaba.
—¿Qué cosas son ésas? ¿Dinero? ¿Una casa grande, fría y solitaria? ¿Eso es lo que merezco? —preguntó. ¿Era eso lo que Kate pensaba que merecía su hija?
Los ojos se le llenaron de lágrimas al tiempo que la asaltaban los recuerdos de su infancia. Imágenes de su madre llorando en la cama cuando su padre no volvía a casa, mientras _______y sus hermanas se cantaban nanas entre ellas para intentar ahogar el eco de los sollozos.
Ella quería algo más sus hijos. Y para sí misma.
—Son cosas importantes, cariño —dijo Kate—. ¿Qué puedes hacer sin ellas? Dime, ¿quién podrás ser sin dinero y sin estatus social?
________-tragó saliva. La respuesta le vino sin tener que pensarla.
—Seré yo —dijo con voz suave pero decidida—. _______-Puente —no quería ser nada más.
Y su piloto tampoco quería que fuera nada más. En sólo un fin de semana había recorrido un emocionante camino de nuevas experiencias, descubriendo su fuerza interior y sus verdaderos deseos.
Y ese camino lo había empezado en su visita a Victoria's Secret y el consiguiente descubrimiento del libro rojo de las «sexcapadas» en el vestíbulo de Divine Events.
Pero la búsqueda de sí misma no se había completado hasta que no contó con la aceptación de Logan . Y estaba encantada con el descubrimiento de la verdadera __________. Le gustaba ser una mujer sin apenas inhibiciones a la que no la preocupaba lo que pudiera pensar la gente y que actuaba según sus instintos más básicos.
_______había creído que tendría que encontrarse a sí misma y averiguar quién era realmente y qué deseaba en la vida, pero ya lo sabía. Todo lo que tenía que hacer era salir del cascarón que su familia había creado y que luego Darren había mantenido, y aventurarse ella sola en el mundo exterior.
_______________________________________________
Mini Maratón dedicado a Ceci =)

viernes, 15 de junio de 2012

To end Logan Y Tu-Capitulo 12


Era un desastre, pero tenía que organizarse sin perder más tiempo. Necesitaba descubrir quién era antes de permitirse sentir algo por otro hombre. Pero a medida que transcurría la noche larga y solitaria, se vio obligada a admitir que ya sentía algo. Algo más profundo de lo que nunca había creído posible.
Logan volvió al apartamento de _______-mucho después de medianoche. La cena de ensayo se había alargado bastante, con todos los invitados bebiendo y divirtiéndose. Luego, Bill había acompañado a su novia, Cynthia, a su coche y había insistido en que salieran a tomar una copa. Logan no podía negarle nada a su amigo en su última noche de soltero, así que se fueron a un bar en el que Bill se tomó más de una mientras que Logan se conformó con una cerveza mientras pensaba en la mujer que había dejado sola.
Se quitó la ropa, incluyendo los boxers, y se deslizó en la cama junto a ella para estrecharla contra su cuerpo.
—¿Logan ? —murmuró ella medio dormida.
—Mm-hmm —respondió él. Interpretó como una buena señal que incluso en sueños lo reconociera y no lo confundiera con Dagwood. Por lo visto, su ex no jugaba ningún papel en los miedos o dudas que ___________ pudiera albergar respecto a Logan y ella—. Soy yo. Sigue durmiendo.
—Está bien —dijo ella, apretándose más contra él. Su trasero encajó a la perfección en la ingle de Logan.
Él enterró el rostro en sus cabellos y dejó que su fragancia femenina lo impregnara. También sirvió para excitarlo, pero, sorprendentemente, no era eso lo que más necesitaba de ella en esos momentos.
Logan tal vez no renunciara a su trabajo como había hecho Bill, pero maldito fuera si no había envidiado la intimidad que había visto en los novios y el futuro en común que tenían por delante. Él también quería esas cosas, y las quería con una sola mujer. La mujer que dormía entre sus brazos.
Cierto, no conocía a __________lo suficiente para pedirle algo así, pero quería tener la oportunidad de comprobar adonde conducía aquella aventura, y dudaba que pudieran averiguarlo si ella permanecía en Chicago. Él tenía su residencia en San Francisco, al igual que Connectivity Industries. Tenía que estar disponible para cualquier emergencia y estar dispuesto a viajar cuando fuera necesario. Aún necesitaba la sensación de libertad que experimentaba al surcar los cielos. Pero quería tener la certeza de que __________-estaría esperándolo cuando volviera a casa.
Y por las reacciones que había visto en la mayoría de las mujeres, sabía el sacrificio tan grande que le estaría pidiendo. No sólo tendría que vivir en un nuevo estado sin familia ni amigos, sino que él no podría estar siempre a su lado para facilitarle el cambio.
Si pensaba que pedirle que lo acompañara a una cena de ensayo había sido una proposición insegura, no podía imaginarse cuál sería su reacción si le planteara una cuestión semejante. Pero cuando llegara el domingo por la mañana, no tendría más remedio que abordar el tema… o volver solo a casa.
____________se despertó sintiendo el calor de un cuerpo cubriendo el suyo. No podía decir que la molestara aquella sensación tan deliciosa; de hecho, le encantaba. Había oído a Logan cuando volvió a casa la noche anterior, y si era completamente sincera, tenía que admitir que no se había dormido del todo hasta que él regresó.
Ahora yacía bocabajo, con Logan sobre ella, envolviéndola en su calor masculino.
—¿Qué haces? —le preguntó.
—Despertándote —respondió él. Le apartó el pelo de la mejilla y empezó a besarle el cuello, mordisqueándola suavemente y acariciándola con la lengua.
Ella se estremeció ante el asalto sensual y arqueó el cuerpo, frotando accidentalmente la pelvis contra el colchón. El contacto tuvo el efecto erótico de excitarla aún más.
—Mmm. Vas a hacer que sea inmune a los despertadores.
—Si eso significa que vas a necesitarme para despertarte por las mañanas, por mí estupendo.
Antes de que ella pudiera reaccionar a sus palabras, él empezó a mordisquearle lentamente el lóbulo de la oreja, sin duda con la intención de distraerla. Y funcionó. __________cerró los ojos y dejó que la excitara con sus labios, su lengua, sus dientes y sus expertas manos, sabiendo en todo momento que aquélla podía ser la última vez que estuvieran juntos.
Logan bajó desde el lóbulo de la oreja hasta el cuello, deteniéndose para besar y acariciar cada palmo de su espalda. ____________se retorció y frotó su sexo contra el colchón, acercándose más y más al climax con cada rotación de sus caderas. La respiración se le aceleró frenéticamente y un gemido ahogado se le escapó de la garganta.
De pronto sintió las manos de Logan en los muslos y se puso rígida.
—Quiero que confíes en mí, cariño —le susurró él, acariciándole el cuello con su aliento.
—Confío en ti —respondió ella tragando saliva. Confiaba plenamente en él, y no sólo con su cuerpo.
Logan le separó suavemente las piernas y hundió los dedos entre los muslos. La adrenalina recorría a borbotones las venas de __________, que se vio inundada de sus propios jugos. Y entonces sintió cómo él empezaba a introducirse en ella.
Cerró los ojos y soltó un lento jadeo. La sensación era increíble.
—¿Estás bien? —le preguntó él.
—S… sí —respondió. Estaba en la gloria. ¿Cómo no estarlo con el cuerpo de Logan rodeándola y penetrándola?
Él le apartó el pelo de la cara y le acarició la mejilla con la nariz.
—Quiero que estés mejor que bien, nena —dijo, profundizando aún más.
Ella tensó los muslos alrededor de su miembro, abandonándose a la espiral de pasión que crecía en su interior. Con cada suave empujón Logan la acercaba al límite. Necesitaba que se moviera, que la embistiera con fuerza. El cuerpo le temblaba, estremeciéndose de insaciable deseo, y tuvo que hundir la cara en el colchón para no gritar con todas sus fuerzas.
—Dime lo que quieres —la ronca voz de Logan resonó en su oído—. Me dijiste que necesitabas tener el control de tu vida. Conmigo puedes tenerlo. Dime lo que necesitas.
Ningún hombre le había dado jamás ese derecho ni esa libertad, y de repente comprendió lo que debía de sentir Logan cuando volaba. Y el hecho de que se lo estuviera ofreciendo a ella hizo que quisiera llorar de emoción.
Sintió cómo el cuerpo de Logan también temblaba, intentando contenerse. Él la entendía como nadie la había entendido nunca, y ella lo necesitaba como nunca había necesitado a nadie. Y podía reconocer, aunque sólo fuera en silencio y para sí misma, que no era sólo sexo lo que había entre ellos, a pesar de que en aquellos momentos su cuerpo no se preocupara por nada más.
Logan pareció comprenderlo y le deslizó la mano hasta el pecho, tomando el pezón entre sus dedos y acariciándolo suave pero persistentemente, hasta que el deseo se mezcló con el dolor y la agonía.
—Confía en mí y dime lo que quieres, _________-, o lo que hay realmente entre nosotros —le pidió.
Ella tragó saliva con dificultad. Sabía que Logan tenía razón. ¿Acaso no acababa de admitírselo a sí misma?
—Te necesito a ti. Más rápido —dijo con voz temblorosa, al tiempo que una lágrima le resbalaba por la mejilla. El deseo era demasiado fuerte.
—Por fin —murmuró él con un gemido, y se introdujo en ella por completo.
Su posición le permitía penetrarla de un modo completamente distinto. __________--no podía verle la cara, pero podía sentirlo al máximo. Logan se detuvo tras empujar hasta el fondo, y ella sintió la plena conexión de sus cuerpos. Y cuanto más esperaba él, mis se contraía ella y más intenso era el deseo.

Él hizo lo que le pedía y empezó a moverse con rapidez en su interior, sin mostrar la menor piedad. Entre el resbaladizo movimiento de su pene y el rítmico roce de la pelvis contra el colchón, el climax no tardó en llegar. _________-gritó sin poder contenerse, barrida por una escalada de sensaciones que la llevó hasta la cúspide del gozo más absoluto. Y él continuó moviéndose implacablemente, hasta que ella quedó finalmente saciada de deleite y placer.
_________-había llegado al orgasmo, pero él no. Ni mucho menos. Tenía muy poco tiempo para someter a esa mujer, y aunque sabía que había dado un gran salto, no había acabado. Y no sólo se refería a su propia liberación, que de alguna manera había conseguido retener.
Se separó de ella lo justo para darle la vuelta y tenderla de espaldas.
Ella abrió los ojos y se encontró con su mirada.
—No has llegado, Logan .
Él sonrió.
—Te has dado cuenta.
—Me doy cuenta de todo lo que tenga que ver contigo —admitió ella.
Él reprimió un suspiro de agradecimiento.
—¿Cómo te sientes?
—Increíblemente bien.
Logan se inclinó y la besó en los labios, como había deseado hacer mientras hacían el amor. Por primera vez, se negaba a pensar en ello como sólo sexo.

To end Logan Y Tu-Capitulo 11


Las mujeres siempre le habían supuesto problemas. Para él, una mujer significaba quedarse en casa y olvidarse de los sueños.
A primera vista, _____-parecía el tipo de mujer que le exigiría un sacrificio semejante, pero ella era demasiado atenta y comprensiva. Se preguntó si finalmente había encontrado a alguien que pudiera aceptar y comprender sus necesidades e ilusiones. Y se preguntó también si ella querría algo así.
Un vistazo al reloj le recordó que no le quedaba mucho tiempo para averiguarlo. Pero el instinto le decía que todo era posible, y él siempre confiaba en su instinto. Al fin y al cabo, estaba empezando a conocerla.
Ahora era el momento de que ella conociera más de él. En cuanto él le devolviera el favor y la subiera adonde ella acababa de llevarlo. Al Cielo y de nuevo a la tierra.
__________estaba sentada con las piernas cruzadas en la cama, vestida únicamente con la ligera bata de seda que apenas le daba calor. Logan estaba duchándose y preparándose para marcharse, y ella tenía más frío del que debería tener. Lo cual era escalofriante, teniendo en cuenta que sólo hacía un par de horas que lo conocía.
Logan salió del cuarto de baño envuelto en una nube de vapor. Se había puesto unos boxers y se secaba el pelo con una toalla. Ella lo recorrió con la mirada, apreciando su físico masculino una vez más.
—Si me sigues mirando así, conseguirás que me pierda la cena de ensayo —le dijo él con un guiño.
—No me importaría en absoluto —admitió ella, soltando un exagerado suspiro—. Pero te echarían en falta —tanto como ella lo echaría en falta a él cuando se marchara—. Háblame de ese amigo tuyo que se casa —le pidió, intentando mantener una conversación despreocupada para no pensar en el calor que se arremolinaba en su interior.
—¿Bill? —preguntó él, agachándose para sacar la ropa de su bolsa—. Éramos compañeros en la escuela de vuelo. Dos chicos impulsivos que se morían de impaciencia por volar —se levantó con las ropas en la mano—. Para mí volar significaba la libertad. Me dejé el pellejo para pagarme la universidad, desempeñando toda clase de trabajos. Estaba decidido a tener estudios, por si acaso el sueño de convertirme en piloto resultara ser inalcanzable. Pero no fue así y seguí trabajando duro para conseguir mi titulación —se encogió de hombros—. Entonces conocí a Bill. Congeniamos inmediatamente. Era lógico, considerando que ambos procedíamos de clases trabajadoras y nadie nos había regalado nada —enseguida puso una mueca, dándose cuenta de su error—. Lo siento, no pretendía ofenderte.
Ella se echó a reír.
—Sigue, cariño. Sé muy bien quién soy y lo que soy.
Él sonrió tímidamente.
—Bueno, en cualquier caso, mi padre era un camionero al que le encantaba estar en la carretera, pero mi madre no soportaba perderlo de vista, así que renunció a su libertad a cambio de un trabajo como administrativo en la misma empresa que lo había contratado como conductor —se sentó en el borde de la cama mientras seguía relatando su historia—. A mi padre casi lo mató quedarse sentado en un escritorio, y por mucho que quisiera a su familia, siempre nos guardó rencor por haberlo obligado a tomar esa drástica decisión.
—Debió de ser muy duro para ti.
Él ladeó la cabeza.
—Lo fue. Y supongo que decidí a una edad muy temprana que yo nunca renunciaría a mi libertad —hizo una pausa y la miró a los ojos. La química ardía entre ellos—. A menos que sea por una mujer hermosa motivada únicamente por la seducción —dijo en voz baja y profunda.
Ella soltó una carcajada por el doble sentido de sus palabras, pero éstas siguieron resonando en su cabeza mientras miraba por la ventana, preguntándose cuál sería la perspectiva del mundo que Logan tendría desde la cabina de un avión. El atractivo que ejercía esa clase de libertad debía de ser muy poderoso. Después de pasarse años acatando las imposiciones de los demás, comprendía las necesidades y motivaciones de Logan.
—Así que encontraste tu libertad al convertirte en piloto.
Él asintió.
—Creía que Bill también. Pero me equivoqué, ya que dejó su trabajo como piloto y se instaló en Chicago con la que ahora va a ser su mujer.
—A cada uno lo suyo —comentó ella. Miró el reloj y vio que se estaba haciendo tarde—. Deberías vestirte.
—Lo haré, pero antes quería hablarte de algo. La cena de ensayo de esta noche va a ser muy informal —señaló los pantalones chinos color caqui y el polo granate que tenía en la mano.
Ella se recostó en las almohadas.
—Suena bien —murmuró tontamente, sin saber qué más decir.
—Supongo, pero no conoceré a casi ninguno de los presentes, y… —la voz se le quebró—. Ven conmigo —pronunció al fin, pillándola completamente por sorpresa.
_____se pasó una mano por el pelo despeinado.
—Yo… no estoy invitada —dijo, valiéndose de su educación sureña como excusa.
—Te estoy invitando yo. Bill me dijo que llevara a quien quisiera si estaba saliendo con alguien. En su momento no estaba viendo a nadie, pero ahora sí — declaró, como si las cosas entre ellos fueran así de simples. Los ojos le brillaban de promesas y esperanza.
Ella no quería frustrar sus expectativas, pero todo iba demasiado rápido. Tenía miedo de lo que sentía por aquel hombre. Ni siquiera le había contado a su familia lo de su reciente ruptura y ya estaba enamorándose de un desconocido al que había cazado en una agencia organizadora de bodas.
No estaba avergonzada de Logan. Únicamente estaba temerosa de sus propios sentimientos.
—Ojalá pudiera, pero…
Él se inclinó hacia ella y le puso una mano en la pierna. Una flecha de fuego le traspasó la piel, los pezones se le endurecieron y un caudal de humedad le empapó la entrepierna. Con qué facilidad la excitaba… Y con qué rapidez le había llegado al corazón.
—Vamos, _______. No tenemos mucho tiempo para estar juntos, así que ¿por qué no aprovecharlo al máximo? —le preguntó.
—Ojalá pudiera —repitió ella, plegando las piernas y abrazándose las rodillas. Quería apartarse lo más posible del tacto de Logan y, por mucho que le doliera, de sus intenciones—. Pero… no puedo —se obligó a expulsar las palabras del fondo de su garganta.
—Querrás decir que no quieres —dijo él. Se irguió. Y se levantó de la cama—. Qué demonios. Se suponía que sólo iba a ser una aventura, ¿verdad? Ha sido una estupidez por mi parte presionarte para algo más —espetó, y se encerró en el cuarto de baño para vestirse.
_________tragó saliva, sintiendo una punzada de dolor en el pecho y la garganta. Las cosas no deberían haber salido así. Y sin embargo allí estaba, invadida por un conflicto de emociones más intensas de las que había sentido cuando Darren rompió el compromiso y admitió que la había estado engañando. Aferró la colcha con los dedos y apretó con fuerza los párpados.
Permaneció con los ojos cerrados hasta que oyó cómo Logan salía del baño, arrebatadoramente atractivo con su atuendo informal, oliendo deliciosamente a colonia y con una expresión de decepción en los ojos. Una expresión que ella no había visto hasta entonces, ya que desde que se habían conocido su mirada había sido ardiente y apasionada. El cambio le resultó odiosamente frío, pero reconoció que ella era la causante.
—Tengo que irme —dijo. Con la bolsa en la mano, se acercó a la cama—. Ha sido estupendo, cariño —sin pedirle permiso, se inclinó hacia ella y le dio un beso largo e intenso.
______---no tenía derecho a hacerlo, pero aun así separó los labios y avivó la pasión del contacto físico, de modo que cuando Logan se retiró finalmente, ambos respiraban con dificultad.
—Eres un cúmulo de contradicciones, pero lo entiendo —dijo él.
—¿Lo entiendes? —preguntó ella alzando las cejas.
Él asintió.
—Soy yo el que siempre ha estado luchando por mantener su libertad, ¿recuerdas?
_________-se obligó a sonreír.
—Sí, creo que sí —dijo. También se daba cuenta de que él la estaba sacando del apuro, lo cual le agradeció—. Que lo pases bien esta noche.
—Lo haré —respondió él, irguiéndose en toda su estatura.
—¿Dónde te alojas? Te lo pregunto porque si no has reservado habitación en ningún hotel, este lado de la cama es tuyo —le ofreció, palmeando el colchón al tiempo que se preparaba para el mismo rechazo que ella le había dado.
Logan se echó a reír.
—¿Quién no quiere ser visto en público con quién? —preguntó, burlándose de las palabras que ______había formulado horas antes. Ella negó con la cabeza.
—Te prometo que no es por eso —alegó. No estaba preparada para admitir que había algo más íntimo entre ellos. El sexo era una cosa; asistir a una cena como pareja era algo completamente distinto. Pero se estaba engañando a sí misma, porque la verdad era que se sentía demasiado abrumada para enfrentarse a sus emociones. Tenía la esperanza de que un poco de espacio la ayudara a poner en orden sus sentimientos.
—Lo sé —dijo él. Dio dos pasos hacia la puerta, pero se dio la vuelta y la miró fijamente—. ¿Te importa si dejo mi bolsa aquí?
Ella suspiró aliviada al comprobar que su tiempo juntos aún no había terminado. Pero cuando Logan se marchó, llevándose las llaves de casa y dejándola a solas con sus pensamientos, sintió una soledad que no había experimentando ni siquiera con la marcha de Darren.