jueves, 9 de agosto de 2012

Lost Of Love - Capitulo 4



Nick cerró el diario súbitamente y con rabia. No estaba en sus planes seguir saliendo en primera plana y menos con una noticia como esa. "¿Qué diablos les importa que hago con mi dinero?" "Como si fuera importante que comprara una estúpida revista" "Malditos infelices…. Cuando descubra al que dijo la cantidad de estupideces…" Tiraba el diario con vehemencia a un basurero, cuando Remus Lupin entraba tranquilamente por la puerta de su oficina. Nick lo miró, y sin decirle buenos días, lo increpó duramente.
- No harás nada referido a los negocios hoy¿entendiste? – golpeó la mesa – Quiero que te dediques exclusivamente a descubrir quien mierda habló sobre cuanto dinero tengo… - bufó – "fuentes confiables…" Te aseguro que el muy hijo de puta no quedaría vivo si lo tuviera en frente.
- Veo que has leído el diario hoy… – dijo tranquilo sentándose en una cómoda butaca. – Ni siquiera me has saludado. Nick, no puedes controlar ese temperamento que tienes?
- ¿Ese temperamento? – lo miró con rabia – te aseguro que no tendría este temperamento, si me dejaran en paz… Es que hasta saben que me tiro a Nicole de vez en cuando!!
- Nick… - dijo tenso – no hablemos de eso…
- ¡Déjate de estupideces!! Pareces un monje casto, cuando hablo de sexo te sonrojas… parece mentira que te hayas casado con Tonks, y vayas a tener un hijo. No quiero creer que le has mandado tu "material" vía lechuza… - rió burlonamente. Remus lo miró serio.
- El hecho de que no sea como tu, que te la pasas follando sin ningún interés mas que de olvidarte de cierta peli…
- ¡NO ESTAMOS HABLANDO DE NADA EN PARTICULAR!! – gritó desencajado – TRATA DE NO METERTE DONDE NO TE LLAMAN!!
- ¿Acaso tu tienes derecho a hacerlo?- preguntó duramente. Nick podría ser violento, pero Remus no se dejaba amilanar tan fácilmente. – ¿Te crees, porque eres poderoso económicamente, con derecho a meterte en la vida de los demás¿Por qué no maduras Nick?
-
¡REMUS! TE ESTAS EXTRALIMITANDO…
- ¡Mira quien habla!! te alejaste de todos…
- ¡Ellos me alejaron!! Ella… me dijo las cosas mas duras… ¡Mi amigo, me abandonó como a un perro desahuciado¡Y mi hermana del alma, decidió estar con mi amigo y también me abandonó!! – se levantó de golpe y se fue a la ventana…- Estoy solo.
- Nick… - Remus se acercó y le puso una mano en el hombro – Tienes que dejar de ser tan… frío. Preferiste soportar el dolor de la peor manera posible… endureciendo tu corazón. Deja de comportarte como un chiquillo malcriado. ¡Por Merlín¡Tienes 24 años!!
- Ese es el problema… siempre tuve que… ¿qué diablos importa si soy un malcriado o me comporto como tal? – lo miró – no tengo que darle explicaciones a nadie… ¡Estoy solo!!
- Nick…
- ¡No!- le quitó la mano de su hombro con rencor – toda mi maldita vida sufriendo… - respiró – ¿crees que es justo¿Crees, por alguna razón Remus, que merecía tener la vida que tuve? No tuve una infancia como todo el mundo… Voldemort mató a mis padres, impidiéndome conocerlos… Nunca pude escuchar un reto, un castigo… un consejo de mis padres – Remus bajó la cabeza triste.- Luego… mi "gran infancia con los Dursley" – rió sarcástico – ¡Todo niño que se precie de tal, debería tener la "suerte" de vivir en un armario, debajo de las escaleras, con la sola compañía de las arañas!! – rió – ¡ah!! Y sin contar las veces que me quedé días sin comer, a causa del odio que mis tíos me profesaban... Todo por ser anormal.
- Sé lo que sientes…
- ¡No!! No lo sabes… ¡y nunca lo sabrás!! Pero déjame seguir contándote mi grandiosa infancia Remus… ¿Dónde estábamos? ah si, en los Dursley. Imagínate mi sorpresa y posterior alegría, cuando Hagrid vino a buscarme y contarme que era un mago. Al fin podría ser… ¿feliz¡No!! La felicidad no es una palabra que esté en mi vocabulario. Conocí gente impresionante, con la que pasé momentos increíbles. – Por su cabeza, pasó el recuerdo de Joe , entrando al compartimiento del tren, y a Demi, gritando dentro de un baño, por culpa de un troll. – ¿Y ahí podía comportarme como un niño? No, porque Voldemort no me dejaría… año tras año peleé contra él y su maldito séquito. Y después… – Por su mente, una cabellera de fuego volando graciosamente sobre una escoba – Ella me rompió el corazón, y terminó sepultándome… - rió con amargura- ¿Crees que por alguna razón no tengo derecho a cabrearme? Pues no me importa…
- Pero Nick, deja de vivir de recuerdos amargos… si sólo te detuvieras a dar vuelta la página. Sigues viviendo en el pasado. ¿Ella te rompió el corazón? Si, pero no la dejas… no quieres olvidarla. Y no te das cuenta que tienes a Nicole…
- Crees que Nicole puede hacerme sentir algo? – la carcajada fue la más fría que Remus pudo escuchar – ¡No te equivoques!! Esa no me mueve un pelo…
- Si sólo le dieras una oportunidad. Mírate, el soltero mas codiciado – él torció los ojos – Si no quieres a Nicole, dedícate a buscar una muchacha con la que puedas ser feliz – El lo miró y luego giró su vista hacia la ventana. El día estaba espectacularmente soleado… "ser feliz… sólo ella podría hacerme feliz…"
- De todas maneras – volvió a la realidad – no harás nada referente a la empresa – Remus asintió resignado. Todo lo dicho, estaba seguro que había caído en saco roto. – Te dedicarás a averiguar quien soltó el dato de mis cámaras…
- Por qué estás empecinado en averiguarlo…
- Porque no quiero que nadie hable de mi gratuitamente.
- Eres rencoroso…
- ¡La vida me hizo así! Ya te tendrías que haber acostumbrado a eso Remus – sonrió. – ahora déjame solo… tengo otros asuntos que atender – Remus se levantó. Y luego recordó.
- Leíste todo el diario?
- No – dijo bajando su mirada a los papeles que descansaban en su escritorio.- Apenas vi mi foto y leí algo de esa basura, lo tiré.
- Bueno, había algo que podría interesarte… – Nick levantó la vista esperando a que su amigo continuara. Remus lo miraba expectante.
- Y como tú eres mi amigo bueno y comprensivo, me lo contarás… - dijo Nick sarcásticamente. Remus sonrió.
- Es sobre Neville Longbottom.
- Muy aburrido… paso – sonrió burlón.
- Debería interesarte… Sus padres despertaron –levantó la vista nuevamente y por sus ojos, según Remus pudo comprobar, un brillo fugaz.
- ¿Cómo?
- ¡Te lo dije, el tipo es extraordinario!! Descubrió una planta exótica y junto a una plantita que tenía desde niño…
- ¿La mimbulus mimbletonia? – preguntó incrédulo.
- ¡Ey! cómo sabes…
- La sufrí… – rió – continúa.
- Bueno, pudo hacer que sus padres recobraran el sentido… no quedaron muy bien que digamos físicamente, pero al menos lo reconocen y tiene algunos prometedores avances. Tú sabes, estar casi en la inconciencia por 23 años, puede dejar atrofiado los músculos de cualquiera.
- Pero esa poción… ¿puede servir a todos por igual?
- Hubieras leído el diario…
- ¿Para qué te tengo a ti? – dijo exasperado
- Bien… nadie está seguro de eso. – lo miró escrutándolo minuciosamente. - ¿estás pensando en algunas personas en especial?
- No – su vista bajó nuevamente a los papeles, y suspiró – de todas maneras, no es un asunto que me interese.
El punto de aparición fue frente a una casa no muy lejos de la madriguera… Según comentara Miley a sus hermanos, los Lovegood, vivían desde siempre en Saint Ottery Chadpole. Pero que, al casarse, Luna no habría querido dejar sólo a su padre, por lo que Neville no tuvo mas remedio que construir una gran casa, al lado de la del señor Lovegood, con una pequeña casa de huéspedes donde de seguro vivía la señora Longbottom, abuela del sanador/investigador.
Decidieron aparecerse de a uno, porque que cinco melenas castañas aparecieran de la nada, podría ser sospechoso. Una vez que todos los hermanos estuvieron frente a la puerta, Miley golpeó con determinación. Un elfo bastante entrado en años, atendió rápidamente y los dejó pasar. Conocía a Miley desde siempre. La casa tenía tantos objetos extraños que no tardaron en darse cuenta que la decoración había corrido por cuenta de la dueña de casa. Plantas de origen dudoso, junto a objetos que no trataron de preguntar qué eran en realidad. Se sentaron en un cómodo sofá. Al rato apareció una melena rubia, algo desordenada y con restos de alguna poción, la cual hacía salir humo de los cabellos de la joven. Ron estuvo a punto de reír, pero un codazo de Demidado a tiempo lo dejó sin respirar. Luna aún tenía puestos unas gafas de protección, lo cual la hacía verse mas chiflada que en la escuela. Los jóvenes se levantaron y la saludaron. Ella se sentó en un silloncito cerca de la castañ .
- Apuesto a que se levantaron algo perturbados hoy… - dijo, con una vocecita cantarina. Miley sonrió.
- No. – dijo Joe - Nos perturbó la noticia del periódico, esta mañana – Luna sonrió.
- ¡Si, Nick cada día está más guapo!! – Miley bufó, Demimostró una sonrisa y asintió con la cabeza. Ahora le tocaba a Joe darle un codazo, pero fue más suave que su novia. – ¡No sé cómo todavía nadie lo casa! Lo he visto un par de veces, en fiestas muggles y mágicas de la alta sociedad… Aunque ya no es el mismo que antes… es…
- ¡No vinimos para escuchar las buenas nuevas de Jonas!! – dijo Miley – A lo que vinimos…
- ¿Vienen por Neville, no?
- Así es… señora Longbottom – dijo Charlie. Ella lo miró y vio una fea herida en su brazo.
- Dragones… - le señaló el antebrazo y él asintió. – he investigado mucho con mi esposo sobre ese tipo de quemaduras… - se levantó rápidamente, dejándolos solos. Al cabo de unos minutos volvió con una botellita, que contenía un líquido oscuro y viscoso - Póntela en la herida y verás cómo desaparece… ¡invento mío¡Cien por ciento efectivo!! – Charlie guardó la botellita y le agradeció – A ti… – dijo mirando a Bill – te aconsejaría la poción que hizo del profesor Remus Lupin un hombre normal…
- Gracias, pero yo no… - Bill no sabía qué decir.
- Por las dudas… - lo miró – una nunca sabe cuando los efectos de la mordida serán mas… visibles.- Bill se puso pálido y asintió.
- En ese caso, seguiré sus consejos.
- Luna… - dijo impaciente Miley – no hemos venido por este tipo de consultas…
- Se a qué han venido, solo que Neville no está… -sonrió – ¿crees que sigo siendo la mas tonta de la escuela? – Joe asintió mentalmente, pero no dijo nada – La poción que volvió a la normalidad a Frank y Alice… la creó él – sonrió – te puedo asegurar que es bastante meticuloso con las pociones que descubre. Ni yo sé cómo las hace… Yo solo lo ayudo con la investigación preliminar; investigo las plantas y los efectos que cada una produce. Nev, hace el milagro de mezclarlas y lograr el resultado esperado, pero no me permite ver los pasos previos a sus logros. ¡Secreto profesional, hasta con su esposa!! – rió.
- Si, pero él tardara mucho? verás…
- Miley – la miró – la paciencia es una virtud… sé que tus padres han estado así, por pocos años… entiendo que estés desesperada por tenerlos de vuelta. Pero si no te calmas, tendremos que ir a visitarte a ti al hospital. Terminaras volviéndote loca.
- Tienes razón… – bajó la cabeza.
- Mira a Neville, años tratando de hacerlo, despacio, paso a paso… y ahora ve sus frutos y se siente tan bien…
- Me imagino… a él le dolía estar sin sus padres. - De pronto la puerta de calle se abrió. Todos se dieron vuelta para ver quién llegaba, pero eran varias personas. Joe reconoció enseguida a la abuela de su amigo…. Todavía tenía ese viejo sombrero con el buitre disecado, y el bolso rojo. Ella venía tomada del brazo de un hombre algo calvo, y demacrado, el señor Frank Longbottom. Detrás de ellos, una mujer de cabellos blancos, Alice, abrazada a su hijo. Aquí todos abrieron los ojos. Neville no se parecía en nada al joven que conocieran en Hogwarts. Tenía una seguridad al caminar y un porte tan masculino… Joe no podía cerrar la boca del asombro.
- Neville!! – Luna se levantó como si tuviera un resorte y salió en encuentro de su esposo. Este la abrazó sonriendo y le dio un suave beso.
- Hola Loony – dijo cariñosamente – Veo que tenemos visitas – dijo mirando a todos. – ¡Buenas tardes¡Joe amigo! – abrazó al pelirnegro  después a todos los demás – ¡Realmente esperaba que tu… – dijo acercándose a Miley – te apostaras en frente de mi oficina del hospital apenas abrieras el periódico!! – la abrazó
- ¡Neville!! Yo…
- Miren déjenme presentarles a mis padres. – Se saludaron afectuosamente. Todos los Cyrus se quedaron sorprendidos y esperanzados, al ver a los padres de su amigo, hablar normalmente, y mantener una conversación coherente. Al cabo de un rato, Neville habló – Bueno, disculpen, pero mis padres deben descansar… abuela, Loony podrían acompañarlos?- La mujeres asintieron y se llevaron a los padres escaleras arriba. – Y ustedes – dijo mirándolos seriamente – síganme por favor – Todos los hermanos Cyrus y Demise levantaron y siguieron a Neville hasta un despacho, en el que tenía una cantidad importante de libros… la mayoría según pudo observar Miley de plantas exóticas y medicina mágica… algunos de pociones y diccionarios médicos. – Ustedes dirán… - los miró.
- Neville… sé que has hecho un descubrimiento muy importante… y nosotros queríamos saber… cómo lograste…
- Eso no puedo decírtelo Miley – dijo sonriendo – te imaginarás que lo que he descubierto es, sin error a equivocarme el mayor logro médico hasta ahora descubierto… hacer que la gente dañada por la tortura, se recupere sin más signos que el paso del tiempo… - suspiró.
- Realmente no queremos saber los ingredientes, Neville – dijo Joe– Queremos saber si cabe la posibilidad de que mis padres…
- ¿Se recuperen? – todos asintieron – en un cien por ciento – Todos sonrieron esperanzados – Sin duda, sus padres… y déjenme decirles que los he visitado muchas veces… son especiales – Todos lo miraron expectantes – En verdad…
- Mis padres, están como los tuyos estaban… no nos reconocen…
- Pero tienen idea de quien es Nick. – Miley lo miró duramente – si, he seguido el caso de tus padres, y me han comentado de sus cambios de humor cuando él, los visita… es un caso raro… y mira que no es su hijo…
- El caso es... – dijo Miley interrumpiendo bruscamente – Si existe la posibilidad de que mis padres vuelvan a ser los de antes de… tu sabes…
- Si, pero déjame decirte que decir posibilidad me ofende – ellos lo miraron. El sonrió – ¡es un hecho!! La poción es efectiva con seguridad – la castañ no resistió mucho y se abrazó a Neville. Este se puso colorado.
- Gracias, Neville no sabes los felices que nos haces…
- Gracias Miley... pero suéltame, mi esposa es algo celosa¿sabes? – todos rieron, ella se soltó.
- Lo sé, es mi amiga… la conozco.
- Sólo tenemos que ver cuando podemos darle la poción a nuestros padres… - Neville se puso serio de repente, cosa que hizo dejar de sonreír a todos.
- Bueno, eso es un problema… - Todos lo miraron – Veras, mis padres no son los únicos en los que he probado la poción… He experimentado con ratas y otros animales mamíferos para ver si el efecto era para todos por igual, y lamentablemente los ingredientes con los que la he preparado… ya no dispongo de materia prima. Lo siento.
- ¿Qué problema puede haber? sólo debemos comprarlos…
- Miley, si leíste el diario, yo he puesto a mi disposición mis honorarios para todos aquellos que quieran utilizarla… pero déjame decirte que los ingredientes…
- por eso hemos venido – dijo Joe – queremos ser parte de… eso. Queremos que nuestros padres sean parte de tu investigación…
- Bien…- dijo algo apagado- eso es bueno… pero aún sin mis honorarios, el tratamiento es algo caro…
- Qué quieres decirnos Neville? – dijo Demi, ya que todos los hermanos al oír estas palabras enmudecieron.
- es que… como les dije, ya no disponemos de materia prima para elaborar la poción…
- Si – dijo Miley – y como yo te dije, podemos comprarlas…
- Miley – dijo tratando de que ella entendiera – Mira, estos ingredientes, no se encuentran en cualquier botica… yo tuve que vender la casa de mi abuela para poder comprárselos a la tribu de Nepal en donde Luna encontró uno de los ingredientes… una planta muy exótica, y como tal, casi a punto de extinguirse…
- ¿Quieres decirnos, que no puedes realizar la poción, porque es muy cara¿Cuánto puede costarnos? – preguntó Bill.
- sé que esto puede ser algo…
- Neville, no nos importa tener que vender lo poco que tenemos… te aseguro que no escatimaremos en sacrificios, si de tener a nuestros padres con nosotros se trata… - dijo Joe.
- Entiendo, muchachos, pero es… muy complicado conseguir una planta en especial. La mimbulus que tenía en mi casa, es fácil de conseguirla, yo mismo la he hecho reproducir y tengo una plantación considerable…
- Pero…
- La otra planta... la que compramos con Luna en Nepal… es muy complicada conseguirla… hay una plantación en ese país, pero protegida mágicamente por una tribu, para evitar su extinción; y como hay muy pocos ejemplares…. Su precio es alto… demasiado cara a mi entender. Yo traté de reproducirla aquí… pero por alguna extraña razón, no he podido lograrlo… Luna está investigando. Tal vez si tuviéramos la oportunidad…
- ¿Cuánto? – dijo Miley – cuánto costaría ir allí y traer esa dichosa planta milagrosa? – lo miró.
- Si ustedes están dispuestos a aventurarse en esa empresa… tal vez podríamos quedarnos algún tiempo, analizando el suelo, para así poder reproducirla y evitar el encarecimiento de la poción…
- ¡Claro, lo típico¿Para qué publican una cosa como ésta, si no está al alcance de todo el mundo?
- Miley cálmate – dijo Bill, acercándose a su hermana y abrazándola – tal vez podemos costear… cuánto debemos darte para que puedas ir y…
- ¿De cuánto tiempo estamos hablando para que hagas todo eso? -
- Bueno… de cinco a seis meses, en conseguir los elementos específicos… y tres meses más para la elaboración, y teniendo en cuenta que debe estar en reposo cinco meses…
- Mas de un año – suspiró Miley- Al menos sabremos que papá y mamá estarán con nosotros para ese tiempo.- miró a Neville – ¿cuánto dinero necesitas?
- Bueno… según mis cálculos…- miró a todos nerviosamente – treinta mil galeones – los seis Cyrus y Demi, lo miraron sin creer.
- Pero dijiste que donabas tus honorarios…- Dijo ofuscado Joe.
- Joe… Con mis honorarios serían cuarenta mil… - un silencio se apoderó de la oficina, sólo rompiéndose en la mente de Miley, quien se preguntaba con angustia, dónde demonios conseguirían tanto dinero.


miércoles, 8 de agosto de 2012

Lost Of Love - Capitulo 3


La mañana parecía espectacular, desde el punto de vista climático. Menos para Miley que aun estaba recostada en la cama, de su humilde habitación, en la madriguera. El sol estaba radiante. Ya había pasado agosto y se acercaba el otoño; y con él, otra temporada sin sus padres… cuánto tiempo ya? Casi cuatro años del cruento ataque del que fueran victimas. Miró al techo y trató de descubrir los ruidos que se pudieran escuchar en la casa. Siempre desde pequeña escuchaba los sonidos que hacían sus hermanos al bajar; su madre al gritar que dejaran de hacer bochinche. De su padre, martillando algún objeto muggle… de Percy, chillando para que lo dejen estudiar. Hasta sabía cómo sonaba la casa cuando estaba Demi  o… miró hacia la ventana. El día prometía ser lindo, pero para ella sería otro día más de su maldita vida. Sólo que ese día, sería inconvenientemente insoportable para ella, porque había discutido, y mal con su novio. Liam  no podía entender lo que significaba tener a sus padres así. El tenía a los suyos vivos… en Azkaban, pero vivos al fin. Vivos y lúcidos. Pero ella, qué tenía? Dos personas que físicamente eran sus padres, pero que no podrían aconsejarle en estos momentos en que más necesitaba las sabias palabras de Molly, o los aburridos monólogos del padre, seguidos de los movimientos burlescos que hacían Fred y George parodiándolo a sus espaldas. Sonrió. Y destapándose, decidió que, a pesar de que ese día, tenía que vivirlo de la mejor manera, aún si fuera el peor día de su vida. De pronto, se escucharon pasos por el pasillo que se perdieron al bajar la crujiente escalera. Se levantó rápidamente, y sobre la ropa de dormir, se puso una bata, calzó las pantuflas en sus delgados pies, y salió de su cuarto.
Al llegar a la cocina, el rico olor a panecillos recién horneados, le inundó la memoria y deseó con muchas ganas que fuera su madre a la que encontrara frente a la estufa. Pero no era Molly. Vio la enmarañada melena de su cuñada y amiga, y suspiró resignada. Demi  Granger, estaba sacando los panecillos del horno. Al lado de su amiga, estaba su hermano, terminando de preparar el desayuno. Los dos se veían tan bien juntos. Joe había superado todo rápidamente. Aunque Miley sabía que había algo que le faltaba… su amigo. Tenía a Demi , si, pero faltaba ese compinche con quien conversar en las noches, de chicas u otras cosas. Joe lo había abandonado… y no por voluntad propia. Fue por demanda de su hermana, que lo increpó y le recalcó que debido a su amistad con ese infeliz, sus padres estaban muertos en vida. Joe  se sintió fatal, y decidió terminar con esa amistad de años. Demi , tomó la misma decisión, pero fue por estar con Joe … Miley sabía que a su amiga la separación le dolía mas, porque Demi Granger, siempre consideró a Nick como su hermano, y además, porque estaba convencida de su inocencia. Aun así, a Miley no le importó ponerla entre la espada y la pared, y sonrió triunfante cuando su amiga decidió alejarse de Nick … Según su opinión, que Joe y Demi se separaran del desgraciado de Jonas había sido lo mejor que les pasara en la vida, pues ellos habían logrado brillar por luz propia en sus profesiones, y no ser eclipsados por la luz solar que irradiaba su famoso amigo, o como ella mascullaba para sí misma: "El niño que "desgraciadamente," sobrevivió,"
Llegó a la mesa y se sentó a mirarlos. Ellos no se dieron cuenta de que los estaba observando.
- Ten cuidado de no quemarlos esta vez, Hermy… Ya no quiero comer mas panecillos de carbón – ella le daba un empujón con la cadera.
- ¡Eres de lo peor! sólo se me quemaron una vez… - lo miró – ¿No recuerdas por qué fue? – él sonrió y la miró de reojo.
- Bueno, en realidad estaba "muy ocupado" ese día. ¿Por qué no me lo recuerdas tu? – se acercó a la chica y cuando iba a darle un beso, Miley carraspeó.
- Ay por Merlín… ¡no vayan a dejar que los bollos se quemen otra vez!! – y sonrió al ver las caras azoradas de los novios.
- Buenos días Miley ! – dijo Joe – quieres café?
- Gracias – le dijo sonriendo. Joe , como todas las mañanas, le alcanzó una taza y le pasó la mano suavemente por la cabeza. A Miley le encantaba que haga eso. Su madre solía hacerlo cuando…
- Anoche te esperamos a cenar…
- Me aparecí directamente en mi habitación… - recordó su pelea – no tenía ganas de comer.
- Fuiste a ver a Liam ? – ella asintió y sus ojos se opacaron.
- Pero no quiero hablar de eso…- miró a su hermano y pareció ver un brillo especial en sus ojos.
- Se pelearon? – preguntó sentándose y devorando un panecillo.
- Eso te gustaría, no? – dijo Miley .
- Bueno… no puedo negar que se ha portado bien contigo. Pero, tu sabes perfectamente que no es santo de mi devoción, aunque si te hace feliz… - se encogió de hombros.
- Qué pasó esta vez? – preguntó Demi . Miley se puso algo colorada y miró a su cuñada, con una expresión de "luego te cuento". Su amiga entendió.
- Nada importante… tonterías que se le ocurren.
- Debería tratar de casarse contigo, antes de pensar en "tonterías" – dijo Joe, dándole a entender que había captado la intención de su mirada…
- Joseph! – dijo Demi , y calló de inmediato al ver por la ventana una lechuza pardusca volar hacia la cocina. El animal aterrizó en la mesa, dejando el ejemplar matutino del diario "El profeta". – Vaya te han salvado las noticias. – le pagó a la lechuza, que rápidamente remontó vuelo y se perdió en el cielo.
- Después de todo soy mayor de edad…- dijo Miley – pero estate tranquilo, aun soy virgen – y sonrió, por la cara roja de su hermano. Joe le dió un tirón al periódico que tenía su novia en las manos y comenzó a leerlo. Demi y Miley se levantaron y comenzaron a cuchichear, mientras lavaban las tazas.
- Lo mismo de siempre? – dijo la castaña, ella asintió.
- El no entiende…
- Miley , sé que es difícil ver a tus padres así… pero debes sobreponerte y seguir viviendo. Tus padres no querrían que te…
- Pero se lo prometí a mi madre!! – dijo ella triste – Y aún queriéndolo tanto, no puedo… es mas fuerte que yo.- Miró a su hermano – Mira, este no es el lugar, ni el momento…
- Ese desgraciado se va a pudrir en oro!! – dijo Joe doblando el diario para leer mejor la noticia. Demi se acercó y miró la foto que acompañaba el texto, en primera plana, y sus ojos se iluminaron. Allí, en un gran retrato un hosco Nick salía a todo color…
- Que bueno!! – y calló de pronto –… que ya utilicen fotos a todo color!! – dijo para arreglarla. Miley  se acercó rápidamente y miró la foto. Allí estaba él, mismos ojos verdes, misma mirada de maldito desgraciado… misma boca, misma arrogancia.
- Cómo se nota que ya no tienen qué publicar… - dijo hirientemente.
- Escuchen esto… - dijo Joe carraspeando – "El famoso "niño que vivió", nada mas y nada menos que Nick Jonas , extraordinario hombre de negocios, acaba de dar un batacazo comercial, al comprar el cuarenta por ciento de las acciones de la revista "El Quisquilloso", propiedad desde hace años del señor Lovegood.
- Qué más se puede esperar de él… es un infeliz, que compra todo con dinero… - dijo Miley mascullando rabia.
- Déjenme terminar… - dijo Joe– "con este negocio, el señor Jonas incrementa su poderío en nuestro mundo, tanto como en el mundo muggle, donde una basta cadena de hoteles y demás negocios inmobiliarios, lo tienen como el más rico y poderoso de todo el mundo mágico inglés… - suspiró.
- Tiene mucho dinero, no? –Preguntó Demi .
- "Según nuestras fuentes,- continuo leyendo Joe. -… y a pesar que trabaja y vive apartado de la magia, el señor Jonas aun confía en el Banco Gringots para guardar su dinero. Fuentes no reveladas, han escuchado que el joven, tiene en el banco alrededor de quince cámaras repletas de dinero…
- Quince!! Merlín!! – dijo Demi . Miley  bufó –qué hace? planta árboles de dinero? – rió Feliz, al menos le iba bien en eso… "ay Nick, cómo te extraño amigo!" Pensó la castaña.
- Si, quince… – dijo Joe serio – Bueno… continuo?
- Claro Joe…
- Consultado el señor Jonas , se muestra reacio a hacer una declaración…" típico de Nick – sonrió su amigo - … "Pero todo lo que acabamos de decir es un hecho. Muchachas solteras, a ponerse en fila!! El joven continúa soltero y no tiene una novia formal… aunque se lo ha visto frecuentar el departamento de una antigua amiga de Hogwarts…"
- La loca de Romilda Vane… – dijo Miley – Es la única de los que lo conocíamos que aún lo frecuentaba… de seguro por el sucio dinero. Si Dios los cría, y el viento los amontona… Ya terminaste? No quiero oír ese nombre…
- Miley no tienes por qué ser dura con él… a definidas cuentas él no tiene la culpa…
- ¡SI LA TIENE!! – Gritó. Demi se asustó y Joe sólo la miró – ese infeliz… sabes que visita a nuestros padres? – miró a Joe .
- Si – dijo sereno – Siempre lo ha hecho…
- ¿Y tu no haces nada por impedirlo?
- No – dio vuelta la página – el sanador me dijo que mamá se pone de buen humor cuando llega. Si a ella le aliviana el dolor un poco…
- Es que no pareces mi hermano!! – dijo ella levantándose.
- No… ¡la que no parece mi hermana eres tu!! Te muestras como una niña malcriada!! – ella lo miró sin entender – Te crees la fuerte de la familia, y te la pasas llorando por todos los rincones… supéralo, mamá y papá están en el hospital y tienen muy pocas esperanzas de que se recuperen!! Vive tu vida, y deja de echarle la culpa a Nick de algo que él ni siquiera pudo prever!! Recuerda quien fue el que torturó a nuestros padres, y mató a Percy!!
- ¿Qué quieres decir?
- Que fue el padre de tu noviecito, y la hermana de su madre… su tía.
- No metas a Liam…
- ¿Por qué no habría de meterlo? Yo podría romperle la cara por ser hijo de ese malnacido… pero yo no tengo rencor! Yo sé que Liam , aún pareciéndose a ese asesino, no tuvo la culpa del accionar de su padre, así que no te gastes en culpar a Nick !!
- Joe ... – dijo Demi  tratando de calmarlo.
- ¡No¡Déjame que le aclare algo a esta niña! Por tu maldito odio tuve que separarme de mi amigo… porque sabía que eras tan terca, que te hubieras separado de mi, por no darme la razón… entonces, ya lograste lo que querías, ya Nick no está entre nosotros. Si él vive feliz su vida y tiene éxito, déjalo en paz!! Vive tu vida, no te malgastes deseándole lo peor. Y si verlo hace aliviar a mamá y papá, pues no tendrás mi bendición para prohibirle la entrada. Bill, los gemelos y Charlie lo aceptan, tú no tienes otra opción. - Se levantó aún con el diario en la mano, y se fue a la sala. Miley se quedó mirándolo, con los ojos aguados, mientras su hermano desaparecía por la puerta.
El no entiende… yo no puedo… él fue el culpable… lo odio!! – Demi la abrazó.
Sé que estás mal por lo de Liam . Entiende que es difícil para tu hermano… tiene otros amigos, pero ninguno tan cercano como lo era Nick . Ni con tus hermanos puede tener esa afinidad.
- ¡Pero Nick es un maldito asesino!! – dijo ella con rabia. Demi no quiso objetar sus palabras. Hacerla entender era una batalla perdida. – Liam se enojó porque no quise quedarme en su casa. Estuve a punto pero… - se puso roja y Demi sonrió – Es difícil…
- No deberías ser tan cerrada en ese aspecto Miley … no sabes lo que te pierdes!! – la miró con picardía.
- ¡Basta!! – dijo sonriendo. – Siempre olvido que mi hermano y tu son activos…
- ¡Y mucho por cierto!! – mas risas – Por qué no quieres…
- Es por la prom….
- No me vengas con la promesa!! Esa pudo haber sido tu primera excusa, pero ahora?
- No sé….siento que aún no tengo esa afinidad con Liam como para… yo lo quiero, pienso en él día y noche, pero aun hay algo que me impide entregarme a él… puedes entenderlo?
- No… y perdona que te lo diga, pero estás siendo demasiado cerebral con el sexo amiga. Debes limitarte a sentirlo y gozarlo…
- ¡Eres una golfa!! – risas.
- ¡Pero yo no ando con cara de amargada por ahí!! – le tiró con un panecillo. En eso Joe entró en la sala, con el rostro blanco, como un papel. Miley pensó que venía a disculparse, pero no. El tenía una expresión rara, mezcla de incredulidad y desconcierto, con un extraño brillo en los ojos. – Joe , cariño… – dijo Demi – te sientes bien?
- Lo logró…. – dijo largando el poco aire que le quedaba en los pulmones y volvió a respirar – ¡el maldito desgraciado lo logró!!
- ¿De qué hablas? – dijo Miley 
- ¡Neville¡Su esposa, Lunática¡Lo lograron!! – Miley  no supo por qué su hermano se abalanzó sobre ella y la abrazó. De repente se escucharon varios cracks, y la cocina se inundó de cabezas rojas. La única que desentonaba era la castaña melena de Demi .
- ¿Leyeron el periódico? – dijeron todos abrazándose.
- ¡Si!! – dijo Joe .
- ¡Alguien explíqueme qué ha sucedido¿Se murió Nick ? – dijo Miley con sarcasmo.
- No seas tonta – dijo Demi enojada. Tomó el periódico y leyó en voz alta – "una vez más, el joven y eximio investigador Neville Longbottom, ha logrado un descubrimiento único en el mundo mágico, que pondría fin a un crudo flagelo que han sufrido cientos de magos en la primera y segunda guerra contra "el que no debe ser nombrado". "La maldición crucciatus… Explica nuestro joven sanador, es un terrible elemento de tortura, que, al mago expuesto durante una sesión de al menos veinte de estos, deja a la victima en estado vegetativo, debido a que la maldición actúa como una llama, que calienta el cráneo de tal manera que hierve el cerebro, hasta dejarlo inutilizado…- Miley sintió un vuelco en el corazón - … a pesar de esto, y debido a grandes avances, los sanadores han logrado apaciguar las consecuencias, logrando que el paciente recupere el sentido, pero viviendo una vida poco menos que humana. Pueden ver, pueden comer… pero no pueden expresar sentimientos algunos, hablar coherentemente, y mucho menos recordar…" – Demi tomó aliento para seguir – Preguntado el señor Longbottom, qué avances había tenido al respecto dijo: "Como todo el mundo sabe, mis padres han sufrido la tortura por medio del maleficio… y durante veintitrés años han padecido esa vida, que a mi entender no es vida. sin embargo desde hace años, he venido investigando junto con mi esposa sobre las propiedades de una planta muy exótica… que tuve la suerte que me obsequiaran cuando era un niño
- ¡La Mimbulus Mimbletonia!! – dijo Miley y no supo por qué, recordó la vez en el compartimiento del tren que estaba con Neville, Luna y Nick , y esta planta largó un liquido fétido y viscoso sobre la cabeza de Nick . Sonrió.
- Calla hermana, sigue Hermy – dijo Bill.
- Bien – carraspeó – "Luego de incontados esfuerzos y uno que otro experimento con plantas exóticas que mi querida esposa descubriera en sus viajes de investigación, al fin, el motivo de mis desvelos ha dado sus frutos… déjenme mostrarles a mis padres, el señor Frank y Alice Longbottom…" Merlín!! Salen en las fotos… y están sonriendo!! Mira Miley son los padres de Neville!! –
- Pero si yo ayer pasé por sus… y no los vi!!
- ¿Quizás los pusieran en una sala especial, no? – dijo Bill sonriente. Miley saltó de su asiento y tomó el diario, fijándose en una gran fotografía. Y bufó de rabia.
- ¿Qué sucede?
- Es que… mira tremendo notición, y a estos se les ocurre poner a ese infeliz en primera plana!! – los hermanos torcieron los ojos.
- Sigue leyendo y olvida a la señorita rencor… - dijo Charlie.
- Bien… "consultados algunos sanadores de qué efectos podrían tener sobre otros pacientes, estos dijeron que solo sería cuestión de probar… El señor Longbottom no quiso revelar los ingredientes de la poción, pero agregó que estaría dispuesto a donar sus honorarios a cualquiera que quisiera probar su poción en otros pacientes. "No dudo que pueda ser mas efectiva en pacientes recientes… mis padres han logrado una mejoría considerable, a pesar del tiempo que han estado vegetando… algunas funciones como las físicas están atrofiadas, pero eso se debe al tiempo en reposo… no será largo el tiempo en que estemos…"
- ¡Basta cariño!! – dijo Joe – ya escuchamos lo que queríamos… - se miraron entre todos con una mirada de ilusión – Bueno… que alguien diga algo!! Estoy que me muero de la ansiedad!!
- Calma Joe – dijo Demi – lo importante es saber si produce el mismo efecto en todos los pacientes…
- ¿Qué dices? – preguntó Miley – por supuesto que es así!! digo, la poción para la gripe, no actúa diferente en ti que en mi!! Nos cura la gripe a todos por igual!! – y su rostro se iluminó con un amplia sonrisa.
- Entiendo Miley , pero de verdad, debemos cubrir todas las expectativas antes de hacernos a la idea de que…
- Calla Demi– chilló la chica – Qué puede fallar? Eso dices? – la castaña asintió – por lo que a mi respecta, no puede dejar a mis padres peor de lo que están!!
- Tiene razón Miley – dijo Charlie – prefiero probar las posibilidades, antes de esperar las certezas… Se entiende lo que quiero decir?
- ¡Si! – dijeron todos.
- Mejor, vamos a la casa de Neville – propuso Joe.
- Si, Luna y yo siempre hemos sido buenas amigas… Vamos ahora, nos aparecemos en el punto…
- ¿Miley … no sería mejor que antes te vistieras? Quedarías tan seria en la sala de Neville con tu pijama de ositos. – Rieron sus hermanos.
- ¡Graciosos!! – dijo ella corriendo a la escalera, sacándoles la lengua. Estaba contenta… a pesar de todo, el día pintaba ser más que espectacular.
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Aqui un capi mas, buen ahora si chau

att:@sariiSmiler 

The Bodyguard- Capitulo 28


Cuando nadie respondió abrió la puerta, Myles y él entraron para
encontrar el cuarto vacío.
Ruppert avanzó hasta la puerta del baño, la golpeó suavemente
llamándola, pero la puerta cedió suavemente, ella no estaba ahí.
Myles se dio vuelta, y empezó un recorrido de toda la casa. Al
encontrarse de nuevo con Ruppert, hizo un gesto negativo con su
cabeza. Metió la mano al bolsillo de su elegante pantalón de vestir y
marcó el número de Joe. Estaban en problemas. 

Nick se había instalado desde el día anterior para trabajar con Robert
T. James. No lo había dejado dormir. Pero había conseguido una
buena pista. Había encontrado el hilo después de un millón de
preguntas y cuando James le había dicho que todos sus problemas
habían comenzado aproximadamente después de que su empresa fue
sometida a una auditoria para determinar su exacto valor. Su estudio
había recibido una oferta formal de compra, y le había llamado la
atención la oferta ofrecida. No que fuera demasiado bajo, en ese
momento le había parecido bien. Pero había planteado la idea en su
cabeza: necesitaba conocer el valor real, eso había determinado la
auditoria y ahí comenzaron sus problemas. El estudio contable que
había contratado para hacerlo se había incendiado. Por lo que los
resultados nunca los había visto. 
Para James esto había sido una infausta coincidencia, para Nick la
posible punta de un ovillo. Había comenzado por ahí. Y sus instintos,
una vez más no habían fallado.
Chemical Laboratory, una de las empresas de la competencia, tenía
dentro de su plantilla de asociados a Peter Haskell, contador principal
de Crawel y Asociados, estudio dedicado a Auditorias industriales.
Durante los últimos cinco años, Haskell había ido ascendiendo dentro
de Chemical, llegando a ser uno de los miembros de la Presidencia.
Demasiada coincidencia. La empresa que valuó los laboratorios de
James, tenía un miembro de la junta principal de accionista. Para
Nick las cosas eran muy claras. Chemical había recibido de
primera mano un informe completo de los avances de las patentes de
James, sus posibilidades de ingresos a futuro. No eran los
competidores que no querían la nueva droga en venta. Querían la
empresa, completa, y al no poder comprarla habían empezado a 

hacer de la vida de James un infierno con el único objetivo de que se
deshiciera de ella. La oferta inicial de compra, hecha años antes, era
buena, justa y no era impensado considerar que de venderla como
pretendían, Robert T. James acudiría a ellos.
Nick había pasado las últimas horas absolutamente concentrado
en seguir la trama en su portátil. Con todos los datos en la mano era
tiempo de ver a Haskell. En cuanto lo tuviera enfrente él le diría toda
la verdad. Una enorme y cansada sonrisa iluminó su cara. Estaba a
punto de hacerle pagar al bastardo lo que podría haberle hecho a su
mujer.
¿Su mujer?¿Desde cuándo Miley era “su mujer”? Quizás desde que
descubrió que era “su Miley”. En realidad no le importaba la
respuesta, lo era. Comenzó a guardar todos sus datos y se dio vuelta
para ver a James conversar de una manera sospechosa en su celular.
—¿Qué pasa? —le preguntó a James. El tono de su voz no dejaba
dudas de cuál debía ser la respuesta: la verdad.
—Miley . Me acaban de llamar, ellos tienen a Miley. Si no les
entrego la investigación de… 
En ese momento el celular de Nick interrumpió a james y lo
atendió. Cuando el identificador de llamadas dijo Joe, supo que lo
que James acababa de decir era verdad.
—¿Qué mierda pasó con Miley ? _preguntó en un tono urgente e
imperativo.
—No lo sé. No saben cómo salió…ni cuándo. Pero recién se acaban de
dar cuenta. ¿Cómo lo sabes? ¿Está contigo?
—No. Pero acaban de llamar a James para avisarle que la tienen. Te
necesito, llama a Kevin. Joe, si a ella le pasa algo… 
Nick colgó, miró a James. Había acabado su llamada y todavía 
tenía el teléfono abierto.  
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Bueno hasta aqui les dejo y mañana otro maratón de The Manual Of The Forbidden no se lo pierdan, y espero que les guste


The Bodyguard- Capitulo 27


—¡Qué demonios pasa aquí? ¿Y quiénes son ustedes? ¿Y dónde está
Windstone? ¿Y qué hacen en mi casa? —todo esto salió a borbotones
de su boca y bastante fuerte, por cierto, Miley mismo se
sorprendió, vaya, muchas cosas estaban cambiando en ella.
El modelo de portada se puso de pie. Se adelantó hacia ella con la
mano extendida y le dijo:
—Myles, señorita James, soy Vincent Myles, y él es mi compañero
Will Ruppert, somos sus guardaespaldas. 
Mientras ella extendía inconscientemente su mano, el modelo, se la
estrechó, sin dejar de hablar.
—Nick Windstone la dejó a cargo de su hermano Joe , nuestro jefe
su seguridad, el señor Windstone, Joe , vendrá en cualquier
momento; y se nos dijo que no podía salir del departamento así que
como estaríamos mucho tiempo, decidimos ponernos cómodos, por
eso Ruppert investigó y buscó algunas almohadas, no tiene sillones
así que las sacamos… 
Miley dejó de oírlo, el maldito se había ido, ¿la había derivado a su
hermano? ¡Por qué le sorprendía! Todos los hombres son iguales, una 

vez que tienen sexo, se borran, se van. ¡Se había ido! ¿Cómo que se
había ido? ¿Cuándo? ¿Anoche? ¿Hoy temprano? ¿Ayer apenas la
dejó? Miley sintió que le faltaba el aire, y de alguna manera su
súbita palidez fue advertida por Myles y Ruppert que como un solo
hombre se dirigieron a sostenerla.
Miley no podía creerlo. Esos dos hombres la habían levantado en el
aire y la habían colocado en una silla. Uno de ellos había ido hasta el
barcito en el cuarto y le trajo un vaso, en su estado de estupor
Miley tomó un largo trago, que la hizo ahogarse y escupir, su cara
tomó un furioso tono rojo, y uno de los hombres golpeó su espalda de
manera que la llevó hacia delante. No cayó al suelo porque el otro
hombre la sostuvo.
Después de toser tratando de recuperar al menos su dignidad,
Miley los alejó mirándolos, furiosa.
—¡Un momento! ¡Déjenme ya! —su voz se elevó en un grito. Los
hombres la miraban consternados, parecían no poder explicarse que
había pasado desde que ella había aparecido.
Pero Miley también estaba consternada, jamás en su vida había
gritado a nadie, y ahora lo había hecho, dos veces, ¡dos y a
completos desconocidos!
—Lo siento señorita James, disculpe, no quise golpearla solo…
Miley lo detuvo con una mano.
—Espere. Y usted también —le dijo al otro hombre que hizo un
amague de disculpa.
—Esperen. Esperen aquí.
Miley se dio media vuelta, entró a su cuarto y se puso a llorar.
Los hombres la oían desde afuera y se miraban preocupados. Unos
cuantos minutos después el llanto se convirtió en sollozos, y un buen
rato más tarde, ya no sintieron nada. 

Los hombres se quedaron sentados a la mesa del comedor.
Esperaban verla aparecer. Cuando no lo hizo supusieron que se
habría dormido
A la hora del almuerzo, hicieron suficiente ruido como para
despertarla. Una hora. Dos horas. Tres horas más tarde ya no sabían
que hacer. 
—¿Crees que deberíamos llamar a Joe? —Preguntó Myles
—No lo sé. 
—¿Y si nos cercioramos que está bien? ¿Qué crees que la puso mal?
—Ni idea. No creo que porque le desacomodamos las almohadas haya
hecho este escándalo ¿no te parece? — la voz de Ruppert transmitía
todo su desconcierto. 
—No. No lo creo. ¿Pero si no fue eso, qué fue?
—Cerciorémonos de que está bien, y luego hablamos con Joe—
Rupper se levantó y se dirigió hacia la puerta del dormitorio de
Miley. Se paró frente a ella, y golpeó, suavemente.
—¿Señorita James? —Nadie le contestó—. ¿Señorita James? ¿Está
usted bien?
Esta vez golpeó un poco más fuerte. Elevando decididamente el tono
de voz.
—¿Señorita Miley?

The Bodyguard- Capitulo 26




—Hola mi amor imposible, ¿en qué puedo ayudarte?
—Más respeto mocoso, tengo una llamada de Parker tiene algunas
respuestas sobre la bomba que te interesará conocer.
—Gracias Cordie. Voy saliendo.
Si alguien sabía dónde se podía hacer una bomba de esas
características ese era Jim Parker. 
Miró a su gente desde dónde estaba.
—Volveré en cuanto pueda. Ella no sale—. A veces olvidaba lo sutil
del poder de su voz. En cuanto terminó la oración supo que sus
hombres no dejarían salir a Miley ni aún con un incendio. Así que se
dio patadas mentales por ello—. Excepto un caso de suma urgencia.
Sean criteriosos. ¿De acuerdo?
Myles afirmó.
Joe se dio medio vuelta y salió del departamento.

****

Cuando Miley despertó estaba en su cama. Desnuda y no tenia ni
idea de qué hora era. Miró a su alrededor, las ventanas estaban
corridas así que no podía ver la luz del día. Por un momento intentó
recordar cómo había llegado a la cama y lo único que vino a su mente
fue Nick  arrodillado ante ella, con su cabeza metida entre sus piernas
y su lengua chupándola. De solo recordarla se sintió humedecer.
Apretó sus piernas y protestó ante su obvia respuesta. Miró a su
alrededor buscando alguna señal suya pero no había ninguna,
evidentemente había dormido sola. ¡Maldito imbécil! ¿Qué había en el
cerebro de ese hombre, jamás hacía lo que tenía que hacer. Buscó
energías de algún lado y sacó las mantas para levantarse. Cada
músculo de su cuerpo protestó. Sentía su coño enternecido y
altamente sensible. Juntando fuerzas se sentó con más que un 

quejido, cuando logró mantenerse sentada en la cama, buscó algo
con que taparse, no había nada cerca, así que se levantó, con otra
serie de quejidos, y se dirigió al baño. Necesitaba una ducha para
despertar y comenzar a ordenar su vida. Miró el reloj, las 8 de la
mañana, había dormido varias horas seguidas.
Mientras el chorro de agua caliente caía sobre ella, Miley sintió una
tonelada de culpa cubrirla igual que el agua, y junto a ella otras
cuantas de vergüenza. Había tenido sexo. ¡Sexo! Dos veces. ¡Dos
veces! En una camioneta. Casi la habían arrestado por indecente, no
solo eso, se había jurado que ese hombre no la volvería a tocar y solo
tuvo que abrir la puerta para ordenarle, ¡ordenarle! una sesión de
sexo oral… y ella… ella… Dios, ella había… ¿eyaculado? De repente el
aire dejó de fluir a sus pulmones y cerebro, no tenía protección, ese
bastardo, arrogante, prepotente y controlador la había tomado sin
condones, ¡¡sin condones!! Y si estaba embarazada, embarazada de
un completo desconocido… De repente las náuseas la cubrieron. Su
estómago y lo que había en él, se doblaron y vomitó. La magnitud de
lo que había pasado en los dos últimos dos días la golpeó como un
tren de carga. Dejó que su estomago se vaciara, de todas maneras
no había mucho en él, Apoyó la manos en la pared para sostenerse,
puso su cabeza bajo el agua buscando algo de calma dentro suyo y
dejó que los minutos corrieran.
Cuando se sintió mejor, cerró el agua. Había tomado algunas
decisiones y eso incluía: nada de sexo con el Señor Inconsciente,
nunca más. Y no solo sexo, no podía dejar que la tocara, cuando lo
hacía ella perdía la cabeza, o debería decir las bragas; compraría esas
cajas de detección de embarazo y las tendría a mano, y lo sacaría de
su departamento. ¡Ahora! Sería lo primero. Si no estaba allí, no había
posibilidad alguna de hacer esa cosa que hacía con su cuerpo. ¿Y si 

estaba embarazada? Bueno, eso mejor ni pensarlo. De todos modos
eso sería… no mejor no pensarlo.
Con las decisiones tomadas, se secó, se vistió y salió a la lucha. 
Sólo que el cuadro que encontró no era lo esperado.
Alguien había puesto almohadas, las almohadas del cuarto que usaba
su padre cuando solía quedarse, sobre unas mantas, en el suelo,
frente al televisor de pantalla plana. Y sobre ellas un enorme
motociclista, al que jamás había visto, reía a carcajadas con una serie
de TV.
A su lado un modelo de portada, seguramente enrollaba las mangas
de una camisa acompañando las risotadas del energúmeno vestido de
cuero.
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Hola Hermosas perdón por a verlas abandonado tanto tiempo bueno aquí les traigo un mini maratón y unas sorpresas



miércoles, 1 de agosto de 2012

Lost Of Love - Capitulo 2


Miley no supo cómo, pero cuando salió de la maraña de sensaciones funestas en las que se hundió desde su huida del hospital, se encontró frente a la puerta de una señorial casa de un barrio en las afueras de Londres. La casona, parecía haber pertenecido a una familia de gran abolengo, hoy venida a menos. Aun así, la edificación estaba bien cuidada. Tomó la aldaba de metal, con forma de serpiente, y golpeó la puerta. Después de varios minutos, esta se abrió, dejando ver a un joven, de rostro pálido, con unos sorprendidos ojos grises, que miraban a la joven frente a él. Sonrió, y su sonrisa parecía que desencajaba en su rostro, siempre acostumbrado a estar serio y mirar con rencor. Ella podía lograr eso en ese ser, que había perdido todo… sus padres, que purgaban condenas en Azkaban de por vida, su dinero… su posición. Sólo le quedaba ella. Y sólo con eso era medianamente feliz.
Liam Hemsworth tenía 24 años y se desempeñaba como ejecutivo Junior en una empresa muggle. Sonreía, y se preguntaba qué diría su padre, si lo viera trabajar rodeado de "sangres sucias… y mugrientos muggles". Aunque él ya no pensaba así. Ella le hizo ver las bondades de confraternizar con los muggles, y que a veces ser "sangre limpia, no era sinónimo de grandeza". Y lo corroboraba viendo a su mejor ejemplo: sus padres. Miró nuevamente a la muchacha que, con lágrimas en los ojos, suplicaba por un abrazo. El, no se hizo esperar. Dejó que ella entrara y la rodeó con sus brazos, haciendo que ella se abandonara sobre su pecho, y llorara con todas las ganas del mundo. No supo cuánto tiempo estuvo así, llorando, abrazada a su novio. El lo entendía y la dejaba… desde hace tiempo se había convertido en su paño de lágrimas… le gustaba, sentirse necesario. Ella se sentía una niña pequeña nuevamente, siendo abrazada por su padre, como solía hacer, cuando se lastimaba en el jardín de la Madriguera. Después de desahogarse levantó la cabeza y él mirándola con la ternura y el amor que sólo ella le podía inspirar, le dió el mas suave de los besos. Ella rodeó su cuello con sus delgados brazos, y también lo besó. Al cabo de unos segundos se separaron.
- Mucho mejor? – preguntó. Ella volviendo a apoyar su cabeza sobre el pecho de Liam asintió.- No tengo que preguntarte de dónde vienes…
- No lo preguntes… lo sabes bien – lo miró – fue horrible… - él le puso los dedos en sus labios.
- Ya fue horrible para ti vivirlo, no dejaré que me lo cuentes y recuerdes… te causaría más dolor.
- Por eso te quiero tanto… - volvió a besarlo. – Gracias, por existir…
- No, gracias a ti, por existir… sabes que yo estaría en un basurero si no te tuviera Ginevra. - nunca la llamó Miley. Le parecía un diminutivo despectivo, para una mujer tan grandiosa como ella.
- No seas tan tonto – sonrió, y se secó las pocas lágrimas que quedaban suspendidas en sus pestañas.
- Quiéres algo de comer? He preparado la mejor de las pastas…
- Gracias, pero no puedo. Demi y Joe me esperan en la madriguera para cenar. Sólo vine a verte un segundo.
- Cuándo te quedarás aquí? – le preguntó sin rodeos.
- Liam, tu sabes que…
- SE… - suspiró – le prometiste a tus padres. Pero ellos no tienen idea de…
- No me importa – dijo seriamente – aún si mis padres murieran, mantendría esa promesa!
- Pero si tu quisieras… nos casaríamos – la miró – qué te cuesta?
- Me cuesta, porque no quiero casarme con el solo propósito de hacer el amor contigo.
- Entonces… - se acercó sugestivamente, y ella comenzó a temblar – podríamos olvidarnos un poco de todo y disfrutar el uno del otro – la abrazó y sin darle tiempo a reaccionar, le dió delicados besos en el cuello. Miley cerró los ojos. Se sentían tan suaves sus besos… no tenia idea cuánto le iba a durar negarse a esa propuesta. – No me lo niegues, tú también lo quieres.
- No… Liam por favor… detente – suspiraba. Liam sin escuchar sus intentos de protesta, la iba llevando hacia el sofá dejándose caer encima de la Castaña suavemente. Miley podía sentir todo el cuerpo de su novio sobre ella, y esto le causaba terribles sensaciones de placer. No era la primera vez que eso sucedía. Liam había intentado vencer sus defensas desde la escuela, pero ella se mantenía firme. Sólo que, en esos momentos, después de sus visitas al hospital, se sentía demasiado vulnerable. – Liam, no me hagas esto… - El comenzaba a separar las piernas de la chica para acomodarse mejor. E instantes después, atacó su cuello con sus labios, mientras sus manos se deslizaban peligrosamente por la cintura, buscando piel.
- Miley, no sabes cuánto te deseo… si sólo pudieras entender, cuánto me duele no tenerte. Te amo – sus labios abandonaron el cuello y se dedicaron a probar los labios de la joven, forzando a abrir la boca de su novia para que su lengua se abriera paso. Miley recorría con sus dedos la espalda del joven con pasión, tratando de defenderse de algo que aunque ella lo negaba, quería que pasara. Si tenía que ser honesta, lo deseaba desde que salió de la escuela. Cómo no hacerlo, si Liam tenía un cuerpo espectacular… delgado, pero firme. Pero estaba la promesa, esa que le hizo a su madre cuando tenía quince años… mucho antes de Liam, cuando en su mente solo existía Nick. Su sólo recuerdo hizo que tensara las piernas. Liam sintió esa rigidez, por lo que tratando de seducirla, su mano se deslizó por encima de la blusa y tocó uno de sus pechos. Ella suspiró. Sacó de sus pensamientos a Nick, pero aún estaban sus padres… y vio que los defraudaba. Cuando Liam metía su mano por debajo de la falda, acariciando suavemente la parte interna de los muslos, ella reaccionó.
- No! – y de un empujón, lo tiró al suelo – lo siento, no puedo… - el joven, bastante excitado, trató de serenar su respiración, con rabia – No me mires así – dijo acomodándose la ropa – es mucho mas fuerte que yo…
- Crees que puedo seguir así? – ella lo miró – Años tratando de estar contigo… Y tu negándote?
- Sabes que…
- SE DE TU MALDITA PROMESA! PERO ACASO NO ME AMAS? - ella asintió - ACASO NO TE IMPORTA LO QUE ME PASA?
- Le prometí a mis padres, Liam… yo les prometí que no haría nada hasta que me casara… - sus lágrimas volvieron a nublar su visión.
- ENTONCES POR QUE NO TE CASAS CONMIGO DE UNA MALDITA VEZ!!
- PORQUE NO QUIERO APRESURAR ESTO! Porque no quiero que esto tan lindo que tenemos se ensucie, sólo por tener sexo!
- Sólo son excusas… a veces pienso que estás conmigo por rutina. Ya te acostumbraste a mi – ella se acercó y le tomó la cara.
- No vuelvas a repetir eso!! Sabes que te quiero! Sabes que he abandonado mucho por ti, para estar contigo.
- Pero aún así, no dejas que te haga mi mujer… y no quieres casarte conmigo - dijo apenado.
- Sólo estoy esperando el momento en que ellos despierten de…
- DESPIERTEN? POR FAVOR… SON VEGETALES!! Ellos nunca se repondrán!! Mira a los padres de Longbottom 23 años y él, con todos sus experimentos no puede hacer nada!! – Miley buscó su abrigo – es que acaso tendremos que esperar toda la vida… qué sucederá si tus padres no se recuperan? Moriré sin acostarme contigo, maldición!!
- Tengo que irme – lo miró – cuando te pones así, no razonas.
- La que no razona eres tu… dices que me quieres pero no te juegas por mi amor… vete, no dejes a tus amiga y tu hermano esperar por ti. – Ella lo miró, él le dió vuelta la cara. Ella sintiéndose la peor persona, tomó su bolso y desapareció.
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Encendió un cigarrillo. Era uno de los vicios muggles que se le habían pegado desde que abandonó su faceta de gran héroe del mundo mágico y decidió vivir en el mundo muggle. La habitación estaba a oscuras. La cama desordenada, era el mudo testigo de lo que había pasado hace instantes… sólo sexo… banal, sin sentido, pero buen sexo al fin. Era la rutina: llegar, saludar, follar, y largarse de ese asfixiante lugar. Para él, ella no se merecía más, y ella no se quejaba de ese trato. Se encontraba solo en esa habitación que odiaba… y como cada vez que esa mujer abandonaba la cama y se metía al baño, aunque trataba con todas sus fuerzas de que no ocurriera, él se acordaba de la otra, la que con su indiferencia le rompió el corazón, y se preguntaba cómo sería hacerle el amor. Suspiró. Y una llamarada de ira se apoderó de su pensamiento, imaginando que el maldito de Hemsworth la disfrutaba a pleno… y él no. Terminó el cigarrillo y salió de la cama para buscar un Whisky de fuego. Demasiado fuerte para su gusto, pero que ayudaba a borrar pensamientos impropios. Y eso era ella. Un pensamiento que no tenía que estar en su cabeza… pero estaba, y el dolor que causaba, era mil veces peor que el dolor que Voldemort le infligía a través de su cicatriz. Se tocó la frente instintivamente y apuró el vaso tomando el líquido ambarino de un trago. Hizo una rara mueca… aún no se acostumbraba al ardor que causaba el paso del Whisky por su cuerpo. En ese momento, Romilda, salió del baño. El la miró. "Se ve tan vulgar", pensó. Tenía un camisón muy corto, de color negro, transparente, que no dejaba nada a la imaginación, debajo de una transparente bata, que tapaba mucho menos... No llevaba sostén, por lo que se podían ver sus pezones a través de la fina tela, y una diminuta tanga del mismo color… Ella se acomodaba el pelo en una coleta… Nick miró el brillo del renegrido cabello de la mujer que estaba ahí con él, y recordó el color furioso de su cabello… "parecía una llamarada de fuego… fuego y pasión.,.. Eso debe ser ella en la cama"… "Y no es mía", repetía para si mismo. Romilda llegó hasta la cama y trató de tomarle el rostro, a lo que él sólo respondió quitándole la mano casi con violencia. La muchacha, sonrió despectivamente y se sentó.
- Veo que aún no estás de buen humor… – dijo mirándolo sensualmente, aunque esto a Nick no le movía un pelo.
- Tu nunca logras ponerme de buen humor – la chica se puso seria.
- Vaya!! No me lo digas? – dijo incrédula – tus palabras parecen vacías, si me pongo a pensar en como has estado hace un rato… Parecía que quisieras follar con todo, porque se acababa el mundo – rió.
- No te rías! – dijo asqueado – me enferma esa risa – ella se calló – Y si, sé aprovechar por lo que pago.
- Eres una porquería sabes? – dijo ella con rabia.
- Aun así, te satisfago sexualmente… y encima recibes una mensualidad que te hace vivir como reina...
- Algún día encontraré alguien que realmente me valore por lo que soy.
- Ja! Ja – dijo burlón – una tía que no importa quien la folle con tal de vivir con lujos? – ella hizo el ademán de separarse. El la asió de la cintura y la dejó debajo de su cuerpo, que empezaba a despertarse nuevamente.
- Déjame Nick… no sé por qué sigues conmigo. – dijo ella con una falsa indignación.
- Ya te lo dije, me es fácil follarte… sólo una caricia y estás entregada… Sé que puedo tener a cualquiera si me lo propongo – la besó con violencia. A veces lastimaba sus labios al hacerlo, pero esto la hacía excitar más, que se movía descontroladamente debajo del cuerpo masculino, esperando excitarlo – mírate… sólo un beso y ya estás lista para mi – de un tirón arrancó las bragas y sin esperar a nada, la penetró… ella gemía, de placer… él sólo trataba de descargarse.
- Eres una basura!! –decía ella, mientras sus labios recorrían su cuello. El no la oía. Había comenzado el ritual de pensar en Miley mientras estaba con otra mujer. Sólo así aguantaba ese perfume femenino barato, el olor a cigarrillo que tenía esa mujer en los labios. Merlín, como la odiaba. Los movimientos eran cada vez mas bestiales… quería herirla, quería que Miley pagara por cada una de las palabras que dijo. "Te odio por todo lo que vivimos y por lo que vivirás!! Ojalá Voldemort te hubiera asesinado…!!!"
- Pues somos dos los que pensamos igual!! Maldigo la hora en que me fijé en ti!! – dijo, cuando el clímax le dio paso al orgasmo. Todo terminó en eso. Su respiración estaba entrecortada. Romilda lo miraba sin decir nada. No podía quejarse… lo quería, no al punto de amarlo con locura, pero él le hacía pasar momentos como ese, memorables desde el punto de vista sexual. Ella sabía que él no le pertenecía en absoluto. Nick se levantó rápidamente y fue al baño. Salió a los cinco minutos bañado y envuelto con una toalla a la cintura. – tengo que irme… se me hace tarde para una reunión.
- Vienes después?
- Sabes que me aburro contigo… eres tediosa. Prefiero aburrirme en casa solo.
- Cuándo podré ir a tu casa, amor? – y se arrepintió de haberlo dicho. El se acercó, aún sin abotonarse la camisa, y la tomó de la muñeca acercándola peligrosamente.
- No soy tu amor, sólo eres una maldita amante… me saco las ganas contigo. No te deseo, ni te amo. Mucho menos te tendría que llevar a mi casa… solo a ella…- se calló súbitamente y la soltó. Romilda no lloraba. Sus palabras ya no le importaban. Sólo le importaba… - El dinero del mes te lo traerá un cadete… - ella sonrió complacida – El auto… no me satisfaces tanto como para retribuirte con uno de esos – ella se puso seria – Pero te doy demasiado dinero. Si ahorraras podrías comprarte uno.- Se puso el saco y se fue hacia la puerta.- Es hora de que empieces a pensar en qué ganarte la vida...- ella lo miró asustada – Algún día, terminarás por darme asco y no tendré piedad cuando te deje. – y salió de la habitación.