viernes, 27 de julio de 2012

The Bodyguard- Capitulo 18


Miley obedeció y bajó sobre él. Lentamente. Intentando ajustarse a 
su grosor. Ella lo atrapó en su cuerpo, lo recibió centímetro por
centímetro. Nick miraba su rostro. Miley había cerrado sus ojos y 

su cara reflejaba absoluta concentración. Su cuerpo temblaba
mientras la polla de Nick entraba lentamente hasta que se sintió
completamente asentada. Nick estaba quieto, solo su respiración
irregular parecía ser la única manifestación de vida. Miley abrió los
ojos y lo miró. Allí estaba enfocado en ella, sus oscuros ojos parecían
insondables pozos y en ese instante todo su universo se centró en
esa cálida oscuridad. 
Nick respiró y la izó elevándola para dejarla caer iniciando una
fricción que hizo a Miley cerrar sus ojos ante la aturdidora oleada
de placer que la recorrió de arriba abajo. Miley solo pudo levantar
sus manos, y posarla sobre sus hombros para iniciar la cabalgata más
increíble de su vida. 
Dentro de la camioneta los vidrios polarizados los mantenían aislados
del mundo. Solo sus gemidos intensificándose a medida que el ritmo
de Miley crecía. En esa posición cada embate de Nick raspaba su
clítoris, Miley intentaba asir su mente a algo, aferrarse antes de
dejarse llevar por esa increíble sensación que parecía nacer en su
coño y extenderse como un huracán por todo su cuerpo. Pero el
huracán, ganó, la arrasó, la arrastró hacia un lugar en el que jamás
había estado. Miley creyó por un segundo que moriría y ni siquiera
lo lamentó. El intenso placer explotó en su cuerpo dejándola sin
fuerzas, completamente perdida. Sólo pudo caer sobre el cuerpo de
Nick mientras sentía que la tomaba de sus nalgas y la izaba sobre su
asta una y otra y otra vez, para explotar dentro de ella en un
orgasmo poderoso. Miley sintió como en un sueño su semen
derramándose con fuerza dentro suyo, chorro tras chorro, mientras
su cabeza apoyada en su pecho recogía el galopante desborde de sus
latidos.
Nick apenas podía respirar. Acaba de tener el orgasmo más fuerte
que jamás hubiera tenido. De repente fue consciente de dónde 

estaban y de Miley aún sobre su pene intentando al igual que él
conseguir algo de respiración. Dejó pasar los minutos, mientras
ambos se reponían. Miley era una muñeca desmadejada en sus
brazos. Quieta. Inmóvil. Sólo la sentía respirar. 
Levantó sus manos y la tomó de sus brazos intentando levantarla de
su cuerpo, irguiéndola.
—Miley , ratoncito, ¿estás bien?
Miley pareció salir de un trance.
—¿Qué… qué me pasó? —Preguntó con una vocecita cristalina,
—¿Qué te pasó? Qué… nos pasó, dirás mejor. —Nick hablaba con
dificultad, su cuerpo aún temblaba.
Cuando Miley lo miró a los ojos. Se aliento volvió a cortarse. —
¡Tus… tus ojos!
—¿Qué tienen mis ojos? —Le preguntó sorprendido.
—Parecen… parecen quemar, brillan… brillan… como fuego. —Miley 
lo miró e intentó alejarse de él, se movió hacia su lado de la
ventanilla, pero Nick aún estaba dentro suyo y se lo impidió. La
sujetó manteniéndola donde estaba. Nick bajó la vista.
—¡Suéltame Nick , por favor! 
Cuando los ojos de Nick volvieron a enfocarse en ella, ya no tenían
ese brillo, sólo su oscuro color natural, brillaban, pero de otra
manera. Ahora Miley no estaba muy segura de lo que había visto.
Nunca había oído de algo así, pero tampoco jamás había sentido algo
así. Tal solo había sido parte de la más extraña sensación que alguna
vez hubiera sentido. ¿Qué fue eso? ¿Un orgasmo? ¡Dios, acaba de
tener su primer orgasmo! Y había sido tan potente que hasta le había
provocado alucinaciones. ¡Un orgasmo! Así que después de todo ya
no era frígida. De ningún modo podría ser considerada, o llamada,
frígida, mucho menos después de aceptar que por un instante
indefinido, creyó que había muerto quemada en sus brazos. 

Mientras su cabeza pensaba a mil, su pequeño forcejeó, solo había
logrado que nuevamente Nick se pusiera duro. Miley lo miró
asustada.
—No… no puedes querer… —su balbuceo sólo provocó una sonrisa
endemoniada en los ojos de Nick ,
—Parece que si… ratoncito. Parece que sí. —Nick colocó sus manos
bajo sus nalgas, y volvió a subirla. Miley inspiró con fuerza y
acompañó su movimiento con sus pechos, que subieron y bajaron tan
lentamente como la iba penetrando. La sonrisa de Nick se amplió.
Dios, estaba listo para una segunda sesión cuando ni siquiera se
había repuesto de la primera. Ver a Miley intentando respirar,
mordiendo su labio inferior ante el placer de sentir todo el largo de su
polla lo elevó directmente al más alto nivel de lujuria en cuestión de
segundos.



The Bodyguard- Capitulo 17


Miley solo gemía y buscaba acercarse más, como si fuera posible,
estaba completamente pegada a él. Los sonidos de succión se
mezclaban con sus jadeos y gemidos. Miley abrió sus ojos en su
nube de placer. Verlo mamar ruidosamente le quitó el resto de
cordura que le quedaba, si había tenido alguna desde el mismo
momento en que la había sentado en su regazo.
Nick bajó sus manos hacia el ruedo de su delgado vestido, y
comenzó un lento acariciar hacia arriba por sus delgados muslos,
subiendo más y más su vestido, rozando con su ásperos dedos su
pierna. Un rápido recorrido y tan lerdo a la vez. Nick desesperaba por
tenerla desnuda en sus brazos, sin nada que se interpusiera entre
ellos y allí estaba maldiciendo su suerte. 
La caricias, que sabía subían hacia dónde esperaba con desesperante 
ansia, los sonidos de succión de su boca y sus propios gemidos
llevaron a Miley a un estado de efervescencia que la cegó a todo lo 

que no fuera este enorme hombre asumiendo el total y completo
control de su cuerpo y sus sentidos 
Cuando los dedos de Nick llegaron hasta sus bragas Miley creyó
percibir el sonido del delicado encaje siendo rasgado. Y no le importó. 
Necesitaba sentirla, necesitaba poseerla. Nick dejó su enrojecido
pezón, miró su cara completamente absorta en su placer, manipuló
su cuerpo, la izó y la sentó a horcajadas sobre él. Sentada en su
regazo, con las piernas abiertas ante él. 
Miley solo fue consciente del calor de sus ojos, no de que ya no
tenía bragas, ni tampoco de que la pechera de su vestido estaba
completamente abierta bajo sus ojos. Sus senos se sentían pesados
bajo su mirada. Nick la rodeó con sus manos, sujetando su vestido,
levantándolo, pasando sus manos, grandes y fuertes por sus nalgas.
Manos que se detuvieron allí, la agarraron y la atrajeron
decididamente sobre su polla aún apretada bajo su bragueta.
Nick se tomó un segundo para mirarla. Su vestido estaba
desprendido, sus pezones se erguían descaradamente frente a él. Sus
piernas desnudas estaban abiertas casi completamente, sus propios
muslos, gruesos y fuertes la mantenían así. De repente bajó su vista
hacia su coño. Mojado, rosado, tan… tan mojado… una de sus manos
dejo la taza de su nalga y subió inconscientemente hacia él. Un dedo
avanzó y recorrió sus labios vaginales con todo el tiempo del mundo,
de adelante hacia atrás para luego volver y una vez más. Para luego
detenerse un segundo e introducirse en ella mientras la palma de su
mano esta vez ahuecaba el montículo de su sexo. Lo introdujo, hasta
el fondo, y lo sacó, para luego volver a hacerlo, una y otra vez hasta
que los gemidos de Miley lo trajeron a la realidad. Sacó el dedo,
mantuvo sus ojos en los suyos y lo llevó a su boca, delante de ella.
Mientras Miley lo miraba entre soñolienta y perdida, lo chupó.
Chupó el húmedo roció que su calor había provocado en ella.  

Miley jamás había visto a un hombre hacer esto, su corazón retomó
sus latidos, y el ruido y el ritmo fueron ensordecedores. Solo lo miró,
aguantando la respiración, solo consciente de su boca subiendo y
bajando sobre su dedo hasta dejarlo limpio. Miley dio un fuerte
respingo que fue nada más que un recordatorio de que debía seguir
respirando, Nick levantó su cabeza bajó su mano a sus costados y
volvió a posarla sobre sus nalgas, Miley se estremeció cuando sus
dedos húmedos mojaron las mejillas de su culo. 
—¡Libérame! —la voz de Nick era ronca, casi desconocida, oscura—¡libérame Miley! —le ordenó.
Miley lo miró y cuando comprendió lo que le pedía se dirigió al
botón, lo desprendió y luego abrió el cierre de su bragueta y lo bajó
—¡Sácala!
Miley metió sus pequeños dedos y atrapó la enorme verga que
pugnaba por liberarse, inmediatamente se irguió hasta casi su
ombligo. Miley miró la enorme cabeza rojiza, en su ojo una perla de
líquido parecía llamarla. Miley no se opuso, bajó su mano y un dedo
delicadamente tomó la gota y la llevó a sus labios, su sabor la
sorprendió. Tierra y océano. Jamás había sentido el sabor de un
hombre. Mientras su boca chupaba levantó sus ojos hacia Nick . 
Nick parecía incapaz de llevar aire a sus pulmones, así que la
levantó, la izó tomándola del culo. Las rodillas de Miley se apoyaron
en el asiento, y cuando Nick se dio cuenta, la soltó, tomó su polla con su mano, y la dirigió hacia el centro de Miley , colocándose en su entrada miró a Miley y le dijo:
—Tómame —Su voz fue un viento oscuro, salvaje, indomable que
arrastró a Miley a un viaje sin retorno. 


The Bodyguard- Capitulo 16








Nick cortó y miró a Miley mi pequeño ratoncito asustado, pensó. —
Todo está bien Miley , Tranquilízate _le dijo preocupado por la
palidez en su rostro. Las lágrimas que corrían por sus mejillas no
ayudaron a su humor, ni tampoco ver como apretaba sus manos una
contra la otra. 
—Pude matarlas —dijo en un susurro—, pude matarlas…
—Pero no lo hiciste. Ellas están bien y tú estás bien. _En realidad
Miley era lo único que le preocupaba. 
Las lágrimas comenzaron a correr por la cara de Miley . Nick no
supo qué hacer. No estaba muy acostumbrado a las lágrimas
femeninas, supuso que ella necesitaba consuelo después de lo que
había pasado, entonces buscó dónde detenerse. Miró por dónde iban
transitando y dio una vuelta a la derecha saliendo de una de las
avenidad principales. Sabía que por esa calle daría a una especie de
callejón que sólo ocupaban algunos drogadictos y borrachos de
noche, así que enfiló hacia él y se detuvo. Se dio vuelta y la atrajo a
la llorosa Miley hacia sí. 


—Ven aquí, ratoncito.
Miley estaba tan desolada que sólo lo miró, Nick se adelantó y se
corrió del lado del conductor colocándose en el asiento del medio. Se
ladeó y la izó a su regazo. Miley se apretó contra su pecho mientras
las manos de Nick comenzaron a acariciarla y consolarla.
—Shh, Miley , todo está bien ratoncito, todo esta bien —Nick 
comenzó a poner delicados besos en su cabeza, tomó con sus
grandes manos, las suyas entre las dos, y las beso, luego la soltó y
las levantó hasta tomar su carita. Sus dedos limpiaron las lágrimas
de su rostro. 
Cuando Miley lo miró, Nick bajó su cabeza y la besó. 
Miley solo atinó a abrir su boca ante el tibio y consolador contacto
de los labios y de la lengua de Nick . Lo dejó entrar como un remolino
sin freno. Su sabor se imprimió en ella y supo que se volvería adicta.
Su olor la reconfortaba, alejándola del miedo, del espanto de casi
haber quitado dos vidas. Y la colmaba. Nick parecía una roca a la
cual era posible asirse. Esa calma desapareció cuando sintió que Nick 
dio rienda suelta a un hambre tan voraz que por un segundo sintió
que sería incapaz de colmarlo. Los suaves gemidos de Nick hicieron
desaparecer el miedo de Miley . 
Nick se sentía borracho, mareado, hambriento, muy hambriento, de
su sabor, de su calor, de repente la boca de Miley parecía ser el
lugar más perfecto del mundo, su calor y sus dulces gemidos, lo
llenaron de gozo. La deseaba, aquí, ahora, con una fuerza que jamás
había sentido. Ni siquiera pareció importarle el lugar donde estaban,
sólo su furiosa hambre por ella. Nick levantó una de sus manos hasta
sus pechos, la frágil tela de su vestido no pareció ser barrera para 

sus dedos. Sus senos no eran muy grandes sólo del tamaño perfecto,
como si hubiesen sido hechos para él. Su pezón se había endurecido
bajo su toque convirtiéndose en un pequeño y duro botón que
empujaba con fuerza contra su palma. Parecía latir y llamarlo. Y Nick 
respondió a su llamada rápidamente. Desprendió los botones de su
delantera y su mano se apoderó de su seno con la misma voracidad
con que la besaba. El aire se volvió denso a su derredor. Cuando sus
dedos tomaron su pezón, el fuerte quejido de Miley lo volvió loco.
Soltó sus labios y bajó al tenso botón, enrojecido después de haberlo
apretado, con su mano recogió su seno y irguió un poco más,
adelantándolo hacia su hambrienta boca. Cuando el pezón llenó su
boca, nada más existió, por un segundo sólo lo sintió chuparla, con
fuerza, con ansias, con absoluta concentración, como si fuera la única
cosa en el universo que tuviera sentido para él. Y Miley comprendió
que para ella era exactamente igual. 
_________________________________________
Hola chicas siento haber desaparecido tanto tiempo lo que paso fue que estuve convaleciente ya sabrán y bueno hasta ahorita ya ando mejor, y por eso les traigo un mega maratón de esta nove y espero que les guste mucho :)


miércoles, 18 de julio de 2012

The Manual Of The Forbidden-74


Regrese como pude al departamento realmente era la última vez que intentaba socializar en Venecia.
Lo que no me esperaba era que en el departamento bueno era de Ferni pero casi de las dos yo le insistí en pagar la mitad de los gastos, pero no me esperaba lo que encontré al llegar todo esto era tan extraño desde aquella vez que hable con Joe todo eso me puso mal…
Le confesé todo a Joe pero cuando lo hice algo cambio en el y sabia que ya no le agradaba tanto la idea

Al dia siguiente

Estaba con Ferni y Chaz decidimos salir a desayunar a un lugar  fresco y costoso, queríamos darnos esos gustos y verdaderamente esta todo hermoso las platicas me hicieron salir de la realidad había, olvidado cómo era platicar con ellos y salirte de toda la realidad, pero algo capto mi atención, fue un grupo de personas hablando no se qué , pero lo que me llamo la atención fue ver a Selena y Joe ahí en ese mismo restaurante, tal vez ya estaba tan obsesionada con ellos que solo era producto de mi imaginación así que decidí seguir centrada en la plática.
-No, no sabes que eso no pasó ese día- espeto Ferni con una sonrisa en sus labios
-Es mi imaginación o ese que viene ahí es el mismísimos Nick Jonas?- cuando dijo eso Chazz me puse hasta la punta del cabello nerviosa, no podía ser, tenía que irme de ahí, pero ya era demasiado tarde sus manos estaban en mis hombres, un hormigueo se esparció por mi cuerpo, no sabía que decir o hacer…
-Hola chicos, cuanto tiempo, puedo robarme a Miley un rato?
No, no, rogaba porque digieran que no, pero esa no fue la respuesta que esperaba
-Claro amigo, llévatela todo lo que quieras- Amigo! Enserio amigo desde cuando le decía amigo, oh no, no, no podía estar imaginándome eso
Si, solo cuidado eh ya hablamos de eso- dijo Ferni después de que Chazz dejo de hablar, a que se refería con que ya hablamos, no genial, ahora mis amigos me traicionaban así
-No tienes por qué pedirles permiso a ellos, a mi me llevaras no ah ellos- respondí lo más duramente que podía hacerlo
-Tú y yo tenemos que aclarar cosas, así como los tienes que aclarar con tus amigos- dijo y casi después sentí como me apretó ligeramente los hombros
Algún día llegaría este día, así que este era el momento y el tiempo, me levante del asiento y me dirigí con Joe y Selena, atrás de mi venia Nick no lo había visto, no quería verlo tenía miedo de hacerlo de que la fierecilla que había dormido durante tanto tiempo despertara ahora y ese sentimiento se desatara de nuevo otra vez.
-Bueno tenemos que hablar- su voz me saco de mis pensamientos, ciertamente no quería mirarlo pero Joe me animo un poco
-Yo no tengo nada de qué hablar con esa- sentí el desprecio de Selena en su voz
-Hermano creo que tu eres el que tienes que hablar con Miley  nosotros mejor nos retiramos no queremos causar inconvenientes- vi como se levantaban Joe y Selena, la fierecilla dentro de mi estaba aterrada, sentía un dolor en el estomago n quería hablar con él al menos no hoy no ahora, por que gritaba la fierecilla dentro de mí porque, le lance una mirada rápida a Joe suplicándole que no se fuera pero fue en vano el solo me sonrió y se retiro…
-y que quieres hablar conmigo?- trate de sonar fría e indiferente
- veo que estas muy cambiada- sentí su mirada recorrerme
-todo cambiamos, tu también lo estas- trata de no mirarlo a los ojos
- porque lo hiciste ¿qué te hice, que paso?- vi su mirada de confusión pero no quería decirle no podía algo dentro de mi me decía que callara era orgullosa lo admitía y no me iba a doblegare ante el
- no entiendes Nick esto fue pasajero, solo una diversión y cuando me aburriera te dejaría las relaciones no duran para siempre y tienen un final feliz, no seas ingenuo no te equivoques, lo nuestro solo fue pasajero una distracción- le dije mirándolo fríamente
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Se que querran matar  miley pero no la maten :), y bueno cambiando de tema o algo asi arriba hay una encuesta sobre esta novela ahi se las dejo para que voten que destino quieren para esta novela ahora si besos cuidense mucho las quiero

Att: Sara K.

Sicilian's mistress- cap -19


A tan corta distancia,Nick era capaz de hipnotizarla. Se le aceleró la respiración y la boca se le quedó seca. Una fuerte excitación se hizo con el control de todo su cuerpo. Sentía cómo se le aflojaban los músculos mientras que en los pechos sentía todo lo contrario: una enorme tensión y una sensibilidad extrema en los pezones.
Apenas podía respirar al notar la intensa mirada de Nick clavada en ella. Él levantó la otra mano y posó un dedo en la curva de su boca. Solo al roce de su piel sintió un intenso calor por todo el cuerpo y, sin darse cuenta, emitió un traicionero suspiro. Como Lucas estaba jugando demasiado cerca,Nick desplazó la mano y acarició suavemente la mejilla de Rob a la vez que sonreía con dulzura. Ella tuvo que aferrarse al árbol para no perder el equilibrio. Aquella sonrisa la había dejado sin defensas y le había provocado una ansiedad tan fuerte que le hacía daño.
-¡Pobre Jason! -exclamó Nick con satisfacción a la vez que retiraba la mano del rostro de Miley -. Todo esto acabará explotándole en la cara, deberías dejarlo marchar antes de que sea demasiado tarde.
-¡No metas a Jason en todo esto! -le ordenó con toda la fuerza de su propio remordimiento.

-Pero si ya está metido hasta el cuello -respondió Nick con frialdad-. Así es que ¿por qué alargar su sufrimiento? No tiene nada que hacer, ¿no?
-No sé de... de qué estás hablando -dijo Miley con voz entrecortada, aunque temía que sí sabía a qué se estaba refiriendo.
-He de decir que no siento demasiada compasión por él, pero seré justo porque es cierto que él no sabía que estaba entrando en mi territorio.
-¿Tu territorio? -repitió Miley sin dar crédito a lo que oía.
Nick recorrió el cuello de ella con la yema del dedo mientras la observaba muy de cerca.
-Cara,
tú todavía eres mía. No te puedes resistir a mí, nunca has podido. Quiero que vuelvas conmigo, Destiny.
-¿Cómo se te ocurre? Tú ya no tienes nada que ver conmigo,¡lucas es nuestro único vínculo! -afirmó Miley furiosa mientras se apresuraba a buscar al niño para marcharse por donde habían venido.
-Se está haciendo de noche... es hora de irnos a casa.
-¿Y los patos? -preguntó lucas lloriqueando.
-Los patos se han ido a dormir -contestó su madre con prisa, pero todavía pudo oír la risa de Nick ante su respuesta.

Una vez que consiguió que lucas olvidara sus quejas y se metiera en el coche, Rob se dio cuenta de que lo había hecho de nuevo. Había llegado hasta la saturación y se había escapado cuando ya no aguantaba más. Un vez más,Nick Uckermann había conseguido sobrepasar los límites y la había obligado a adentrarse en aguas turbulentas.«Su territorio». Recordó su afirmación con un escalofrío. ¡Nick quería que volviera con él! Esa sola exigencia la había devuelto al estado de shock. Justo cuando estaba empezando a aceptar la idea de que fuera el padre de lucas , salía con algo que ni siquiera se le había pasado por la cabeza.No oyó ni vio acercarse la limusina, por eso pegó un salto del susto cuando una mano tocó en el parabrisas de su coche para llamar su atención. Al volver la cabeza reconoció rápidamente aquella corbata de elegante seda negra, fue una descarga instantánea de adrenalina.
Nick abrió la puerta del coche y le lanzó una fulminante mirada de reprobación.
-¿Qué estás haciendo? -preguntó Miley a la defensiva.
-Estás metida en un coche sin cerrar y en mitad de un parque desierto. Tienes la cabeza demasiado llena de cosas, ¿por qué no me dejas que te lleve a casa? -dijo Nick con suavidad, provocando en ella un extraño escalofrío.
-¿Y de quién es la culpa de que yo tenga tantas cosas en la cabeza? ¿Por qué no me dejas en paz ni cinco minutos?
-No deberías estar aquí sola -afirmó con masculina seguridad, sabía que Miley no podía rebatirlo. Nick se agachó para echar un vistazo al asiento trasero, luego volvió a mirarla a los ojos-.lucas también parece muy triste.
-¡Papi!-exclamó emocionado de pronto el niño.
En un gesto de desesperación, Miley apoyó la cabeza en el volante y luego miró a Nick  con odio.
-Vete, Nicholas...
-Solo si prometes que te irás directamente a casa y te meterás en la cama, estás agotada.
Miley se puso aún más nerviosa. No quería irse a casa, no se sentía con fuerzas para enfrentarse a sus padres, que, probablemente, se enfadarían mucho cuando se enteraran de que había aparecido el padre de lucas . Se sentía atrapada por su pasado y tenía la sensación de que nadie sería capaz de escapar al desastre que se avecinaba.
Levantó la cabeza y puso en marcha el coche.
-Te llamaré mañana. Ahora voy a llevar al niño a cenar a algún sitio -anunció desafiante a la vez que cerraba la puerta de un golpe.
lucas lloriqueó un poco al ver que se alejaban y eso hizo que Miley se disgustara aún más. ¿Cómo era posible que se hubiera encariñado ya con él? Se detuvo a los pocos minutos para llamar a casa desde una cabina y disculparse por haber vuelto a faltar a una comida familiar. Fue su padre el que contestó al teléfono.Cuando explicó por qué iba a llegar tarde a cenar, su padre le contestó con voz tranquila:
-No te preocupes, nosotros también vamos a salir a cenar y seguramente volvamos tarde. Por cierto, Jason ha vuelto.
-¿Sí? -exclamó Miley sorprendida.
-Sí, tomó un vuelo esta mañana y se pasó por la fábrica justo cuando yo estaba a punto de irme -le explicó su padre.

Miley llevó a lucas a un restaurante donde lo observó comer con gusto, mientras ella mordisqueaba una patata sin poder olvidarse de la angustia que sentía. Nick tenía ciertos derechos que ella no podía negarle. Era curioso, pensó Rob, muchos padres con hijos fuera del matrimonio se pasan la vida intentando eludir su responsabilidad, sin embargo el padre de su hijo había estado tres años intentando localizarlo. Parecía estar deseando formar parte activa de la vida de lucas , pero eso también significaba causarle a ella muchos problemas.Jason ya estaba en su casa, así es que Miley sabía a dónde tenía que ir. Su prometido, más que nadie, tenía derecho a ser el primero en enterarse de las noticias. Él era un hombre tranquilo, seguramente todo aquello no le iba a hacer feliz, pero lo que sí haría sería tomárselo con calma, o al menos de eso se trataba de convencer a sí misma.Condujo hasta la enorme casa de principios de siglo en la que vivía su prometido con su madre. Al caer en la cuenta, Miley agradeció enormemente que aquella fuera una de las noches de bridge de la señora Benson. Lucas estaba medio dormido cuando lo sacó en brazos del coche sintiéndose la peor madre del mundo por tener a su hijo fuera de casa bien pasada ya su hora de acostarse.
Jason abrió la puerta y la observó con cara de sorpresa.
-¿Miley ?
Ella se mordió el labio inferior.
-Papá me dijo que habías regresado temprano y necesitaba verte... así que aquí estoy.
-¿Pero por qué no has dejado a lucas en casa?
-Mamá y papá iban a cenar fuera.
-¿Estás segura? ¿Seguro que tu padre está con tu madre? Cuando entré en su despacho esta tarde, Robin estaba cancelando una cena de negocios -siguió hablando su prometido con todo reprobatorio-. Y, créeme, Bill Smith es un cliente demasiado importante como para anular una cita con él con tan poca antelación.
A medio camino de dejar a lucas , ya totalmente dormido, en el sofá que había en el rincón de la fría habitación, Miley río hizo ningún comentario sobre lo que le acababa de contar Jason. Estaba demasiado agobiada por lo que le tenía que contar .
-Verás, ha ocurrido algo inesperado -empezó a decirle afectada.
-Parece que hoy todo el mundo se está comportando de forma bastante inesperada. La manera tan evasiva en la que me ha tratado tu padre ha sido de lo más extraña -dijo con seriedad, sus ojos azul claro reflejaban su enfado ante lo que había entendido como un desaire.
-Escucha,Jason , esto es muy importante.
Jason se quedó apoyado en la chimenea mirándola con un irritante aire de condescendencia.
-¿Qué ocurre? ¿Las invitaciones de la boda no van a estar listas a tiempo?
-Es algo que nunca, nuca pensé que pudiera ocurrir. ¡Ha aparecido el padre de lucas , Nick Uckermann! -confesó Miley de un solo golpe.
Jason se puso muy tenso. Ahora sí le estaba prestando atención. De repente, empezó a agobiarla con preguntas, como si estuvieran en un juicio y ella hubiera sido acusada de algún crimen.
-Nick Uckermann... -repitió Jason con incredulidad-. A ver, ¿me estás diciendo que Nick Uckermann, el famoso magnate, es el padre de lucas ?
-Sí, a mí me también me sorprendió mucho -admitió Miley con pesar.
-¡Deja ya de comportarte como si todo esto le hubiera ocurrido a otra persona! -la atacó Jason de pronto-. Créeme, no me hace ninguna ilusión escuchar todo esto. No es precisamente lo que yo esperaba. ¡Nick Uckermann! ¿Cómo demonios conociste tú a un hombre así?
-No lo recuerdo,Jason .
-¿Trabajabas para él?
______________________________
Bueno hasta aquí el mini maratón 

Sicilian's mistress- cap -18


Ella se quedó desconcertada.
-No puedo.
-¿Por qué no? -replicó Nick 
-El no te conoce... es demasiado pronto.
-No te me permitiré que hagas creer a mi hijo que soy un extraño. ¡Soy su padre! No creo que vaya a sufrir un trauma a su edad.
Rob lo miró con ojos angustiados. No se había preparado para tal petición. Había sido una ingenua al pensar que le bastaría con ver a lucas .
-¡Porca miseria!
-exclamó de pronto con rabia a la vez que se acercaba a ella con ojos amenazadores-. ¿Es que llama «papá» a tu prometido?
Miley se alejó de él atemorizada.
-¡No, claro que no!
Nick se tranquilizó un poco y se quedó pensativo observando a la madre de su hijo: una figura delicada y temblorosa, el pelo, de nuevo recogido en una trenza y los ojos confundidos y asustados. Esa vez llevaba una espantosa chaqueta marrón, zapatos planos y una falda vaquera sin forma alguna; parecía una niña abandonada. Ya estaba desapareciendo el repentino ataque de rabia que le había provocado el ver a su hijo y darse cuenta de que ni siquiera sabía de su existencia. También se dio cuenta de que había algo que no había cambiado. Sin su ayuda, ella seguía siendo un auténtico desastre para elegir su vestuario; seguía dando más importancia a la comodidad que a la elegancia.
-No te preocupes, cara -susurró Nick con tranquilidad-
-No sé qué estoy haciendo aquí -dijo Miley con toda sinceridad.
-A lo mejor no era el lugar más adecuado, pero desde luego este encuentro es un paso adelante en la dirección adecuada -le explicó con tono conciliatorio. Para dar mayor fuerza a sus palabras le puso el brazo sobre los hombros después de asegurarse de que lucas seguía absorto en sus juegos-. Respira hondo y desahógate.
-Puede que me caiga redonda... -intentó bromear, pero le salió una voz demasiado tenue. Nick la despojó del refugio que le prestaban sus brazos y, al hacerlo, Miley se dio cuenta de lo cálido y reconfortante que le había resultado. Sintió mariposas revoloteándole en el estómago.
-No si yo estoy cerca.
-De verdad no sé por qué te di un nombre falso confesó Miley ante su propio asombro-. Me resulta muy extraño haber hecho algo así, siempre me he considerado una persona honesta.
Nick se contuvo para no contestar de inmediato. Por supuesto, ella daba por sentado que su verdadero nombre era falso. Era lógico teniendo en cuenta que ella creía que los Jennings eran sus padres. Pero, antes de que acabara el día, tendría que hacer frente también a ese problema. Parecía ser que lo de tomarse las cosas de una en una era una tarea imposible.
-Llévame hacia donde está lucas-le pidió él.
Miley se quedó sorprendida de que no hiciera ningún comentario sobre lo que le acababa de decir, quizás no fuera el momento más adecuado para una confesión así; lógicamente, lo único que le interesaba en esos momentos era su hijo.Empezaron a caminar hacia lucas.Miley  estaba confusa pues se daba cuenta de que desde que había tenido ese recuerdo había cambiado mucho el modo de ver a Nick , había dejado de ser un extraño, tenía demasiado presente que lo había amado. Pero no creía en absoluto que él también la hubiera amado.
Al verlos acercarse a él; lucasse quedó sentado en el columpio, esperándolos.
-¡Qué grande eres! -le dijo a Nick , que se echó a reír, a la vez que se agachaba hasta quedarse a la altura de su hijo.
-Creo que tú también vas a ser muy grande. -lucas... este es... -Miley se detuvo para volver a empezar una vez que el niño dirigió la mirada hacia ella-. Este es tu padre, lucas.
lucas se quedó perplejo.
-Es tu papá -repitió ella con tono más dulce.
-¿Mi papá? -dijo el niño al reconocer la palabra, estaba confundido. Entonces abrió sus grandes ojos negros y miró a Nick maravillado-. ¿Como el de Peter?
Miley se agachó también.
-Eso es... igual que Peter tiene un papá... este es el tuyo -le explicó a su hijo.
-¿Quién es Peter? -preguntó Nick algo confundido.
-Su amigo de la guardería -le respondió en voz baja-. Va mucho a su casa a jugar.
-¿Juegas a la pelota? -intervino lucas alborotado.
-Hace mucho que no juego -contestó Nick relajándose un poco-. ¿Por qué no se me habrá ocurrido traer algún juguete?
-¿Juegas con coches? ¡Prooom, prooom! -preguntó lucas sacándose un cochecito del bolsillo.
-¡Me encanta jugar con coches!
lucas soltó una carcajada y le tendió los brazos para que lo levantara.
Nick lo tomó en brazos al tiempo que se le iluminaba la cara y sus ojos oscuros comenzaban a brillar de emoción. Sujetaba a lucas con torpeza, manteniéndolo lejos de él, obviamente tenía miedo a tomarse demasiadas confianzas y estropear el momento.Consciente de ser el centro de atención, el niño extendió los brazos imitando a un avión en caída libre.
-¡Compórtate, lucas ! -ordenó Miley  asustada. Al ver su error, Nick sujetó al niño con más fuerza y más cerca de sí mismo.
-¡Papi! -exclamó lucas al tiempo que abrazaba a su padre y le daba un sonoro beso en la mejilla-. ¡Mi papi!

 Miley estaba sorprendida. Incluso a tan temprana edad, su hijo había notado la diferencia entre él y su amigo Peter. Nunca lo había sospechado, siempre había pensado que era demasiado pequeño como para notar la ausencia de un padre en su vida, incluso había llegado a pensar que la presencia de su padre, el abuelo del niño, llenaría esa ausencia. Por desgracia, Robin Jennings pasaba muchas horas trabajando y, para cuando llegaba a casa, lucas ya llevaba tiempo en la cama. Por su parte Jason encontraba excesiva la energía de un niño tan pequeño, incluso había admitido que se encontraría más relajado una vez que lucas fuera algo mayor.Sin embargo, a Nick le brillaban los ojos, Jason nunca había mirado a su hijo con tanto orgullo y tanta emoción. Claro que no tenía ningún motivo, puesto que lucas no era hijo suyo.
-¡Abajo! -pidió el niño.
Una vez en el suelo, lucas  se puso a cuatro patas y gritó:
-¡Guau, guau!
-Esa es su imitación de un perro. Te va a enseñar todo su repertorio -explicó Rob-. Te está demostrando todo lo que sabe hacer.
-Está tan lleno de vida... es tan guapo -señaló Nick en voz baja, agachándose de nuevo para estar cerca de su hijo, sin importarle que sus carísimos zapatos italianos se estuvieran llenando de barro.
lucas  en seguida se aburrió de hacer el perro.
-¡Patos! -le recordó a su madre.
Nick miró a Miley como pidiéndole una traducción de las palabras de su hijo.
-En el lago, le encanta mirar a los patos del lago.
El niño ya había salido corriendo hacia allí y sus padres lo siguieron. La luz del día estaba empezando a debilitarse, los árboles del camino proyectaban enormes sombras. Entonces, un hombre apareció en su camino y Miley gritó asustada.
Nick se puso a hablar con él en italiano y fue entonces cuando ella identificó al hombre que antes había visto hablando por teléfono.
-¿Qué ocurre? -preguntó algo nerviosa cuando terminaron de hablar-. ¿Quién era ese hombre?
-Es que me sorprendió mucho recibir tu mensaje, especialmente cuando me dijeron que era de parte de «Destiny» -admitió Jason.
-Me pareció lo más discreto -explicó Miley ruborizada.
-Por desgracia, mis empleados de seguridad pensaron que era una trampa.
¿Empleados de seguridad? ¡Entonces esos hombres trabajaban para él!
-El parque está lleno de ellos, han estado una hora asegurándose de que todo estuviera en orden, les encantan estas cosas -admitió divertido-.
-¿Y por qué iba a ser una trampa?
-Normalmente nadie me pide que quedemos en sitios tan públicos. Pensé que a lo mejor la prensa había conseguido averiguar algo sobre nosotros y que quizás tú hubieras recibido un mensaje parecido. La prensa del corazón daría una fortuna por una foto de nosotros tres juntos.
-¿La prensa del corazón? -preguntó asustada
-Vamos, cara, despierta. La noticia de que Nick Uckermann tiene un hijo sería una exclusiva de lo más suculenta. Y tarde o temprano se acabará sabiendo. La Única forma que tendría de protegerte sería manteniéndome alejado de mi hijo y no estoy dispuesto a hacerlo. No me comportaré como si lucas fuera un secreto vergonzoso.Rob estaba horrorizada por lo que estaba escuchando. Era lógico que la prensa estuviera interesada en la vida privada de un hombre tan rico y poderoso, pero solo pensar en tal falta de intimidad hacía que se pusiera enferma. Algo así destrozaría a sus padres y ella sería la responsable una vez más.Mientras que lucas jugaba con la arena,Miley  se detuvo y se quedó descansando apoyada en un árbol.
-A ti no te importa lo más mínimo, ¿Verdad? No te importa lo que eso pueda afectarme a mí o a mi familia, tú seguirás adelante exigiendo tener libre acceso al niño.
-Soy culpable de todos los cargos -admitió tajantemente-. Ya me he visto privado de mi hijo durante suficiente tiempo.
-Eres tan insensible. ..
Nick se acercó y puso una mano en el tronco sobre el que ella estaba apoyada, la miró con los ojos brillantes.
-¿De verdad crees eso? -preguntó con extrema dulzura.
Aquellas palabras provocaron en Miley multitud de pequeños escalofríos que le recorrieron la espina dorsal. Por un instante, deseó alejarse de él, pero luego ya no supo ni lo que quería. A medida que se debilitaba su sentido común, otras sensaciones mucho más físicas se apoderaban de ella.

Sicilian's mistress- cap -17


No había ningún cliente en la tienda, Bel estaba limpiando el polvo de las estanterías mientras canturreaba. Entonces se dio la vuelta y vio a su socia.
-¿Qué te ha pasado?
Rob se puso rígida, como un gato intentando defenderse.
-Nada... no me ha pasado nada.
-¿Qué te has hecho en el pelo? ¡Dios, nunca me había dado cuenta de que lo tuvieras tan largo!
-Me dolía mucho la cabeza... me duele mucho la cabeza -se corrigió con torpeza-. Lo siento, debería haberte llamado para avisarte de que iba a tardar tanto.
-No te preocupes y vete a casa ahora mismo, tienes un aspecto horrible -le dijo Bel tajantemente.
Aliviada por el consejo de su amiga, salió de la tienda y se dirigió hacia la vieja granja que sus padres compraron y reformaron cuando ella era solo una niña. Al llegar allí, el olor del barniz del porche y el sonido del antiguo reloj de pie la envolvieron y le hicieron sentirse mejor.Lucas salió corriendo de la cocina para recibirla.
-¡Mamá! -dijo alegremente.
Rob se agachó y tomó a su hijo en brazos. Lo abrazó con tanta fuerza, que el niño protestó. Aflojó los brazos rápidamente y lo besó para disculparse. De pronto sentía un amor irreprimible, pero, por primera vez, detrás de ese amor había una punzada de miedo e inseguridad.Era un niño precioso. La combinación de pelo castaño, ojos marrones brillantes y piel dorada era del todo inusual. Pero de pronto Lucas había dejado de ser solo suyo; también era el hijo de un hombre muy rico que quería compartirlo. ¿Hasta qué punto querría compartirlo?
Su madre salió también de la cocina.
-¿Te vas a tomar el resto de la tarde libre? -preguntó y luego frunció el ceño en un gesto de desaprobación-. Cariño, ¿qué te has hecho en el pelo?
-He perdido el lazo.
 Davina Jennings era una mujer bajita y regordeta de pelo corto y canoso, siempre muy activa y animada.
-Deberías tomarte tiempo libre más a menudo. Cariño, pareces muy cansada.
-¿De verdad? -preguntó mirando hacia otro lado.
Hablaría con sus padres esa misma noche después de la cena, cuanto antes mejor; Nick podría presentarse en la casa en cualquier momento. Quizás su forma de reaccionar contra Nick no hubiera sido demasiado inteligente. Lo cierto era que le había hecho sentirse mejor, pero desde luego también habría aumentado la hostilidad de Nick hacia ella. Al fin y al cabo, él no tenía la culpa de que ella fuera su amante. Ella era una mujer adulta, capaz de tomar sus propias decisiones.
-Bueno, Como ya estás en casa, creo que me voy a pasar por la iglesia a asegurarme de que todo está en orden para la actuación de la coral de esta noche -la informó su madre-. Ya sé que Janet Markham dijo que se encargaría de todo, pero a veces las más jóvenes del comité no son del todo fiables.
Rob sabía que su madre estaría fuera toda la tarde. A Davina le encantaba estar ocupada. Subió a su dormitorio a cambiarse mientras Lucas jugaba con un camión de juguete que hacía un ruido tremendo. Cuando se hubo puesto un jersey y una falda vaquera muy cómoda, salió al jardín con el niño.
Hacía una tarde muy agradable, pero no conseguía sentirse tan tranquila Como solía hacerlo siempre que estaba en el jardín. Se preguntaba qué sería lo próximo que haría Nick y pensó que lo único que estaba haciendo ella era sentarse a esperar. Culpable ante tanta pasividad, fue a la cocina a llamar por teléfono. Pensó que lo más lógico era intentar concertar una cita con él para así poder hablar. Lo que menos deseaba es que se presentara allí sin avisar...
El recepcionista del hotel parecía no saber si Nick Uckermann estaba allí alojado o no. Aun así, le pidió su nombre y dirección antes de darle tan privilegiada información. Exasperada,  Miley decidió dejarle un mensaje.
-Dígale por favor que Destiny desearía verlo. Estaré... estaré en el parque a las cuatro -le dictó el mensaje con frialdad y colgó inmediatamente.
No quería dar su verdadero nombre si no era totalmente necesario. Le permitiría ver a Lucas y que averiguara lo que quisiera. Tenía que tener cuidado porque era un hombre rico y poderoso que ya sentía bastante hostilidad hacia ella, así es que sería una tontería llevarle la contraria sin tener una buena razón.
Una hora después, Miley estaba llegando al parque. Allí no había ninguna limusina, por lo que dedujo que Nick todavía no había llegado. Llevando a Lucas de la mano, se dirigió hacia la zona donde estaban los columpios y el lago, siguiendo el camino que atravesaba las explanadas llenas de flores. El corazón le latía de tal modo que parecía que se le iba a salir del pecho.
De pronto vio a un hombre con un traje oscuro hablando por teléfono. Se puso muy nerviosa al percatarse de que estaba en un lugar muy solitario, a una hora en la que lo más probable era que aquello estuviera desierto. El hombre se quedó callado al cruzarse con ella.Lucas se soltó de su mano y corrió hacia los columpios donde estaba el tobogán que tanto le gustaba.
-¡Mira, mamá! -gritó sin aliento al llegar, estaba radiante de satisfacción.
Fue en ese preciso instante cuando llegó Nick , venía paseando por el mismo camino que ella acababa de recorrer. Algo muy parecido a la emoción recorrió el cuerpo de Rob y la dejó inmóvil. El hombre del teléfono estaba hablando con él, pero Nick le hizo un gesto para que se callara porque tenía toda su atención puesta en el pequeño que se encontraba en lo alto del tobogán, agarrándose bien con sus pequeñas manos.
Mientras tanto Miley no podía apartar la mirada de Nick. Vio cómo respiraba hondo y movía la cabeza en un gesto que casi denotaba vulnerabilidad. Observaba a Lucas con tal intensidad y dulzura que hizo que Miley se estremeciera.«¿Alguna vez me miró a mí del mismo modo?», pensó ella en un momento de debilidad. Nunca habría creído que Nick Uckermann pudiera sentir tanta emoción como la que estaba demostrando. Sus ojos intensos y fieros brillaban con enorme fuerza y no paraba de mover las manos con inquietud, como si no supiera qué hacer con su cuerpo.
Lucas gritaba de alegría mientras se deslizaba por el tobogán una y otra vez completamente ajeno a los adultos que lo observaban.
-Es castaño ... -dijo Nick en voz muy baja pero sin mirarla ni un instante-. Por alguna razón nunca me lo había imaginado Castaño.
Miley tenía un nudo en la garganta.
-Pero tiene los ojos y las cejas muy oscuros, y la piel siempre bronceada -señaló algo inquieta-. Y es muy alto para su edad, eso obviamente no lo ha heredado de mí.
-Es increíble -afirmó con marcado acento extranjero, mucho más marcado de lo que le había parecido por la mañana.
Hacía solo doce horas, pero en ese corto espacio de tiempo nick Uckermann había cambiado su vida.
De repente giró la cabeza buscando los ojos de Miley .
-Me he perdido dos años y medio de la vida de mi hijo. Eso me lo debes... -murmuró con agresividad.
Miley se quedó pálida.
-Yo no lo sabía... no me acuerdo.
-Pero sí lo sabías cuando desapareciste -le recordó él sombríamente-. Ahora ve y trae a Diego para que sepa quién soy.
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Un mini maraton dedicado a Camy aqui esta

lunes, 9 de julio de 2012

Something Really Special- One shot Niley




Todo nítido en la habitación, con el espectro solar por la ventana atravesando débilmente, una melodía que colmaba con sinfonías suaves resonando por todo el espacio, rodeada de los brazos fuertes de Nick, llevándome sujetada para seguir a sus pasos. Sus topacios azules que destellaban devoción y amor hacia mí, con su sonrisa plantada en su rostro de
mentón fuerte y cuadrangular, inclinó su cabeza y besó con dulzura mis labios, puse mis brazos rodeándolo en su cuello para acariciar su cabello, me apegó más a su cuerpo. Me alzó con delicadeza para llevarnos al lecho, mis piernas automáticamente rodearon fuertemente sobre su cintura, mi centro estalló con calidad de maripositas revoloteando, había percibido su miembro duro y palpitante bajo mi abdomen, nos recostó en la cama. Solté una risita nerviosa.
-¿Estas nerviosa?
-Sí, no lo puedo evitar
-Tranquila amor, no vamos a hacer nada de lo que no desees, ¿bueno?
-Si corazón, yo te deseo, quiero sentirte- dije sonrojada.
-Todo con calma, amor
Sus besos fueron regando por mis párpados, mis mejillas, mi cuello, mientras acariciaba su cabeza y suspiraba enérgicamente, mi piel más de una vez había estado erizada por las corrientes eléctricas que compartíamos.
-Tu piel tan exquisita, tan única y sabrosa- suspiró.
Reí nuevamente por su halago, en definitiva estaba muy perturbada, admiré su rostro cuando se irguió, estaba sonrojado con una pizca de lujuria y cabello revuelto, suspiré nuevamente, esta imagen quedó plasmada en mi caja de evocaciones. Cogió mi mano con su mano y la colocó al lado de su corazón, sentía la rápida vibración dinámica de su corazón, demostrando toda la pasión hacia mí.
-Te amo mi Miley
-Y yo más- dije entrecortada.
Nos fundimos de nuevo en un beso lleno de hambre y desesperante, mis manos agarraron su remera y las metí dentro de ella para tocar su piel mientras la levantaba y la sacaba de su cabeza. Admiré su torso fuerte y marcado naturalmente sus músculos, ni tanto ni poco, dentro de un rango accesible para mi gusto, pasaba mis dedos en su pecho, su piel llegó a erizarse, lo contemplé con profundidad, se estremecía por mis caricias delicadas, se pusieron duros sus pezones, estaba antojada de ellos, me erguí y los besé, lamí todo su pecho con apetito, subí hasta sus labios una vez más y perderme en su sabor.
Nick había cogido un botón de mi blusa para ir desabotonando la mayoría, se notaba el nerviosismo. ¡Vaya! Ambos estábamos iguales, bajó la blusa y la quitó, colocó su mano derecha encima de mi brasier al lado de mi corazón loco y lo besó, iba a una velocidad impresionante, recorriendo por mi cuello llenándome de caricias y lamidas, me quitó el sostén, a su vez mis pechos quedaron al aire libre, enseguida me tapé avergonzada, él cogió mi rostro con sus manos.
-Amor, no te tapes, eres muy hermosa, mi diosa favorita
Con su voz aterciopelada baje mis brazos, su boca dio un mimo con dulzura en uno de mis pechos, me abrazó y nos recostamos. Con su sabia adoración besó animadamente cada pecho, pero no faltaban tampoco las caricias, mientras dejaba besos húmedos por mi cintura. Desabrochó el pantalón y bajo la cremallera, fue descendiendo el pantalón hasta quedarme en tanga, relamió cada pierna con celo, estaba amando sus besos, mi centro estaba jadeante con cada roce, estaba desesperada, mi cuerpo en llamas. Se quitó su pantalón con maestría, y ambos quedamos en igualdad de atuendo. Quitó mis medias y las de él mismo. Sus manos fueron subiendo por mis piernas, hasta que las dejó debajo entre mis muslos, dio un pico encima de mi centro, y lo olfateó.
-Hueles deliciosa, mi afrodita
Bajó mi única prenda con agilidad que tapaba mi intimidad, me había preparado mentalmente para esta ocasión especial. Estaba lista para seguir y unirnos físicamente, él sabía que era virgen. Agachó su cabeza para besar mi centro.
-Estás húmeda, mi vida, ¡ah! beberé tus fluidos, quiero llenarme de ti
Lamió, mordió, chupó con habilidad mi clítoris, mis labios externos e internos de ella, metió un dedo y embestía dentro de mí, mientras humedecía mi vagina con su saliva. Movía mi cuerpo desesperadamente, sentía un pequeño retorcijón, como la necesidad de sentir algo allá abajo, aullaba audiblemente.
-Tus gemidos son cantos para mis tímpanos, déjate llevar, vente conmigo, quiero extasiarme de ti
Eso fue el tope, varias estrellitas recorrieron por todo mi cuerpo, azotando cruelmente mi centro con espasmos, derramé lágrimas sin esperar, mientras él bebía con ansias mis jugos. Mi primer orgasmo con todas las de la ley, estaba radiante.
-Deliciosa- susurró.
Me abrazó y besó con urgencia mi boca, entremezclamos mi sabor con nuestras lenguas, no sentí incomodidad, al contrario me excitó de más. Me puse encima de él, ahora haría el mismo procedimiento para satisfacer su necesidad, lamí su cuello, fui bajando por los pechos, besé cada barra de chocolate en su abdomen marcado, cogí su calzón y lo bajé.
-¡Ah!- gemí y mis ojos estaban sorprendidos, su miembro erecto olímpicamente dotado solamente para mí.
Mi adonis me miró divertido, mientras me preguntaba si eso cabía dentro de mí, ya estaba delirando.
-¿Te gusta lo que ves?- preguntó carcajeando.
Chillé por su ego elevado al cielo, sin embargo le respondí afirmativamente.
-Quiero unirme a ti- dije ya sin rodeos.
-Deseo concedido
Nos giró, mientras acomodaba mis piernas alrededor de su cintura.
-Voy a entrar suave, me avisas si debo detenerme, no quiero hacerte daño- dijo con dulzura.
-Dale amor, rompamos esa barrera entre los dos- dije guiñándolo.
Carcajeó suave, estaba ansioso, colocó un preservativo y entró con calma allí, estaba doliendo horrorosamente, hice varias muecas de desagrado por mi barrera. Traté de relajarme, mi vagina se estaba acomodando por el intruso, hasta que por fin entró completo.
-¿Te duele más?
-Ahora no
-Voy a sacarlo y lo entraré de nuevo hasta que se acostumbre a mi- guiñó.
-Ok amor
Lo sacó y sentí abandono, gemí por una descarga de placer.
-Intenta otra vez amor- dije sin pudor.
Entró de nuevo y ya no me dolía ahora, solo sentía placer. Gemí con delicia, empezamos con un vaivén suave, nos giré y seguí galopando encima suyo, mi cuerpo estaba dichoso por el goce, clamaba cada vez más, necesitaba cada vez más de Nick. Nos giró de nuevo, cada vez más embestía duro, mi cuerpo se retorcía bajo sus caricias, sentí de nuevo este dolor en el vientre, gimoteé duro.
-Vente conmigo amor- susurró.
-Nick … - dije entrecortada.
-Miley…- susurró irregular
-Te… a… mo…- logré decirlo.
-Yo… tam… bien… a…mor…- dijo.
Nos llenó la explosión del orgasmo, mi vientre palpitaba dolorosamente sintiendo su miembro vehemente también, Nick cayó encima de mí, mientras nos recuperábamos del sopor. Nos encontrábamos empapados, estaba acariciando su cabello de ángel, se giró y me abrazó mientras acomodaba encima de su brazo, nos tapó con el cubrecama. Enseguida escuché su respiración ya acompasada y suave, cerré mis ojos.
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One shot dedicado a Agus :D espero que te guste y lo que te prometí ea eaa



 ea ea disfrutalo agus tarara hahaha chau hermosas cuidensee