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viernes, 9 de diciembre de 2011

Amor de dioses-niley-capi-22-finAL!!




Cierto. Ahora era una fugitiva; la quería fuera de esta prisión, fuera de este reino, tan pronto como fuera posible.
—Arriesgaste la vida para salvarme, estúpida.
—Bueno, tú arriesgaste la tuya por salvarme a mí.
Bajaron las escaleras con pasos estrepitosos y, efectivamente, los tres guardias estaban tirados de cara al suelo, inmóviles.
—Pero eras libre. Tenías lo que querías.
—No todo —soltó miley sobre su hombro.
Okay, wow. Acababa de admitir que lo quería más que la libertad. No pudo evitarlo. Le dio un tirón, haciéndola retroceder directo a sus brazos.
—Te amo —declaró finalmente y aplastó los labios sobre los de ella. La lengua penetró profundamente, saboreando, exigiendo.
Ella sólo permitió el beso por unos segundos, las manos aferrándolo del cabello y tomando todo lo que tenía para dar, antes de alejarse, jadeando.
—Yo también te amo. Pero salgamos de aquí. Necesito esa bonita cabeza adherida a tu cuerpo.
Una vez, más salieron corriendo. Todavía no podía creer que esto estuviera ocurriendo. Se parecía demasiado a un sueño.
—Voy a pasar el resto de la eternidad compensándote por lo que hice.
—Bien. Creo que me va encantar verte arrastrándote. Pero solo para que quede claro, adoro mi tatuaje y sé por qué razón dijiste esas cosas terribles. Claro, hubiera encontrado una mejor manera de ponerte a salvo, pero bueno, soy más inteligente que tú, así que en realidad no puedo culparte.
Rió. Dioses, como amaba a esa mujer.
—Zorra.
—Tú zorra.
—Mía. Siempre. Apenas se cure la piel, me marcarás de nuevo.
—Ya lo tengo planeado.
Bien. No se sentiría completo hasta que lo hiciera.
—¿Y dónde vamos a vivir? —preguntó—. No podemos quedarnos en el cielo.
—Me ordenaste que me ocultara en la tierra. Pensé que podríamos hacerlo, juntos. Aunque odio que tengas que renunciar a esa maravillosa casa.
—¿Has estado allí? —Encontraba que de verdad le gustaba la idea de tenerla allí, rodeada por sus cosas, respirando su aroma.
—Yo, bueno, la asalté.
La risa resonó en nick. No había mujer más perfecta para él. Habría hecho exactamente lo mismo.
—Lo único que extrañaré de esa casa es el retrato. Pero ahora tengo a la verdadera. —Posó un beso rápido en los labios—. Volvamos a el donde viviremos. Hay otros dioses allá afuera, griegos como tú, que están escondidos. Cronos nunca ha sido capaz de hallarlos. Eso significa que hay lugares que no puede ver.
—Tal vez los encontremos y nos unamos a ellos. Somos Fortaleza, después de todo. Podemos tener éxito donde él ha fallado.
—Mientras tanto, incluso podríamos intentar encontrar a los Señores del Inframundo. Cronos mencionó que le estaban causando distracción, quien quiera que sean. Si son sus enemigos, podrían ser buenos amigos para nosotros.
Los ojos de miley se agrandaron.
—Sé de quienes hablas. Fueron los guerreros inmortales de Zeus, hace mucho tiempo, pero ahora hospedan a los demonios que una vez estuvieron encerrados en la caja de Pandora. Cronos tendrá las manos atadas por mucho, mucho tiempo. Serían excelentes amigos a tener.
Alcanzaron la puerta y corrieron, todo sin incidentes. Las nubes los envolvieron al instante, el sol brillando con fuerza. miley giró y se arrojó a sus brazos, dejándole besos y mordiscos en toda la cara.
—Lo logramos. Ahora llévanos a algún lugar. Cualquier lugar. Siempre y cuando podamos estar juntos.
—Te amo —volvió a repetir nick, luego hizo exactamente lo que su mujer le había ordenado.
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hellop babyys ..como andan espero quee bien y no enfermas hahaha okay no se enfermen cuidense asta el alma haha okay aver aver asii poes si llego a su fiin waaaa morire okay no bueno perdon por tenerlas tan abandonadas casi 110000 sin subir jajaja aww pero regrese con mas noves y mas calientes y mas one shoot y APROVE TODOOS MIS EXSAMENES YUJUUUUU YEEIL OSHI OSHII JAJA OKAY YAA ESQUE AHH Y YA LA SEMANA QUE VIENE ES LA ULTIMA zolo espero que no nos carge´n de tarea por q sii no waa okay ya solo esoo cuiden un besotes enorma y ya suboo maaas

v&s
a&c

domingo, 4 de diciembre de 2011

Amor de dioses-niley-capi-21




—¿Y? —Preguntó, claramente impaciente—. ¿No piensas decir nada?
Lentamente, se sentó. No quería que el momento acabara. No quería perderla de vista.
—Te extrañé. Te extrañé tanto.
—Y yo que esperaba una disculpa. Pero prefiero con mucho esto. —Rió, estaba radiante—. También te extrañé, pero tendremos que pondremos al día más tarde. —La mirada bajó hasta el pecho de nick y se quedó con la boca abierta del estupor. Luego comenzó a gruñir—. ¿El Rey de los Dioses te arrancó mi nombre del pecho?
—Sí.
Estaba sujetando un cuchillo, advirtió él y los nudillos estaban blancos.
—Voy-a-matarle.
—Ya le hice esa promesa.
—Entonces lo haremos juntos. Después que salgamos de aquí. —Desvió la atención tras ella, con urgencia, antes de regresarla a él—. Vamos. Tenemos que irnos antes que alguien descubra lo que hice.
—Solo déjame mirarte. Déjame disfrutar este momento. Permite que me disculpe por todo lo que dije. Querías una disculpa, ¿Verdad? Nada era cierto, ni una palabra que pronuncié ese último día, pero…
miley cerró la distancia entre ellos y le dio una bofetada. Fuerte. El golpe lo tiró hacia atrás, contra el catre, y le hizo ver estrellas.
Volvió a pestañear.
—Me golpeaste.
—Sí, y volveré a hacerlo si no pones el culo en movimiento.
—Eres real.
—Sí.
—Pero eres real. —Se sentó, diciendo las palabras sin comprenderlas en realidad. Esto no podía estar pasando.
Se puso de rodillas.
—De nuevo, sí. —Igual que lo había hecho nick, ubicó los dedos sobre el collar y sopló en el centro. Mientras el metal se ablandaba, finalmente entendió lo que su cerebro había estado tratando de decirle. Miley  estaba aquí. En verdad estaba aquí Y estaba salvándole la vida.
Con un ceño feroz, se puso en pie de un salto.
—Te dije que fueras a la tierra, maldición.
—Bien, esa no es la reacción que esperaba. —Se puso de pie y lo besó suavemente en los labios—. Es una buena cosa el que nunca te haga caso. Ahora, vamos. Ya me encargué de los guardias de abajo. Y no, no maté a tus amigos. Sólo les hice desear estar muertos. —Mientras, lo agarró de la mano y lo arrastró fuera de la celda.
—Cronos puede darse cuenta de lo que está ocurriendo en
 cualquier momento y aparecer, y entonces ambos estaremos en
 problemas. Mientras estemos aquí somos blanco fácil. 
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dedikado a veliiss q uuff años q me pidio capii JENSS
 URGENTE ME URGE HABLARTEE POR FIISS
 CONECTATEE ...CHIKAS MALAS NOTICIAS EL LUNES
 EMPIESA MI SEMANA DE EXAMENES ASI Q ESTAREE
 MEGA OCUPADA HAHA PERO O ESTUDIARE LA
 FLOJERA GANA HAHAHA LAS AMOO CUIDENSEE Y
 DESSENME LO MEJOR LAS AMOO BESOTES Y AMMM
 JENSSS ENCERIOCONECTATE PRICHIIS TE
 EXTRAÑOO BABYY Y AMM KATII MADRE ME URGE

 HABLARTEE PLEASE OOKAY YAAA AWW QUIEREN
 ONE SHOT HOOT AWWW ALOMEJOR EN UN
 MOMENTO SUBO UNO BESOTES MUACKIIS

viernes, 25 de noviembre de 2011

Amor de dioses-niley-capi-20




Le llevó tres días, pero miley finalmente localizó la casa de nick, una extensa propiedad en el Olimpo. La cantidad de riqueza que habría necesitado para adquirir tal lugar la dejaba asombrada. Pero entonces él habría considerado que cada centavo gastado valía la pena. Después de vivir en una celda diminuta durante miles de años, probablemente habría querido cada milímetro de espacio que pudiera conseguir. Y cada comodidad.
Había una piscina de natación, más de treinta habitaciones, dos escaleras de caracol de mármol y cuatro hogares, y todas las paredes estaban hechas de oro sólido. Sin embargo, nada de eso le interesaba. Sólo su habitación.
Allí descubrió más acerca del hombre que la había alejado. Un hombre que no habría arriesgado todo esto sólo para evitar ver su rostro, como había declarado. Un hombre que no habría arriesgado la vida por otra cosa que no fuera amor.
Era dueño de una cama gigante, la cual cubría con sábanas de seda negra. Las paredes estaban pintadas con murales del sol y el cielo, y los muebles olían a rica caoba. Había varios estantes de libros, cada uno lleno de ejemplares con tapas de cuero. Almohadas bordadas con cuentas estaban estratégicamente ubicadas a lo largo del suelo. Lugares donde recostarse a leer, suponía.
No obstante, lo que retuvo su atención, fue el retrato que colgaba sobre el hogar. Un retrato de ella.
Debió haberlo mandado a pintar después de su estadía en la tienda, pues estaba reclinada en una bañera de porcelana, con burbujas resbalando sobre los hombros y pechos, y el cabello empapado. Se habría visto tan simple y femenina como siempre, excepto que había hecho que el artista agregara una luz sensual en los ojos oscuros y una sonrisa de “atrápame si puedes” en los labios.
Finalmente sabía como la veía. Como alguien hermosa. Valioso.
Sólo un hombre enamorado haría tal cosa. Sólo un hombre enamorado mantendría tal cosa en un lugar tan predominante. Solo un hombre enamorado querría ver el retrato de una mujer cada noche antes de dormir y luego despertar viendo lo mismo.
Oh, sí. La amaba.
Allá, fuera del Tártaro, había pensado, esperado que lo hiciera, pero dejó que las palabras dañaran su siempre baja autoestima. ¿Cómo podría quererla un hombre tan hermoso y sensual? Se preguntaba. Pero lo hacía. La amaba. La prueba: había arriesgado todo por ella.
No podía hacer menos por él.
Cruzó a grandes zancadas el dormitorio, sabiendo que su amante tendría un baúl con armas metido en alguna parte y sabiendo exactamente que hacer con ellas.


 nick no tuvo celda propia, al principio no. Aún sangrando y desesperado, luchando, había sido metido a una celda con Erebos. Por supuesto que lo habían elegido a él como su compañero de celda, pensó, con la rabia inundándolo. Un hombre que una vez había pensado en reclamar a su miley. Un hombre que después le había robado la comida y la había llamado con nombres terribles.
Había visto como ocurría en varias ocasiones. No había hecho nada por ello entonces, diciéndose que ella se merecía lo que le ocurriera, pero había querido hacerlo. Y no había mejor momento que el presente.
Incluso con la fuerza disminuida por el collar y la mitad de la sangre seca sobre el pecho, incluso con las heridas goteando, abriéndose con cada movimiento que hacía, nick se las arregló para derrotar a Erebos en tiempo record. Golpeó, pateó, no peleó limpio, dándole un rodillazo al dios en sus partes mientras estaba caído. Al final, un roto y ensangrentado Erebos yacía llorando en el sucio suelo, junto con todos los que habían tratado de salvarlo.
Fue entonces cuando trasladaron a nick a la celda vacía que había ocupado miley. Tirado sobre el catre, se dedicó simplemente a respirar la esencia de miley, que perduraba. Su dulce, dulce miley. Tendría que pasar la eternidad sin ella. Incluso sin su marca. Una vez más, rugió.
¿Que estaría haciendo ahora? Si buscaba consuelo en brazos de otro hombre, aunque fuera en los años venideros, tiraría abajo la prisión piedra por piedra y mataría al bastardo. Sí, como no. La alejaste de ti para que hiciera justamente eso. Quieres que sea feliz.
—¿Qué significa todo ese jaleo? En serio.
Dioses, ahora hasta escuchaba su voz. Llevaba sólo dos días encerrado y ya se estaba volviendo loco.
Los barrotes vibraron, se abrieron. Rodó sobre su costado, decidido a echar a quien fuera. Cuando captó la imagen de su adorada miley, pestañeó. Oh, sí, de hecho se estaba volviendo loco. Estaba parada ante él, envuelta en un top y pantalones de cuero negro. El cabello estirado hacia atrás, en una simple cola de caballo. Tenía salpicaduras de sangre en las mejillas. Nunca se había visto más hermosa. Su fortaleza estaba allí, a la vista de todos.
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espero que les guste neniix y hellop como estan espero que bien que digo bien exelente aww q cree :( ya solo quedan dos capis como les dije esta nove es muy corta pero que cren ya viene mas novelas aww shiiipiriliin mas ms mas y mas hahahas y esta sera con jenis o shii  :) hahah asi que el final de esta nove talves lo suba mmm aww aquien engaño noshep ehh tenido una semana de lokos pero les prometo q se los subo cuando jens suba el final de su nove asi que a esperar o a presionar a jenis las quiero nenas cuidense besotes muackis

v&s
a&c

martes, 22 de noviembre de 2011

Amor de dioses-niley-capi-19



—¡Tú, insolente estúpido!
nick alzó la mirada al enfurecido Cronos. No es que pudiera hacer otra cosa. Sus muñecas estaban encadenadas a los postes, obligándolo a permanecer sobre sus rodillas.  El mismo collar que le había quitado a miley estaba ahora alrededor de su cuello.
Había sabido que esto sucedería, pero no le había importado. Aún no le importaba. miley estaba libre y eso era todo lo que importaba.
—¿No tienes nada que decir a tu favor?
—No.
—Un Griego puede levantar un ejército. Ese ejército puede cercarnos. Arruinarnos. Te lo dije y, sin embargo, me desafiaste.
—miley no lo hará —dijo confiadamente.
Confiaba en que desapareciera. Incluso tan enfurecida como lo estaba con él, no se pondría en peligro para salvar a gente que nunca le había gustado en realidad.
Cronos golpeó su puño contra el apoyabrazos de su trono, siempre como un niño petulante.
—¡No puedes saberlo! No eres mi Ojo-que-todo-lo-ve.
nick arqueó una ceja, negándose a ser intimidado.
—¿Te arriesgarías a ser encarcelado de nuevo por ayudar a tus amigos Titanes? No seré capaz de ver todos los secretos de los cielos y el infierno, sin embargo sé que no lo harías.
El rey no tuvo respuesta ante esto, pero no lo detuvo de gruñir.
—Desobedeciste una orden directa y serás castigado.
—Lo entiendo.
Ofreció la declaración sin vacilación. Era la verdad. Entendía que el rey de los dioses tenía que dar ejemplo con él. De otra manera, otros lo verían débil. Le desobedecerían como lo hizo nick.
—Creo que realmente lo haces —algo de la furia de Cronos disminuyó—. Esta mañana vi un retrato tuyo. Un retrato pintado por mi Ojo. En este, ella me mostró exactamente cómo castigarte —el rey sonrió malvadamente y miró a la fantasmal chica aún quieta a su lado—. Sabes qué hacer, dulce Sienna.
Sienna se adelantó y un cuchillo apareció en su mano. Se detuvo frente a nick y cayó de rodillas, colocándose a la altura de sus ojos. Así que este sería, pensó él. El final. Como un inmortal, nunca había pensado en alcanzar este punto. Sin embargo. Encontró que sólo se arrepentía de no haber tenido más tiempo con miley, de no haber tenido la oportunidad de disculparse por sus crueles palabras la última vez que habían estado juntos y de que nunca tendría la oportunidad de confesar su amor.
Con absolutamente ninguna emoción en su rostro, la chica clavó la punta de la daga en su muñeca y cortó el sensor, en vez de cortarle la cabeza. En ese momento fue cuando se dio cuenta de que Cronos tenía la intención de encerrarlo en vez de matarlo. Bien. Más tiempo para pensar en miley y en lo que podría haber sido.
Pero después, Sienna movió la daga hacia su pecho, presionando, cortando. Escoció, pero eso no fue lo que lo hizo luchar contra sus atenciones. No, fue el hecho de que ella empezó a desgravar el nombre de miley de su pecho. Rugió en voz alta y por largo tiempo, peleando con todo lo que tenía. Llamaron a los guardianes y duras manos se colocaron sobre él, presionándolo hacia abajo, manteniéndolo quieto. Con todo peleaba, pero al final, ellos se las arreglaron para quitarle las cuatro letras.
Al alejarse de él, se echó un vistazo a través de sus ardientes y aguados ojos. La sangre se derramaba por su pecho y cuatro heridas abiertas lo miraban, los músculos desgarrados, la piel completamente desaparecida. Podría haber odiado la marca en algún punto de su vida, pero había llegado a amarla tanto como a la mujer que se la había dado. Más que eso, había sido la última evidencia que le quedaba de su presencia.
Sus manos se cerraron en puños y su espalda se enderezó. Sangre y sudor se mezclaron, escociendo más. Otro rugido estalló de sus labios y  fue lanzado hacia el cielo raso. No se detuvo hasta que su garganta estuvo hecha trizas por el esfuerzo.
—¿Has terminado? — le preguntó Cronos.
Su mirada entrecerrada se dirigió al estrado.
—Os destruiré por esto —prometió quebradamente—. Un día moriréis por mi mano.
—Poco probable. Lleváoslo al Tártaro  —dijo
 despreocupadamente el rey a sus guardias—. Donde se pudrirá
 durante toda la eternidad.
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espero que les guste mañaniis marton por el cumplee de mi
 diosaaa aww como creceen :') aww las amoo chikas y ustedes
 eligen de que noves quieren maraton asii q dejenlo en su comnt
 asii capi dedikado a mi maniwiiis 


v&s
a&c

martes, 15 de noviembre de 2011

Amor de dioses-niley-capi-18-FELIIZ ANIVERSARIO MIMI


—Sólo tómala.
Ella frunció el ceño al aceptarlo.
Aún en silencio, él tiró de ella por el mismo camino que acababa de tomar. El mismo camino que habían seguido aquellos cuatro días atrás. Nadie trató de detenerlo esta vez. De hecho, al pasar por la estación del guardia, los dos dioses de turno pusieron los ojos en blanco.
Fuera, con las nubes alrededor de él, se giró hacia miley. Aún quería besarla, pero sabía que si lo hacía, no sería capaz de dejarla ir. Y tenía que dejarla ir.
—nick —dijo ella con una sonrisa seductora. Trató de envolver sus brazos alrededor de su cuello—. ¿Otra salida? Estoy contenta.
Él sacudió la cabeza y depositó sus dedos en las muescas designadas en el collar. El frío metal encontró su toque. Luego se inclinó hacia abajo y encajó sus labios en el centro.
Su sonrisa desapareció. Un temor la atravesó.
—¿Qqqqué estás haciendo?
—Quédate quieta —inspiró un profundo aliento, sosteniéndolo… manteniéndolo… y luego liberándolo lentamente. Cuando el aliento se deslizó por dentro del collar, el metal se aflojó… partiéndose por el centro y, finalmente, cayendo al suelo.
Con los ojos abiertos de par en par, ella levantó la mano y se palpó el cuello desnudo.
—No entiendo qué está sucediendo —dijo.
Eran las mimas palabras que había dicho antes. Él no le había respondido entonces. Ahora lo haría. La amaba, pero nunca podría decírselo.
—Vete —le dijo—. Transpórtate a algún lado. Tal vez a la tierra. Y hagas lo que hagas, mantente oculta. ¿Me entiendes?
—nick… no —sacudió su cabeza violentamente, incluso cerró un puño en su camiseta—. No, no puedo. Cuando descubran que me he ido para siempre, y lo harán, serás acusado de un crimen. Serás encerrado, junto con los Griegos a los que odias. O, si tienes suerte, serás asesinado.
Ella se sentía, se percató él, sorprendida y entristecida al mismo tiempo. Se preocupaba por él, lo que quería decir que sufriría sin él. Por algún motivo, eso sólo incrementaba su determinación por salvarla. Ella no se merecía una vida entre rejas.
Se obligó a endurecer su expresión. Se obligó a apartarse de ella.
—Ya no soporto mirarte.  Te he tenido y ya me he aburrido de ti.
Sus brazos cayeron como si cargaran rocas, pero ella pronto los volvió a levantar alrededor de su cintura.
—Entonces mantenme encerrada y apártate de mí. No debes hacer esto.
¿Deseaba renunciar a su libertad para estar cerca de él? Maldita sea. Él se sentía un poco más enamorado de ella.
—¡Vete! Ya no puedo soportar tu presencia. ¿No lo entiendes? Me das asco, miley.
—Cállate —las lágrimas llenaron sus ojos. Reales y malditas lágrimas—. No quieres decir eso. No puedes querer decir eso —lo último fue suspirado quebradamente.
Su corazón se encogió dolorosamente. Hazlo. Termínalo.
—Prefiero que me asesinen o me maten que verte un momento más. Porque cada vez que te veo, recuerdo lo que hicimos y yo… quiero vomitar. Te estaba usando, esperando castigarte, pero llevé las cosas demasiado lejos. Incluso para mí —odiándose, él se giró—. Así que, haznos un favor a ambos y vete.
Durante un lago momento, ella no habló. Él sabía que tampoco se había transportado, ya que no había escuchado ningún crujido de ropa. Pero entonces, escuchó un gemido. Un sollozo. Debían estar cayendo más de aquellas lágrimas.
Dioses, no podía hacerlo. No podía enviarla lejos de esta manera. Se giró con la intención de agarrarla y contarle la verdad, obligarla a escuchar. Hacer que se fuera de otra manera. Pero ella se había ido antes de que sus ojos pudieran encontrarse y sus manos agarraron el aire.

Amor de dioses-niley-capi-17-aniversario con ternuriis


Lo amaba, pensó miley. De nuevo. Soy un caso perdido.
Él sólo… había estado tan asombroso. La había sacudido, dándole todo lo que ella ansiaba: comida, agua y su cuerpo. Dioses, le había dado ese delicioso cuerpo. Lo había saboreado en todo momento. Degustando su sabor, su toque, la sensación de él penetrando en ella.
Cuatro días habían pasado desde entonces, pero ansiaba más. Siempre ansiaba más. Había pasado el tiempo encerrada en su celda, yendo y viniendo, tratando de pensar maneras en las que ellos estuvieran juntos. Es decir, si él todavía la quería. nick había venido al menos una vez al día para asegurarse de que ella estaba apropiadamente alimentada y que su cuenco de agua estuviera lleno, pero nunca le había dicho ni una palabra. En realidad, no habían hablado desde que habían dejado la tienda.
En ese momento, se había sentido demasiado desnuda, demasiado expuesta. Había temido que sus sentimientos por él hubieran estado brillando en sus ojos, así que la mayoría seguramente se habrían filtrado en su voz. Él era todo lo que ella había querido alguna vez en una pareja. Su fuerza emparejaba la suya. Nunca tendría que preocuparse por la posibilidad de hacerle daño. Era ingenioso y encantador. Era protector, un guerrero. Era deliciosamente vengativo, lo sabía de primera mano.
Ella sonrió, deseando poder alcanzar sus omóplatos y sentir el nombre de él. Estaba segura que las letras estarían tan calientes como el mismo hombre. Pero…
¿Por qué no le había hablado?
¿Por qué no le hablaste tú a él?
Porque no había sabido qué decir. ¿Todavía la quería? ¿Sentía algo por ella? ¿Cómo reaccionaría si él no lo hacía, que era el caso más probable? Parte de ella quería tomar cualquier cosa que le diera. La otra parte sabía que su orgullo no le permitiría tal cosa. Pero al final, cuando volvieron al Tártaro y él había cerrado las rejas de su celda, ella había pensado que había vislumbrado arrepentimiento. Remordimiento porque tenía que encerrarla dentro. Pena por no poder pasar más tiempo juntos, en la cama y fuera de ella.
miley tiró de su collar y chilló. Maldita cosa. Ella era el epítome de la fuerza, sin embargo, estaba indefensa como un bebé. ¿Cómo podía ganar el corazón de un hombre cuando no podía si quiera ganar su propia libertad?
nick escuchó un chillido de frustración y supo inmediatamente quien lo había dado. miley. Su miley. Su hermosa miley. Había deliberado sobre qué hacer, cómo podían estar juntos durante cuatro días. Bien, parecía que el tiempo de pensar se había acabado. Ella estaba cerca de quebrarse. Había probado la libertad; el estar secuestrada tenía que ser ahora miles de veces peor que antes.
Odiaba que estuviera encerrada, y sabía que nunca podrían estar juntos mientras lo estuviera. También sabía que no podrían estar juntos si él la liberaba. Ella muy probablemente huiría, y él definitivamente sería castigado.
Tal vez lo amara, tal vez no. Tal vez, se quedaría con él. O lo intentaría. A ella le gustaba y se sentía atraída hacía él, llegaría incluso a decir. Después de todo lo que había acontecido entre ellos, no habría dormido con él de otra manera. ¿Pero amor? No estaba seguro.
Y realmente, no importaba. Él la amaba. Quizás siempre lo había hecho. Nunca había tenido sentimientos tan fuertes por una mujer. Nunca antes había querido pasar cada minuto despierto con alguien, nunca había querido acurrucar a alguien a su lado cada minuto que pasara dormido. Nunca había querido comer cada comida juntos. Hablar y reír todos sus días. Discutir, verbal y físicamente. Pero él lo quería con ella.
Y ya que ellos no podían estar juntos, no importaba de qué manera salieran las cosas, solo había una cosa que hacer.
Se arrastró pesadamente bajando las escaleras hasta su celda. Ella estaba golpeando la pared con el puño, formando volutas de polvo a su alrededor. Esa visión casi lo deshace. Quería besarla, poner sus dedos sobre toda ella, hundirse en ella. Endurece tu corazón. Haz lo que es necesario. Su mano estaba temblando al elevar el sensor.
Ella escuchó el deslizamiento de los barrotes y se giró. Un jadeo partió sus hermosos labios. Sin una palabra, él extendió su palma.
—¿Qué…?
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oohh mi ternurita espero q te guuste neniizz yaww perdon por lo 
de ayer encerio esq estos profes de ooy no dejan descansarrr