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sábado, 27 de octubre de 2012

Before That Night - Capitulo 7




“Ella me contó todo sobre ti,” dice Brandi, sonriendo. No te encariñes demasiado, Brandi, creo que me tiene enredada en su tonta red de chico ardiente y no va a terminar bien.

Comemos el almuerzo, langosta y macarrones con queso, una ensalada de pollo a la parrilla para Brandi, y un filete para Nick.

“Así que,” dice Brandi cuando estamos terminando y Nick se ha excusado para ir al baño. “Él parece realmente agradable.”

“Lo es,” digo. “Es realmente agradable.” Trago. “¿Qué pasa?” pregunta Brandi inmediatamente. Suspiro. “Es simplemente difícil.”
“¿Qué es difícil?” Brandi remueve el sorbete alrededor de su té helado y después toma un largo trago.

“Estar con él,” digo, “yo sólo… sé que es patético, pero siempre me siento tan insegura.”  Le  digo  sobre  lo que  Isabella me  dijo en la cafetería,  y  sobre  cómo Nick ha estado actuando raro todo el día, mandando mensajes y sin decirme a quién.

“Oh, Dios,” dice Brandi. “Isabella Royce es toda una perra. Ella siempre solía hacer esas ridículas fiestas y ponerse toda borracha y sentimental, y después inició ese club Adolescentes Limpios, ¿recuerdas? Lo vio en One Tree Hill o algo así.”

“¿Es una borracha?”

“Bueno, no una borracha exactamente, pero no debería estar bebiendo de esa manera si iba a iniciar ese tipo de club.” Mueve su mano. “De todos modos, sólo pregúntale a Nick con quién se está mandando mensajes.”

“¿Qué?”

“Tú eres su novia, tienes derecho a saber.”

Pienso sobre eso, y decido que tiene razón. Sí tengo el derecho de saber. Si Nick no tiene nada que esconder, entonces, ¿a quién le importa si le pregunto a quien le está mandando mensajes? No es como si estuviera siendo psicóticamente posesiva o algo así. Él ha estado mandando mensajes todo el día, actuando distraído, y yo no le he preguntado ni siquiera una vez.

“Buena idea,” le digo a Brandi. Y entonces veo a Nick a través de la ventana, afuera en la acera, caminando de un lado a otro delante del restaurante con su teléfono. Bueno, no hay tiempo como el presente. “De hecho,” digo, “Ya vuelvo.”
Así que marcho a través de las puertas automáticas y hacia donde Nick está parado. Suena como si se estuviera peleando con alguien, pero estoy muy lejos para escuchar toda la conversación. “Lo sé,” está diciendo, “Estamos en la ciudad
ahora mismo… iremos a una fiesta con Brandi… No, yo no…” él me ve entonces, y                
rápidamente dice hacia su teléfono, “Tengo que irme.” Corta y se gira hacia mí.
“¡Miley! ¡Hey!”

“Hey,” digo. “Sólo venía a ver como estabas. ¿Está todo bien? ¿Con quién estabas hablando?”
“Tyler,” dice, rodando sus ojos. “Lo juro, ese chico es un gran dolor en el trasero.” Debería hacerme sentir mejor, que estuviera al teléfono con Tyler y no con alguna
chica, pero no lo hace. ¿Cómo puedo creer que se estaba metiendo en una pelea con
Tyler que sonaba así? Esa definitivamente no sonaba como una conversación que tendrías con un amigo, sonaba como la clase de pelea que tienes con una chica.

“¿Tú estás bien?” me pregunta por segunda vez en ese día.

“Sí,” digo. “Estoy bien.” Así que elijo creer en él, más que nada porque pensar que está mintiendo es como muy difícil de soportar.

***
Esa noche, vamos a una fiesta cerca del campus de la UB. Es en la casa de uno de los amigos de Brandi, un tipo llamado Julius que vive en esta choza pequeña totalmente en ruinas, una casa que definitivamente no está en la mejor parte de la ciudad. No estoy segura si me he convertido en alguien demasiado ansioso, o si este lugar es realmente sospechoso. Realmente es sospechoso, decido, cuando dos tipos vestidos con abrigos negros hinchados pasan empujándome. Uno huele como a cerveza, y el otro está bebiendo vino de una bolsa de papel marrón. Se detienen en la esquina y uno vomita en el pavimento. Asqueroso.

“¿Realmente conoces a la persona que vive aquí?” le pregunto a Brandi escépticamente.

“Mi amigo Julius,” dice orgullosamente, y después, viendo la mirada en mi cara cuando pasamos por encima de una pila de cajas de pizza vacías en el porche, “¿Qué? ¡Cuesta un montón de dinero vivir fuera del campus! ¡En realidad está es una casa muy costosa!”

Hacemos nuestro camino a través de la puerta hacia la oscura sala de estar llena de humo. Brandi le sonríe a un tipo que está parado por el sofá, después se inclina y lo besa en el cuello. “¡Julius!” dice. “¡Te extrañé!” ellos son tragados por la multitud, y entonces alguien mete un vaso de cerveza en mi mano. Wow. Hablando del hecho de ser indiferentes sobre el consumo de alcohol de un menor de edad.
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Bueno hasta aqui la dejo espero que les haya gustado y sigo con el otro maratón

Before That Night - Capitulo 6




 “¿Puedo sentarme?” pregunta Isabella, se desliza en una silla sin siquiera esperar a que diga que sí. Miro hacia la línea del almuerzo donde están Clarice y Marissa, esperando que se apuren.

“Seguro,” digo, aunque ella ya está sentada.

“Linda sudadera,” dice Isabella, entonces se acerca y toca la tela. Pero ella lo dice como ‘awww, mira a Miley con su sudadera, ¿no es tierna?’ Isabella está usando jeans   perfectamente   ajustados,   perfectamente   gastados,   un   suéter   negro   y abrigado, y pendientes plateados gigantes. Su cabello está hacia atrás en una lisa cola de caballo. Se ve arreglada sin esfuerzo alguno. Y como su atuendo, cuesta un montón de dinero.

“Así que, escuché que has estado saliendo con Nick,” dice, en esa forma falsa que usan las chicas cuando fingen estar preocupadas por ti.

“Sí,” digo, encogiéndome de hombros como si no fuera la gran cosa.

“Bueno, sólo quería decirte que tengas cuidado,” dice ella, bajando su voz a un susurro y acercándose conspirativamente. “Tú sabes, de una chica a otra.”

“¿Cuidado de qué?”

“Tú sabes como son los chicos como Nick,” dice ella, suspirando. “Y tú pareces una buena chica. Odiaría ver que te lastimen, eso es todo.” Ella se estira y empuja mi libro de matemáticas hacia ella, lo hojea, y saca la tarea que tengo allí. “¿Qué obtuviste en el número trece?” pregunta.

Le saco el libro. “No he terminado,” miento.

“En fin,” dice ella, aparentemente sin notar mi tono, “yo sólo quería decirte eso. Me parece muy tierno que estén saliendo.” Se estira y palmea mi hombro, lo que es tan condescendiente que casi no puedo aguantarlo.

“Aprecio tu preocupación,” digo sarcásticamente.
“No hay problema,” dice ella, sonriendo, aún sin entenderlo. “Te veo luego, Miley.” Una vez que se ha ido, vuelvo a sacar mi cuaderno. “Decirle a las chicas que están
siendo unas perras cuando están siendo unas perras,” escribo. Parece tan fácil cuando lo escribo, pero por otra parte, también todo lo que es difícil.

***

Por el resto de la semana, sigo diciéndome a mí misma que lo que Isabella dijo no significa nada, que las chicas malas son chicas malas, y que ella diciéndome que Nick son malas noticias es el equivalente de Jordana Benson diciéndome en tercer grado que si voy mucho al carrusel mi cerebro saldría volando de mi cabeza.
Es sólo chicas diciéndole a chicas cosas que no son ciertas, en un esfuerzo de atormentarse las unas a las otras.

Aun así es un poco desconcertante. Quiero decir, nadie quiere escuchar ese tipo de                 17
cosas  sobre  su  novio.  Y  aunque  Nick  y  yo  hayamos  pasado  toda  la  semana
juntos, para el momento que es tiempo de conducir hacia Boston para visitar a mi hermana  el  sábado,  estoy un poco enloquecida.  No ayuda que  Nick se  haya estado mandando textos con alguien todo el día, y como, secretamente, además. Cada cinco minutos él está mirando su teléfono, y cuando me atrapa viéndolo, inmediatamente lo aleja.

“¿Mensaje  importante?”  pregunto  mientras  ponemos  el  coche  en  el estacionamiento cerca de la BU.

“No,” dice, deslizando su teléfono devuelta en su bolsillo. Él no me dice con quién se está mandado mensajes, sin embargo, lo que hace que mi estómago se retuerza.

Estoy callada en la caminata hacia el restaurante donde debemos encontrarnos con
Brandi.

“¿Estás bien?” pregunta Nick, acercándose y tomando mi mano. “Estás muy callada.”

“Sí,” digo. “Estoy bien.”

Él levanta mi mano y besa mis dedos, y yo me acurruco contra él, diciéndome que todo está bien. Pero entonces su estúpido teléfono empieza a sonar otra vez, y él lo está revisando, y yo no puedo ver lo que está diciendo, y ahí es cuando me doy cuenta de la cosa más importante sobre los chicos de los que se supone que debes mantenerte alejada.

Y es que tú no puedes estar lejos de ellos, tienen un campo de fuerza invisible que te atraerá y te mantendrá enredada, sin dejarte ir y haciendo de tu cabeza un completo desastre. Así que cuando la gente dice, “Oh deberías mantenerte lejos de ese tipo” lo que en realidad quieren decir es: “Dios, estás jodida.”

Esto realmente es un desastre. Para cuando llegamos al The Horseshoe Pub, siento que voy a explotar.

“¡Hola!” grita Brandi. Está parada en la calle, usando un suéter plateado con una bufanda rosada alrededor de su cuello, su largo cabello cae en ondas por debajo de su espalda. Me abraza, y siento que mi humor instantáneamente se levanta.

“¡Nick!” dice. “Encantada de conocerte.” Lo abraza también, y él le devuelve el abrazo.
 “Encantado de conocerte, también,” dice Nick. “Miley me contó todo sobre ti.”

Before That Night - Capitulo 5



Pero  es  lo  opuesto.  Todos  están  especulando  por  qué  Nick  querría  estar conmigo. De acuerdo a Marissa y Clarice, el rumor principal es que soy ridículamente buena en la cama. Supuestamente, Nick y yo lo estamos haciendo en todos lados: en el coche de Nick, en su piscina, en mi casa, en su casa, en el cine, incluso en la escuela.

Aparentemente soy así de increíble y no puedo tener suficiente. (Cuando les pregunté a Marissa y a Clarice si alguno había considerado incluso por un segundo que tal vez de verdad le gusto Nick, sus respuestas fueron “No, no en realidad.” No sabía si reír o llorar.)

“¿Te molesta lo que la gente está diciendo de nosotros?” le pregunto a Nick un par de semanas después. Es una noche de miércoles y mis padres salieron, así que Nick y yo estamos haciendo la cena para Clarice y Marissa.

Ellas se han estado quejando del hecho de que ya nunca estoy por ahí, y entonces en un esfuerzo por asegurarme de que no me convierto en la chica que ignora a sus amigos por un chico, pensé que todos podríamos pasar el rato. Además, espero que puedan llegar a conocerlo, así Marissa puede dejar de mirarlo sospechosamente cada día en la escuela.
“¿La   gente   está   diciendo   cosas   de   nosotros?”   pregunta   Nick,   fingiendo sobresalto.

Abre el horno y mira la pizza. Nick es muy bueno haciendo pizza, lo que es sorpresivo, no parece ser el tipo. Pero hay muchas cosas que no sabía de él. Como cuán cercano está a su hermana pequeña, y cómo ama leer, y cómo sus padres quieren que vaya a Brown el próximo año, pero él tiene puesto su corazón en la Universidad de Nueva York así puede especializarse en estudios relacionados con el arte.

Empujo su hombro jugando. “Vamos,” digo. “Sabes lo que están diciendo.”
“No en realidad,” dice, encogiéndose de hombros. “Y además, no me importa.” Envuelve sus brazos en mi cintura, acercándome, y entierro mi cabeza contra su
cuello, disfrutando la cercanía.

Suena el timbre, y me alejo de mala gana para ir a dejar entrar a Marissa y a
Clarice.

Les dije específicamente que no tiraran a Nick a la parrilla, que fueran amables con él, pero aun así, en cuanto ella entra a la cocina, Marissa dice inmediatamente, “Así que, ¿qué pasó contigo y Phoebe Smith?” Toma una zanahoria de la bandeja de aperitivos y la mete en su boca.

“¿Phoebe Smith?” Nick mira el horno una vez más, y entonces saca la pizza y la deja en mostrador. Aspiro el aroma, hambrienta a pesar de que mi mejor amiga está asando a mi novio. “Salimos el año pasado.”

“¿Y es verdad que tuviste sexo con ella y la dejaste?” presiona Clarice. “¿Y que ella no pudo salir de la cama por un mes?” añade Marissa. “Porque si lo es, eso no fue muy amable, Nick,” dice Clarice.
“No,” dice Nick.

“¿No?” pregunta Marissa incrédulamente, entrecierra los ojos. “Porque yo escuché que casi se mata.”

“¡La pizza  está  lista!” grito,  sacando platos del armario y tratando de  arrear a Marissa y a Clarice hacia el comedor. Pero no muy fuerte, porque si soy honesta, estoy un poco curiosa acerca de toda la situación de Phoebe Smith.

“Ella no intentó matarse,” dice Nick. “Y yo nunca tuve sexo con ella. Salimos por un par de meses, y después Phoebe me engañó con un chico universitario que conoció en Emerson.”

“¡Ja!” dice Marissa. “¿Por qué desapareció por un mes entonces?”
Nick pone una incómoda mirada en su rostro, y entonces se pone muy ocupado sacando una botella de soda del refrigerador. “Tú, um, vas a tener que preguntarle
a Phoebe sobre eso,” murmura. “Eso es asunto suyo.”                                                                            15

“Oh Dios mío,” Clarice vocaliza a espaldas de Nick. “¡Embarazada!” Incóoomodo. Incluso Marissa luce como si deseara no haber sacado el tema.

Pero Nick debe haber ganado puntos por proteger la privacidad de Phoebe, porque para cuando termina la cena, Marissa se ha tranquilizado un poco con él, y Clarice está, como, enamorada de él. La conversación es genial, la comida es genial, y todo el mundo pasa un muy buen momento.

Después de que Clarice y Marissa se van, Nick y yo nos sentamos afuera en el jardín delantero, con las piernas entrelazadas, tomados de la mano y hablando. “Voy a ir a visitar a mi hermana a la UB éste fin de semana,” murmuro, mi cabeza descansando en su pecho, mis ojos cerrándose soñolientamente. “¿Quieres venir conmigo? Ella realmente quiere conocerte.”

Brandi sabe quién es Nick, y Nick sabe quién es Brandi, ya que ella se graduó solamente un año antes que él, pero ellos nunca pasaron tiempo juntos, y ella me ha estado molestando para conocerlo.

No  estoy  segura  si  es  mi  imaginación  o  no,  pero  siento  como  si  él  estuviera dudando. Pero entonces dice, “Me encantaría,” y me besa, y yo me olvido todo el asunto.

***

El próximo lunes en la escuela, Isabella Royce se me acerca en el almuerzo. Estoy sentada en el fondo de la cafetería, esperando a Marissa y a Clarice, y escribiendo en mi cuaderno púrpura. Mi cuaderno púrpura es donde escribo todo lo que tengo miedo de hacer, pero que quiero hacer algún día. Es un poco tonto, lo sé, pero lo he estado haciendo desde séptimo grado, y el hábito como que se pegó. Ahora mismo estoy escribiendo como si no le tuviera miedo a nada, le diría a todo el que está hablando sobre Nick y yo que se callaran la boca.

“Hola, Miley,” dice Isabella. Inmediatamente cierro de golpe el cuaderno, sin querer que vea las cosas a las que le tengo miedo, algunas de las cuales son vergonzosas incluso para que yo las lea.

“Hola,” digo. No estoy segura de por qué está aquí. Isabella Royce siempre ha sido agradable conmigo, pero también es bastante popular, así que estoy suponiendo que tiene algo que ver con Nick.

Before That Night - Capitulo 4


Todavía pienso no habrá forma de que acabemos con la comida, pero Nick tiene
un apetito de monstruo, y para cuando hemos terminado apenas queda algo. Es
raro comer con él, pero al mismo tiempo no lo es. Como que pensé que sería muy
autoconsciente, y que no tendríamos nada de que hablar, pero realmente no es así.

Hablamos acerca de la escuela, de la universidad, de nada y de todo. Ordenamos
tiramisú de postre, aunque apenas puedo comer dos bocados, y para el momento
en que me lleva a casa, estoy en un agradable coma por carbohidratos.

Pero cuando Nick estaciona en mi entrada, comienzo a entrar en pánico. ¿Qué
pasará mañana en la escuela? Puede que pase junto a él en el pasillo, puede que lo
vea con sus tontos amigos, puede que él me ignore, puede que se sienta obligado a
saludar aunque no quiera hacerlo. Puede que tanga que evitarlo, puede que…

“Hoy fue divertido,” dice Nick, y mi estómago se aprieta porque yo me divertí
también. Pero la forma en que Nick dice “Hoy fue divertido” es la forma en que
dirías “Hoy fue divertido y buena suerte con tu vida, tal vez sigamos en contacto.”

“Si,” digo. “Gracias por la cena.”

Nick pagó, incluso aunque intenté insistir en que no lo hiciera. En ese momento,
pensé que era dulce y me hizo sentir toda sonrojada y emocionada, pero ahora…
ahora sólo parece patético. Voy a abrir la puerta del coche, pero Nick se estira
sobre mí y la cierra. Me vuelvo hacia él, preguntándome, repentinamente sabiendo
qué va a pasar, esperando y estando asustada al mismo tiempo.

Él se inclina más cerca, y sus labios están cerca de mi cuello, y susurra mi nombre:
“Miley.”

Quiero alejarlo, cada célula cerebral que tengo está gritando que lo aleje, pero mi
cuerpo me está diciendo que gire mi cabeza sólo un poquito, sólo un par de
centímetros y entonces sus labios estarán sobre los míos.

Al final, no tengo que tomar la decisión.

Nick estira la mano y ladea mi barbilla hacia él, y me está mirando y cierro los
ojos y sus labios son cálidos y perfectos. Así es ser besada de verdad, pienso. Y
cuando finalmente camino hacia mi puerta frontal, estoy toda mareada. 

***

“¿Por qué te ignoraría?” me pregunta Clarice la mañana siguiente en la escuela.

“¿Qué quieres decir con por qué la ignoraría?” Marissa rueda sus ojos como si no
pudiera creer lo estúpida que es Clarice. Estamos afuera de las puertas de la
cafetería, en mayor parte porque no quiero entrar.  Si no entro, entonces Nick no
me puede ignorar, y entonces no puedo saber si lo va a hacer. Y no saber es mucho
mejor que saber. Negación por la victoria, lalala. 
“La ignorará porque es Nick Marriatti,” doce Marissa. “¿No escuchaste lo que le hizo a Phoebe Smith?”

“¿Qué?” pregunto, con una sensación extraña elevándose en mi estómago.

“Tuvo sexo con ella todos los días como por semanas, y luego nunca la llamó otra vez,” informa Marissa, asintiendo sabiamente. “Ella estaba tan deprimida por eso que no salió de su cama por un mes.”

“Eso no es verdad,” dice Clarice.

“Sí, lo es,” dice Marissa. “¿Por qué crees que estuvo fuera de la escuela por tanto tiempo el año pasado?”

“Tuvo mononucleosis,” dice Clarice, pero su voz es vacilante. Sacude la cabeza y empuja una hebra de su cabello rubio detrás de su oreja. “Además, no importa si le hizo eso a Phoebe Smith, porque puede que de verdad le guste Miley.”

Marissa suelta un bufido, lo que es un poco grosero, porque, ¿por qué no puedo gustarle de verdad?
“¿Por qué no puedo gustarle de verdad?” pregunto. “¡Soy linda y divertida!”

“No tiene nada que ver contigo,” dice Marissa. “Tiene que ver con él. Algunos chicos sólo quieren más, más, más. Podrías ser Taylor Swift y a él no le importaría.”

“Tienes razón,” digo. Es ridículo pensar por incluso un segundo que de verdad puedo gustarle a Nick. Nunca he escuchado que haya tenido novia, no voy a ser la que lo cambie, esas cosas sólo pasan en las películas, no en la vida real. Para eso están las películas. Hollywood y Lifetime TV y Harlequin venden
 esos tipos de fantasías en un esfuerzo por aprovecharse de chicas desprevenidas como yo.

¡Está bien! No seré una víctima de su… no sé como llamarlo. ¿Prácticas capitalistas de aprovechamiento? La campana suena, y Marissa aprieta mi hombro.

“Saldrá bien,” dice. “No importa qué.”

“Lo sé,” digo. Entro a la escuela, decidiendo que toda esta cosa con Nick será una de esas historias que le contaré a mi futuro esposo algún día. Nos acomodaremos frente al fuego en nuestra casa nueva y le contaré de cómo uno de los chicos más populares de la escuela me dio un beso casual, y mi esposo estará todo: “¿En serio?
¡Ese chico suena como un falso!” y entonces estaré toda, “¡Gracias a Dios no me enamoré  de  él!”  y entonces nos besaremos y yo miraré  mi casa perfecta y mi
esposo perfecto y mi…

“Hey,” dice Nick. “Te estaba esperando.”

Está afuera de mi salón de clases, y no sé cómo supo donde estaba mi salón, no sé cómo tenía alguna idea de donde estaría, si le preguntó a alguien, si surgió ayer y
yo no lo recuerdo. Mi cerebro está haciendo esa cosa con mi cuerpo de nuevo, donde pelean sobre qué cosa hacer: mi cerebro dice ve a clases, mi cuerpo dice detente y habla con él. Pero antes de que pueda decidir, Nick estira las manos y
me acerca.                                                                                                                                                             
Está usando un suéter gris pálido y huele delicioso, como jabón y colonia picante y pasta de dientes de menta.

“No tenía tu número de teléfono,” dice en mi cabello. “O te habría enviado un mensaje anoche.”

“Oh,” digo tontamente, y antes de saber lo que está pasando, antes de que pueda decirme a mí misma que es una mala idea, antes de que pueda recordarme a mi misma que él es completamente falso y lo que supuestamente le hizo a Phoebe Smith, Nick me besa. Justo ahí, en el pasillo, en frente de todos.

“Hola,” me dice cuando se aparta. Sonríe. Estoy tan jodida.

***

Al final de la semana soy un tipo de celebridad, y no de una buena forma. La gente está cuchicheando acerca del hecho de que Nick y yo hemos estado pasando el rato. Saliendo, pasando el rato, como sea que quieras llamarle, es lo que estamos haciendo. Lo que 
pensarías que sería una cosa buena para mi reputación, ¿verdad?
¿Salir con el chico de último año más popular en nuestra escuela? Creerías que haría que la gente estuviera toda, “Oh, wow, Miley Sellman tiene que ser tan genial,
¡mira a quien consiguió!”
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Before That Night - Capitulo 3



 “¿Conmigo?” pregunto tontamente.

“Sí,” dice. “Tú comes, ¿cierto?”

“¿Contigo?”

“Sí,” dice. “Cena conmigo.” Sonríe, mostrando una fila de dientes blancos perfectos.
“A menos que prefieras ir con el Hombre Loco del Cupón.”

“No,” digo.

“¿Por qué no?”

“No, quiero decir, no preferiría ir con él.”

“Entonces, ¿quieres ir conmigo?”

Dudo. “Seguro,” digo, finalmente. “Sólo tengo que terminar de cerrar.”

***

“¿Nick Marriatti?” grita Marissa, mi mejor amiga, en el teléfono. “¿Vas a ir a
cenar con Nick Marriatti?”

“No lo sé,” digo, incluso aunque ya he decidido que iré. Estoy en el baño,
asomándome al puesto de los bocadillos, donde Nick está limpiando los mostradores. Ni siquiera le pedí que lo hiciera, pero lo está haciendo. Todo es muy… sospechoso. Pienso de nuevo en cómo tocó mi rostro, y comienzo a ponerme toda acalorada de nuevo.

“¿Cómo pasó esto?” pregunta Marissa.

“No estoy segura,” digo. “Él sólo…. vino a jugar paintball y luego me invitó a cenar y ahora está aquí afuera ayudándome a cerrar.”

Me miro en el espejo, y noto una gran mancha de pintura en mi frente. ¿Cómo demonios llegó ahí? ¡Ni siquiera juego paintball! Pongo la mano bajo el grifo y comienzo a frotarla.

“No puedes ir,” dice Marissa. “Los chicos apuestos no están bien.” “Lo sé,” digo. “Pero…”
“¿Pero qué?”

“Pero deberías haber visto lo que hizo con el Hombre Loco del Cupón.” “¿Loco qué?”
Mi teléfono suena con un mensaje, miro hacia abajo. De mi otra mejor amiga,
Clarice. “¿¡¿NICK M?!?” dice el mensaje.

“Marissa,” digo. “¿Cómo sabe Clarice de Nick?”

“Le mandé un mensaje.”

“¿Mientras estábamos hablando?”

“Sí.”

Wow. Hablando de la era de la información, puedes compartir cosas casi en tiempo
real.  Suspiro, ya lamentando haberla llamado. Pero tenía que hacerlo, se suponía
que me iba a recoger en el trabajo y ahora voy a cenar con Nick, tenía que
decirle que no necesitaba que me viniera a buscar.

“Mira,” digo. “Tengo que irme, te llamaré después.”

“¡Espera!” dice. “Sabes que es amigo de Tyler Twill, ¿cierto?”

“Lo sé,” digo.

“Y sabes que Tyler está en los 318, ¿verdad?”

Los 318 son la sociedad secreta de nuestra escuela, un tipo de fraternidad de
preparatoria compuesta por los chicos más populares de nuestra escuela (y los
más idiotas, en mi opinión). Nadie sabe exactamente por qué son llamados los 318,
aunque el rumor es que los tres fundadores originales habían tenido sexo con
dieciocho chicas entre ellos, y aparentemente pensaron que era realmente
divertido incorporar eso en su nombre. De todas formas, se supone que nadie sabe
quienes son los miembros, pero casi todos saben que Tyler Twill es su presidente,
una vez que sabes eso, puedes averiguar quién está adentro por quien pasa el rato
con él. Aunque por supuesto nunca lo admitirán. 

“Marissa,” digo. “Es sólo cena.”

“Lo sé, pero Miley…”

“Tengo que irme,” digo firmemente. “Te llamaré después.”

Cuelgo, pero mi teléfono suena de nuevo inmediatamente. Clarice. Contesto,
porque ya sé que va a decir.

“Hola,” digo.

“¡OhporDios, Miley!” grita. “¡Esto es increíble! ¡Qué emocionante! ¡Ustedes son la
pareja perfecta!” Clarice piensa que todos son la pareja perfecta, lo que es bastante
ridículo, ya que Nick y yo definitivamente no lo somos; la pareja perfecta, quiero
decir. De hecho, ni siquiera estamos cerca a ser una buena pareja. 
Clarice,” digo. “No es verdad, no somos la pareja perfecta. Somos la peor pareja de
todas.”

“¡Es como la Cenicienta!” dice con su acento sureño, ignorándome.

“¿Entonces no crees que sea una mala idea?”

“No,” dice. “Mientras me llames después.”

“Lo haré,” dice.

“Y hagas que él pague la cena.”

“Clarice,” digo. “No es una cita, e incluso si lo fuera, estos no son los 50s.”

“¡Miley! ¡Una dama nunca paga!”

“Te llamaré después,” digo.

“¿Lo prometes?”

“Sí,” digo. Cuelgo y me miro. Soy un desastre: mi cabello es un lío, mi maquillaje
está emborronado, y estoy usando mi camiseta del trabajo, un polo que dice:
 “Paintball Joe’s.”

Arreglo mi cabello lo mejor que puedo con el cepillo de mi bolso, retoco mi maquillaje  y  me  cambio  con  una  sudadera  con  capucha  de  la  Universidad  de Boston que traje en caso de que me diera frío.

“¿Lista?” pregunta Nick cuando salgo. “Sip,” digo. Y luego lo sigo afuera al coche.
***
Me lleva a comer comida italiana, lo que es perfecto, porque amo la comida italiana y nunca voy a comerla porque la únicas personas con las que salgo a comer son Clarice, Marissa, y mi hermana mayor, Brandi. Brandi está controlando sus carbohidratos constantemente, Clarice odia la comida italiana, y Marissa clama ser alérgica al trigo. (Lo que si me preguntas, está todo en su cabeza, pero como sea.)

Nick ordena dos pizzas de aperitivo, una de champiñones y una de caprese para que las compartamos. Pide manicotti como plato principal, y yo pido pollo a la parmesana.

“¿De verdad necesitábamos dos aperitivos?” le pregunto, después de que ordenamos.

“Por supuesto,” dice Nick, sonriendo. “He tenido un largo día jugando paintball.”

Before That Night - Capitulo 2





“Tienes mostaza en la cara,” dice Nick.

“¿Qué?”

“Tienes un poco de mostaza en tu cara,” dice, y entonces se estira y la limpia de mi
labio con su dedo.  ¡Nick Marriatti ESTÁ LIMPIANDO LA MOSTAZA DE MI
ROSTRO! CON SU DEDO. 

Quiero decir, ¿cuán loco es eso? ¡Él no puede sólo entrar aquí y comenzar a tocar
las caras de las personas! Hablamos de invasión del espacio personal. Aunque… sus
dedos se sintieron bien en mi piel, y un rayo de electricidad se disparó por mi
cuerpo completo tan pronto me tocó. Y el hecho de que él sintiera que no era gran
cosa sólo estirarse y rozar mis labios con su dedo es un poco… bueno, sexy.

No, me digo a mi misma, así es como las chicas terminan metidas en todo tipo de
problemas. Comienzan a prestarle atención a rayos de electricidad en sus
estómagos. Y como la historia ha demostrado (en shows de la CW, Lifetime
Original Movies, y cualquier historia en US Weekly), escuchar rayos de electricidad
es como, la peor cosa que puedes hacer. Siempre termina con un corazón roto y
trauma.

Pero antes de que pueda averiguar como evitar que la electricidad se haga cargo,
hay un arrastrar de pies cerca de la puerta frontal, y veo a un hombre corpulento
con una camisa a cuadros abriéndose paso más allá de otro cliente.

“¡Fuera de mi camino!” está gritando. “Póngase a la fila, póngase a la fila, ¡yo estaba
aquí primero!” lo que, por supuesto, no tiene sentido ya que no hay fila, sólo él y el
otro cliente que tuvo la lamentable suerte de aparecer al mismo tiempo que él. 

“Oh, no,” digo, horrorizada. “Es el Hombre Loco del Cupón.”

“¿Loco qué?” pregunta Nick.

“Hombre Loco del Cupón,” digo. “Viene todo el tiempo intentando usar esos
cupones expirados del cincuenta por ciento de descuento, y cuando le dices que no
puede, enloquece.” Miro al reloj en la pared. “Y se supone que cerramos en quince
minutos, así que me quedaré pegada aquí hasta tarde mientras practica en el
campo de tiro.”

El Hombre Loco del Cupón nunca juega paintball en realidad, sólo practica,
gastando como diez minutos instalando cada pistola antes de disparar finalmente,
luego escribe todos sus resultados en su iPhone.

“No te preocupes,” dice Nick, y luego salta detrás del mostrador.

Wow. Nick es muy… ágil. Saltó sobre el mostrador como si fuera nada. Saca una
servilleta del contenedor y comienza a garabatear, y el rayo de electricidad en mi
estómago se dispara de nuevo, probablemente por verlo saltar así sobre el
mostrador.
“Yo estaba aquí primero,” le está diciendo el Hombre Loco del Cupón al cliente
detrás de él, un hombre con el pelo cortado al rape y una barba. “Así que ni
siquiera pienses en colarte, Macho.”

“No lo estaba haciendo,” dice el hombre, dando un paso atrás, mira al Hombre Loco
del Cupón. Su radar de personas locas debe haber estallado, porque vacila, luego
gira alrededor y sale por la puerta.

“¡Señor!” intento, gritándole. “Está bien, ¿cómo puedo ayudarlo?” Pero él ni
siquiera gira. Suspiro. 

“¡Hola!” gorjea Nick dirigiéndose al Hombre Loco del Cupón. “¿Cómo puedo
ayudarlo hoy?”

“¿Quién demonios eres tú?” demanda el Hombre Loco del Cupón, pone sus manos
enormes en el mostrador y se inclina, mirando a Nick como si fuera un pedazo
de basura que dejaron en la papelera. 

“Soy Nick,” dice Nick. “Pero la mayoría de las personas aquí me llaman El
Coop. Trabajo aquí ahora, soy nuevo, ¡y estaría feliz de servir sus necesidades de
paintball!”

“Quiero practicar,” dice el Hombre Loco del Cupón. “Y tengo un cupón.”

Por supuesto que lo tiene.

“¡Un cupón!” grita Nick, encantado. “¡Esas son noticias maravillosas!”

“¿Lo son?” el Hombre Loco del Cupón parece escéptico.

“Sí,” dice Nick. “Ahora pásemelo.”

El Hombre Loco del Cupón saca un trozo de papel arrugado que obviamente es una
copia que hizo en su impresora, y se lo entrega a Nick. El Hombre Loco del
Cupón sonríe ahora, obviamente pensando que ya que Nick es nuevo, será un
blanco fácil. Luego me encuentra acechando sobre la esquina del surtidor de
bebidas, y su rostro se oscurece.

“Hola, Miley,” dice, como si yo fuera su archi-enemiga o algo, lo que supongo que
soy. También me doy cuenta de que usar estas etiquetas con nombre,
definitivamente no es seguro, ya que el que la gente loca sepa tu nombre nunca
puede ser una cosa buena.

“Oh, hola,” digo, como si acabara de notarlo, luego me hago la ocupada abriendo
una lata de Sprite y tomando un trago.

“Vaya, ¡este cupón será perfecto para usted!” dice Nick. “¡Qué comprador más
inteligente! Pero tenemos una nueva política de tarifa de cupones.”
“¿Una qué?”

“Una tarifa de cupones,” dice Nick. “Tiene que pagar una tarifa para usar este
cupón. Ya sabe, como un porcentaje.”

“Bien,” dice el Hombre Loco del Cupón. Parece todo presumido, probablemente
porque el cupón que está intentando usar es del cincuenta por ciento de descuento,
así que se imagina que de todas formas hará negocio.

“Y tendrá que pagar cuarenta por ciento más porque llegó cuando estabábamos a
punto de cerrar.”

“¡Pero eso no estaba anunciado!” dice el Hombre Loco del Cupón. “¡Cualquier
política de cupones tiene que ser claramente anunciada al consumidor!”

Nick apunta a la servilleta que está apoyada en el mostrador. “Este es nuestro
anuncio oficial,” dice. “¿Ve que dice ‘anuncio oficial’?” 

El Hombre Loco del Cupón lo mira con atención y yo lo hago también.

“ANUNCIO OFICIAL” dice “TODOS LOS CUPONES TENDRÁN UN RECARGO DEL
DIEZ POR CIENTO Y CUALQUIER CUPON UTILIZADO A QUINCE MINUTOS DEL
CIERRE TENDRÁ UN RECARGO ADICIONAL DEL CUARENTA POR CIENTO.”

Puedo ver las ruedas girando en la mente del Hombre Loco del Cupón.

“Muy mal,” dice Nick. “Si hubiera entrado un minuto antes…” Y entonces Nick
se inclina sobre el mostrador, y su tono cambia por completo. “Por supuesto, si
piensa que nuestra política es ilegal o injusta de cualquier forma, estaré feliz de
llamar a la policía para que vengan a revisarlo”

Los ojos del Hombre Loco del Cupón se amplían, mira a Nick y me mira a mí.
Hay un momento de silencio, y luego, finalmente, le arrebata el cupón a Nick.

“Está bien,” dice. “Volveré otra vez.”

“Haga eso,” dice Nick.

“Eso fue increíble,” digo, impresionada, una vez que el Hombre Loco del Cupón se
fue.   Nick hace una reverencia, luego salta sobre el mostrador de nuevo y gira el
letrero de la puerta de “Abierto” a “Cerrado”.

“Entonces,” dice, sonriendo. “¿Con eso me gano una cena?”

“¿Cena?”

“Sí.”

Before That Night - Capitulo 1




El Comienzo

La cosa de trabajar en un campo de paintball es que siempre hay chicos sexys
alrededor. Chicos sexys que trabajan aquí, chicos sexys que son clientes, chicos
sexys de pelo rubio, chicos sexys de pelo oscuro, chicos sexys con zapatillas, chicos
sexys con tatuajes, chicos sexys con sus familias, chicos sexys con amigos…

Los chicos sexys aman el paintball.

No que eso importe realmente, quiero decir, no voy a decir que no disfruto cuando
Todd, el chico de mantenimiento, se saca la camiseta mientras riega con la
manguera los camiones del equipo, o que observar el desfile constante de sonrisas
perfectas y cabello suave no hace que mi turno pase más rápido. Pero si voy a ser
completamente honesta, no soy tan buena con los chicos sexys.

Los chicos sexys son extremadamente impredecibles,  lo que hace difícil averiguar
sus motivos. 

Por ejemplo: entra un chico sexy y actúa todo lindo y dulce, ordena un hot dog, y
un juego de paintball, me agradece cortésmente e incluso viene de vuelta para
devolver el dólar extra que le di por error con su cambio.

Problema: ¿El chico sexy parece estar siendo agradable porque de verdad es
agradable, o todo es una actuación cuidadosamente planeada, perfeccionada por
años al darse cuenta que puede usar su buena apariencia y encanto para manipular
a las personas para que le den lo que quiere?

Por otro lado, si un chico es un completo idiota conmigo, ¿eso significa
automáticamente que es un idiota con todos? ¿O es algo conmigo específicamente,
que le hace pensar que puede salirse con la suya, es decir, piensa que no estoy a su
nivel genéticamente?

Sin mencionar los chicos sexys que siempre tienen este aire de derecho a todo, lo
que realmente me molesta. De hecho, muchas veces estoy tentada a negarles lo que
sea que estén pidiendo, incluso si es algo totalmente absurdo: “No, no puedes llevar
una Sprite sin hielo, no hacemos órdenes especiales en la cafetería del Paintball Joe’s,
¡muchas gracias!” sólo porque estoy segura de que no mucha gente lo ha hecho
alguna vez.

Así que cuando Nick Marriatti entra un domingo en la tarde y pregunta si hay un
juego en el que pueda entrar, realmente quiero ser capaz de decirle que no. 

Desafortunadamente, un padre y sus hijos están afuera esperando una persona
más para que se una a su grupo.  Lo que realmente no entiendo en absoluto; si yo
estuviera jugando paintball con mi familia, de ninguna manera querría que alguien
al azar se me uniera. 
Pero el papá siguió insistiendo que el juego tenía que ser completamente justo, con
equipos iguales. Parece de esos realmente idiotas, del tipo que convierte incluso un
amistoso juego de paintball en una gran competencia. 

Estoy bastante segura de que tiene problemas de ira, porque en cierto momento
uno de sus hijos golpeó a otro en el brazo, y en lugar de regañarlo, el papá gritó:
“¡Eso es, chico!” y entonces le dijo al otro que no fuera tan llorón.

Pero Nick Marriatti va a mi escuela, es un año mayor que yo, es uno de último
año y es extremadamente molesto.  Sólo sale con chicas que son hermosas y
populares, él es super inteligente, y es amigo de Tyler Twill. (Razones de por qué
esta amistad es significativa y te dice todo lo que necesitas saber de Nick: una
vez, en octavo grado, Tyler me preguntó si mis pechos eran reales, y cuando le dije
que eran reales, él me dijo que debió haberlo sabido ya que yo soy una “chica
grande.” De acuerdo a Tyler, las chicas grandes siempre tienen pechos reales, lo
que ni siquiera es verdad. Eso de que soy una chica grande, quiero decir. Supongo
que si te refieres a la comparación de chicas que son talla cero o dos, entonces sí,
soy una chica grande. Pero, ¿por qué debería ser llamada chica grande siquiera?
Estoy más cerca de la media. ¿Acaso esas chicas no deberían ser llamadas chicas
“pequeñas”?  De todas formas, el hecho de que Nick sea amigo de Tyler muestra
que es un idiota. Todos saben que la compañía que buscas como que te define… o
al menos dice mucho de ti.) 

“Está bien si no hay un juego,” dice Nick, saca una silla de detrás del mostrador
de la cafetería y se sienta. “Simplemente esperaré, si eso está bien. ¿Qué hay de
bueno para comer?”

De ninguna manera quiero tener que hablar con él, y/o darle bocadillos de la
cafetería,  sin mencionar el hecho de que definitivamente me metería en problemas
si mi jefe alguna vez averigua que estaba rechazando clientes sólo porque son
apuestos, así que digo: “Puedes jugar con esos chicos.”

Señalo la ventana hacia el campo, donde la Familia Ira está esperando. Los dos
chicos mayores están practicando algún tipo de movimientos de lucha libre
mientras su papá los mira orgulloso y grita: “¡Somételo! ¡Somételo! ¡No, Daryll, dije
Somételo!”

“Perfecto,” dice Nick, aparentemente sin ponerse nervioso por el hecho de que
la gente con la que va a jugar está ahí por sangre. “Muchas gracias.”

Deambula por la puerta, y cuando vuelve un par de horas después, su cabello está
todo sudoroso y enredado, y tiene manchas de suciedad en su mejilla. 

“Perdimos,” dice alegremente, dejándose caer nuevamente en la silla en el
mostrador.

Miro por la ventana hacia el estacionamiento, donde la Familia Ira está subiendo a
su minivan. El papá tiene un gran ceño en su rostro. Asumo que Nick estaba en
su equipo. 
Me encojo de hombros. “Apesta ser tú, supongo.”

“Sip.” Está mirando al tablero detrás de mí, donde está el menú de los bocadillos
escrito en plumón púrpura.

Unas semanas atrás, mi jefe despidió a la chica que generalmente trabajaba en la
cafetería (le estaba dando granizados a todos sus amigos y a cualquier chico sexy
que viera, los que se sumaron rápido) así que ahora no sólo estoy a cargo de
registrar los juegos de paintball, tengo que venderle comida a la gente también. Y
todavía gano la misma cantidad de dinero. ¿Cuán justo es eso? Es como dos
trabajos por el precio de uno.

“Así que, ¿qué hay de bueno para comer aquí?” pregunta Nick.

Considero decirle que ordene el sustituto de albóndiga (las tenemos en el
congelador, y luego sólo las meto al microondas), pero decido que infringirle días
de problemas intestinales a alguien sería demasiado cruel, incluso si es  Nick
Marriatti, así que en cambio sólo digo: “¿Honestamente? Nada.” 

“Eso es lo que imaginé,” dice él. “Bueno, ¿qué es lo más seguro?”

“Una chocolatina,” le digo. “O si te sientes aventurero, uno de los pretzels.”

“Pretzel,” dice. “Pero sólo si lo compartes conmigo, Miley.”

Estoy sobresaltada porque sabe mi nombre, así que casi me suavizo, pero entonces
recuerdo que estoy usando una etiqueta con mi nombre. 

“No, gracias,” digo. Recojo una toalla y empiezo a limpiar el mostrador. Nick
levanta las cejas.

 “¿Asustada?”

“Por favor,” digo. “Tengo un estómago muy fuerte.” Abro la máquina de pretzels,
saco uno, y lo dejo caer en un plato de papel. Nick coge un cuchillo plástico del
recipiente en frente de él y corta el pretzel por la mitad, luego desliza el plato hacia
mí. 

“Escoge,” dice. Escojo la mitad más pequeña, porque mentí totalmente en eso de
tener un estómago fuerte y  porque esos pretzels han estado aquí desde que abrí
hace seis horas, están algo añejos. Pero no puedo permitir que Nick piense que
estoy asustada de un estúpido pretzel.

Además, ¿cuán malo puede ser?

Tomo un trozo, lo arrastro por un montón de mostaza que Nick echó en el plato,
y lo meto en mi boca.
Está sorprendentemente bueno.

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Nueva novela chicas, espero que les guste, por cierto dedico este maratón a Dani(que es como mi hermanita aww cosita) y a Agus (otra cosita tierna aww). Ahora si disfruten.