jueves, 5 de mayo de 2011

perfect lover-cap-78

Tan rápido como pudo, comenzó a ordenar todo aquel desastre para que miley no tuviera que verlo de nuevo. Pero con cada trozo de papel que tocaba, su ira crecía.
Una y otra vez acudía a su mente la tierna expresión de miley mientras buscaba un libro entre toda su colección. Si cerraba los ojos podía ver su pelo desparramado sobre su pecho mientras leía.
En ese momento, quiso la sangre de este tipo.
— ¡Joder! —exclamó taylor desde la puerta—. ¿Esto lo ha hecho él?
— Sí.
— Tío, menudo psicópata.
Zac no dijo nada y continuó arrojando los papeles a la bolsa. Su alma gritaba, clamando venganza. Lo que sentía hacia Príapo era una leve sombra de lo que en esos momentos pasaba por su mente.
Una cosa era hacerle daño a él. Pero herir a miley…
Ya podían tener las Parcas compasión de ese tipo, porque él no pensaba tener ninguna.
— ¿Llevas mucho saliendo con miley?
— No.
— Eso me parecía. selena no te ha mencionado, pero pensándolo bien, tampoco se ha mostrado tan preocupada porque miley se quedara sola desde su cumpleaños. Supongo que os conocisteis entonces.
— Sí.
— Sí, no, sí. No eres muy hablador, ¿verdad?
— No.
— Vale, lo he cogido. Hasta luego.
nick se detuvo cuando encontró la cubierta de Peter Pan. La cogió y apretó los dientes. El dolor lo asaltó de nuevo. Ese libro era el preferido de miley.
Lo apretó con fuerza un instante y después lo arrojó a la bolsa con el resto.
miley no fue consciente del tiempo que pasó sentada en el sofá, sin moverse. Sólo sabía que se encontraba muy mal. El golpe de Rodney había sido muy fuerte.
selena le trajo una taza de chocolate caliente.
Ella intentó beber, pero le temblaban tanto las manos que tuvo miedo de derramarlo y lo dejó a un lado.
— Supongo que necesito limpiarlo todo.
— Ya lo está haciendo nick —le dijo taylor, que estaba sentado en el sillón haciendo zapping.
miley frunció el ceño.
— ¿Qué?, ¿desde cuando?
— Hace poco estaba arriba, recogiéndolo todo en el vestidor.
Boquiabierta por la sorpresa, miles subió en su búsqueda.
nick estaba en la habitación de sus padres. Desde la puerta, observó cómo acaba de poner orden y se enderezaba. Dobló los pantalones de su padre de un modo que haría que Martha Stewart hiciese una mueca de dolor, los colocó en el cajón y lo cerró.
La ternura la invadió ante la imagen del que fuera un legendario general ordenando su casa para evitar que ella sufriera. Su delicadeza le llegó al corazón.
nick alzó los ojos y descubrió a miley. La honda preocupación que reflejaban sus ojos azules la reconfortó.
— Gracias —dijo ella.
Él se encogió de hombros.
— No tenía otra cosa que hacer. —Aunque lo dijo con un tono despreocupado, algo en su actitud traicionaba su pretendida indiferencia.
— Aún así, te lo agradezco mucho —le dijo ella mientras entraba y miraba todo el trabajo que había hecho. Con el corazón en la garganta, colocó las manos sobre la cama de caoba—. Ésta era la cama de mi abuela —le dijo—. Todavía escucho la voz de mi madre cuando me contaba cómo mi abuelo la hizo para ella. Era carpintero.
Con la mandíbula tensa, nick contempló la mano de miley.
— Es duro, ¿verdad?
— ¿Qué?
— Dejar que los seres amados se vayan.
miley sabía que nick hablaba desde el fondo de su corazón. El corazón de un padre que añoraba a sus hijos.
Aunque la pesadilla ya no le persiguiese por las noches, ella le oía susurrar sus nombres, y se preguntaba si era consciente de la frecuencia con la que soñaba con ellos. Se preguntaba cuántas veces al día pensaba en ellos y sufría por su muerte.
— Sí —le contestó en voz baja—, pero tú lo sabes mejor que yo, ¿no es cierto?
nick no contestó.
miley dejó que su mirada vagara por la habitación.
— Supongo que ya va siendo hora de seguir adelante, pero te juro que aún puedo escucharlos, sentirlos.
— Es su amor lo que percibes. Aún está dentro de ti.
— ¿Sabes? creo que tienes razón.
— ¡Eh! —gritó selena desde la puerta, interrumpiéndolos—. taylor está encargando una pizza, ¿os apetece comer algo?
— Sí —contestó miley.
— ¿Y tú? —le preguntó selena a nick.
nick sonrió a miley.
— Me encantaría comer pizza.
miley soltó una carcajada al recordar cómo nick le había pedido pizza la noche que lo invocaron.
— Vale —dijo selena—, pizza para todos.
nick le dio a miley los anillos de su madre.
— Los encontré en el suelo.
Se acercó a la cómoda para guardarlos, pero se detuvo. En lugar de eso, se los colocó en la mano derecha y, por primera vez después de unos cuantos años, se sintió reconfortada al verlos.
Al salir de la habitación, nick cerró la puerta.

boda por contrato-cap 12

¿Y por qué no lo iban a hacer? No se me ocurre nadie en esta fiesta que no quisiera un alianza con la heredera de la familia Espinosa.
—¿Qué quieres decir?
—¿Es que no te cansas de hacer el papel de la pobre huérfana que no tiene donde caerse muerta? ¡ Todo el mundo sabe que Enrique te va a dejar todo a ti!
A la mañana siguiente, Miley habló de eso con su abuelo.
—Sí, es cierto. ¿A quién más tengo? —le dijo él—. ¿Crees que te voy a dejar unirte a la familia Jonas solo con lo puesto? ¿Crees que al padre de Nick le gustaría ver a su primogénito atarse tan joven sin algo que dulcifique un poco el trago?
—Pero... pero...
—Yo soy un hombre hecho a mí mismo, Miley. No tengo ancestros ilustres. La familia Jonas puede estar en la cima de la sociedad, pero yo puedo estar a la par de ellos en cada dracma o petrolero que tengan -dijo su abuelo muy satisfecho.
—Estoy segura de que puedes.
Miley vio que, de repente, su compromiso estaba adquiriendo otra dimensión. Una dimensión económica. ¿Un acuerdo comercial?
—Me siento orgulloso de poderte dar una dote que te ponga a su nivel. Es un buen matrimonio para ambas familias. Yo necesito que alguien se haga cargo de mis empresas cuando me retire y no se me ocurre ningún otro joven más prometedor que Nick Jonas. Y ahora en vez de hacemos la competencia, el padre de Nick y yo trabajaremos juntos.
Esa misma mañana, Selena fue a la casa para disculparse por su actitud de la noche anterior y la encontró pensativa.
—Una dote, por Dios —gimió Miley—. ¡Esto es peor que en la época medieval! ¿Por qué no me lo ha dicho nadie antes?
—Las mujeres no se suelen meter en esas cosas. Pero, en nuestro mundo, el dinero se casa con el dinero -dijo Selena encogiéndose de hombros—. ¿No te das cuenta de la suerte que tienes? ¡No eres precisamente Elena de Troya, pero tienes a Nick!
¿Pero lo tendría si no fuera la heredera de los Espinosa? Ese miedo le produjo una nueva inseguridad. Su idea de que le importaba realmente a Nick le estaba empezando a parecer muy inocente. Quiso que Nick se lo asegurara más, pero no le habló de la gran dote que iba a aportar. Temió verse ante la posibilidad de una desagradable verdad. De cualquier manera, esa desagradable verdad se fue abriendo camino en su mente...
Nick no le había dicho nada de amor y no parecía querer estar a solas con ella.
Cuando una noche le pidió una explicación por ese comportamiento tan contenido sexualmente y si era porque él era virgen igual que ella, Nick estalló airado, como si hubiera insultado su masculinidad.
—¡No seas tonta! ¿De dónde has sacado semejante idea ?
Ella se ruborizó y musitó:
—Yo solo me preguntaba... Quiero decir... Bueno, ya sabes.., me preguntaba por qué tú y yo no... Bueno, ahora que estamos comprometidos...
—Hemos de esperar a la noche de bodas porque yo te respeto como a mi futura esposa —respondió él secamente—. Si fueras griega, no tendría que decirte esto.
Ella no lo miró. Por primera vez, él le pareció un desconocido y la estaba haciendo sentirse como una pelandusca, por mucho que su mente le dijera que tenía derecho a hacerle esa pregunta.
—Estoy empezando a preguntarme qué está pasando aquí. Tal vez esté equivocado. ¿Tú eres virgen, Miley?
—Sí —respondió ella avergonzada.
—Esto es una locura -dijo él tomándole las manos—. Eres tan tímida que no me esperaba que te pusieras a hablar así y, por un momento, me ha hecho sospechar. No quiero que nadie más te haya tocado...
—Supón... supón que esperamos, que nos casamos y que descubrimos que no nos gustamos en ese aspecto...
Nick la soltó con cara de susto.
—¡No seas ridícula! ¿Qué te pasa hoy?
Lo cierto era que a ella no le apetecía nada ser tratada como una virgen intocable hasta
que, cuando él quisiera, le dijera que sí, que entonces podían tener sentimientos sexuales por que estaban casados. El no era su dueño. Pudiera ser que ella lo amara. Pero no era su dueño.
Miley alejó esos recuerdos de su mente cuando el helicóptero empezó a descender sobre Southampton.l.
Cuando aterrizó sobre el helipuerto del yate de Nick, Miley se quedó impresionada del tamaño del barco. A Nick siempre le había gustado mucho el mar, pero diez años atrás, no había compartido ese interés con ella. De hecho, nunca la había llevado a navegar.
Cuando trató de salir del helicóptero con incómodo vestido de novia, Nick la tomó en brazos y la metió dentro de la cabina.
Un hombre mayor con uniforme de capitán les dio la bienvenida con una amplia sonrisa. Nick le presentó a Miley después de dejarla en el suelo. El interior del yate era tan lujoso como cabía esperar y él la condujo hasta el salón principal.
Nick le explicó que el barco estaba pensado para ofrecer todas las comodidades de una casa y así él podía vivir y trabajar en él por largos periodos de tiempo.
—Mañana te enseñaré todo el barco, si quieres —le dijo.

boda por contrato-cap 11

A los diecisiete años, Miley se había enamorado completamente de Nick Jonas y no se había creído la suerte que tuvo al ser aceptada en su selecto grupo de amigos, ya que no tenía nada en común con ellos y, era muy tímida.
Ese verano en Grecia, ella había entrado en un mundo muy distinto del suyo habitual. Un mundo de adolescentes muy sofisticados, con coches muy caros y ropa de diseño. Luego, se dio cuenta de que la habían aceptado por su familia y de que muchos de ellos no tenían ni idea de cómo era la vida real. Pero nick era distinto. No solo era atractivo, sino también mucho más maduro e inteligente que los demás.
Al principio de su relación, a ella no se le había ocurrido que el que él la llevara en coche los sitios regularmente fuera a significar nada más que una demostración de su amabilidad. Entonces, Selena le había dicho que su abuelo tenía intereses comerciales comunes con el padre de Nick y Miley se había sentido humillada al pensar que su abuelo tal vez le hubiera pedido a Nick que cuidara de ella. Ella le había dicho varias veces que podía cuidar de sí misma.
Ante su insistencia, un día, en una fiesta que dio David Henrie en su casa, le hizo caso y él la dejó sola y se dedicó a bailar con todas las demás, cosa que, sorprendentemente, a ella le fastidió bastante.
David la encontró en la cocina.
—Ya veo que Chris tiene otras cosas que hacer esta noche —le dijo al verla con los ojos rojos de haber llorado-. Alguien debería haberte advertido de que a él le gusta la variedad. Pero se me acaba de ocurrir una buena idea.
A Miley nunca le había caído particularmente bien ese chico, pero no supo por qué hasta que fue demasiado tarde. Era uno de los mejores amigos de Nick, pero estaba celoso de Nick era más rico, más atractivo y más popular
—¿Una buena idea?
—¿Por qué no nos divertimos un poco tú y yo?
—¿,Qué clase de diversión?
Miley sabía que a Alfonso le gustaba Selena. Esta flirteaba con él, pero se negaba a salir con él.
—Sí, a mí también me interesaría saber la respuesta a eso —dijo Nick desde la puerta.
Sorprendido, David se volvió. Nick le dijo algo en griego y su amigo se puso colorado y los dejó solos.
—¿Qué le has dicho? —le preguntó Miley sintiéndose incómoda.
-Que le voy a arrancar la cabeza si te vuelve a decir algo así.
Nick la agarró de una mano y la atrajo hacia sí decididamente Luego la besó. Leve, cariñosamente, sin la pasión que ella se hubiera imaginado que debiera haber en su primer beso, pero aun así, fue como si el corazón se le parara por un momento.
—Eres mía —susurró él—. ¿Es que no lo sabes todavía?
—¿Tuya?
—Mi novia. Si no, ¿por qué te crees que he estado yendo contigo a todas partes?
—Yo creía que solo estabas siendo amable.
Nick se rió.
—Siempre hay una razón para ser.., amable.
Cuando ella le dijo a su abuelo que estaba saliendo con Nick, Enrique sonrió ampliamente y, en ese momento, ella no le dio importancia al hecho de que no se sorprendiera Ni tampoco sospechó nada de que su relación con Nick se limitara a salir en grupo. De alguna manera, ella se dio cuenta de la frialdad de su amiga Selena, pero estaba demasiado enamorada como para prestarle atención a esas cosas.
Dado que solo llevaban saliendo seis semanas, se sorprendió mucho cuando Nick le pidió que se casaran.
—Tú me gustas de verdad —le dijo él una de que estaban en su Ferrari—. Creo que, cuando seamos mayores, nos puede ir muy bien Tú eres una persona verdaderamente cariñosa. Y te gustan los niños y esas cosas.
Pero lo cierto es que se lo dijo cuando le estaban pocos días para la fecha señalada para regreso a Londres de ella. No le había dicho que la amara, pero esa propuesta de matrimonio había animado a Miley a darlo por hecho y también eliminó todas sus reservas.
—Por supuesto, he hablado con tu abuelo —continuó él—. Cree que tal vez tú seas demasiado joven, pero yo le he dicho que esperaremos a que yo termine mis estudios para casarnos.
Pero la serpiente entró en el Edén privado de Miley en la gran fiesta que dio Enrique para anunciar su compromiso.
—Me alegra tanto que los padres de Nick me hayan aceptado... -le dijo ella a Selena.

boda por contrato-cap 10-leer importante!!--

HOLA! chicas uff despues de siglos sin subir jajaja ay si como no jaaa bueno primero que nada queria decirles que las ehh estrañado  muchisisisisisismooo jejejeje y bueno  pues tambien quiero decir algo sumamente importante hace tiempo estaba pensando en una cosa bueno sin MAS RODEOS EN EL BLOG
desde hace aproximadamente una semana llevo pensando en cancelar el blog talves no cerrarlo pero ya dejar de subir.....y  ayer esta hablando con mi sis pri y emi mi otra sis con emi habla por que esta un poco depre por unos problemas personales VERDAD VALERIA jajajaja ok y con pri hable de lo del blog y sinceramente me hizo verda q por que lo cancelariay pues de lo que me dijo me puse a pensar ademas
me dijo que almenos por ella subiera la de perfec love y se lo prometiy pues luegoo le dige a vale mi otra sis (hay ande pensar cuantas tengo lo se jajaja) y me hecho uuff su sermon uuff asta me qyueria dormir jajajaja pero no se hoy desperte y dije naa no no cancelare seguire publicando pero ahora solo publicare los lunes, miercoles y vierne y el sabado y si un dia puedo publicar antes lo publicare asi que agrdescale a mis tres sis emi ,pri y vale a porcierto ya vieron la foto de la cabecera jajajaja si lo se tambien la tiene vale jejejeje ahora si el capii
----------------------------------------------------------------------------------—Es evidente que él todavía no sabe lo que pasó realmente hace diez años..
—¿De verdad?
Pero Selena era demasiado inteligente como para dejarse engañar. Si Nick fuera consciente de las mentiras que había dicho su prima, se habría enfrentado a ella.
—Se habrían abierto las puertas del infierno si Nick supiera lo que me inventé sobre ti y el pobre David. Así que, si se ha casado contigo sin saber la verdad, solo puede haberlo hecho para conseguir el imperio de tu abuelo. Sigues queriendo conseguir a Nick a cualquier precio, ¿no? ¿Es que no tienes nada de orgullo?
—El suficiente como para no estar aquí intercambiando insultos contigo —dijo Miley empezando a volverse
Pero Selena no había terminado todavía y se rio.
—Vaya un cambio para Nick. ¡Supongo que esta noche tendrá que cerrar los ojos e imaginarse que tú eres Alexandra Peregrin!.
Miley se refugio en el cuarto de baño. Se sentía mal y las manos le temblaban. No había cambiado nada.
De cualquier forma, ella no quería que corriera el rumor de que el suyo era solo un matrimonio de conveniencia ya que le podría llegar a su madre.
Salió del aseo y se dirigió a la mesa de honor. Nick estaba al otro lado de la pista de baile. Estaba buscando entre la multitud con el ceño fruncido. Nada más verlo, el corazón le dio un salto y un calor inesperado se encendió en su cuerpo.
Entonces, él la vio a ella y se dirigió hasta donde estaba.
—Ya es hora de que nosotros nos vayamos.
—Pero solo hemos estado un par de horas...
—Ya es bastante. Has hecho muy mal de novia.
—No sé de lo que me estás hablando...
—Sí, lo sabes.
-Lo lamento. Me esforzaré más.
-¿Por qué hacer el esfuerzo? ¿Crees que me importa lo que piense la gente?
-No me he concentrado en cómo debía comportarme. Créeme lo puedo hacer mejor.
De repente, le pareció que la presencia de un par de cientos de invitados era la mejor protección del mundo y no podía entender cómo había sido lo bastante tonta como para causar el enojo de Nick fallando al comportarse como una novia normal.
- Demasiado tarde. Has tenido tu oportunidad y la has estropeado. Cualquier idea que pudiera tener yo de hacer de novio orgulloso ha desaparecido hace tiempo. Así que ve a despedirte de tu madre.
—Yo quería pasar un rato con ella.
—Difícilmente.
—Entonces iré primero a cambiarme...
—Sigue como estás. Tu equipaje ya está en el helicóptero.
—Pero yo tengo ropa para el viaje. Le di la maleta a! conductor antes de abandonar tu apartamento esta mañana y le dije...
—Yo le dije otra cosa. Quiero ser yo el que te quite ese vestido de novia.
Ella lo miró echando chispas por los ojos.
—Pero ya te dije...
—¿Cuándo vas a escuchar lo que te digo yo a ti? En estos momentos, no soy el hombre más feliz del mundo.
—¿Y eso?
—Hace cosa de un cuarto de hora, vi como mi prima Selena hacía una segunda intentona para volver a ser amiga tuya. Y también la vi alejarse llorando ante tu rechazo. Luego, dijo le que se sentía mal para poder marcharse Miley se quedó anonadada, estaba claro que Selena iba a causarle problemas siempre que tuviera oportunidad.
—Nick, eso no es cierto. Yo no le dije nada....
—Te comportaste como una zorra y me avergüenzo de ti. Pero no te preocupes por ello. No te voy a dejar que te relaciones con la gente de nuevo.
—Nick, no estás siendo justo. Ella...
—No tengo interés en oír tus excusas. Nos vamos dentro de diez minutos.
—¿,A dónde?
—A mi yate. Está en Southampton. Así que te sugiero que pases esos diez minutos con tu madre.
Miley se acercó a ella. Estaba sentada con su padre. Alma parecía preocupada y Enrique se levantó y la miró como censurándola
—Por suerte, tu comportamiento es ahora cosa de tu marido, pero deja que te diga que ninguna dama debe avergonzar en público a su esposo.
Miley apretó los dientes. Miró dolida a su madre, que se levantó y abrazó a su hija.
—No dejes que tu orgullo se interponga entre la felicidad y tú—le dijo.
Por un momento, Miley pensó que se estaba ganando la censura de todo el mundo y,
cuando esa censura le venía también de su madre, a la que adoraba, le dolió realmente.
Se sintió atrapada. Su abuelo creía que era increíblemente afortunada por haberse casado con Nick, y siempre se pondría del lado de él. A su madre solo le preocupaba la felicidad de su hija, pero estaba segura de que acababa de recibir una buena reprimenda Mientras tanto, Nick echaba humo como un volcán por haber visto su supuestamente poco generosa reacción ante lo que debía dar por hecho que era una oferta de paz ofrecida por su prima. Y, sin importar que ella dijera o hiciera, él siempre la vería a ella como la mala.
Cuando Nick se acercó a ellos, privándola los diez minutos que le había dicho, ella se sintió llena de resentimiento. Luego le entró miedo al pensar que lo último que podría afrontar en ese momento sería verse a solas con su marido.
¿Y no era eso irónico? Hacía diez años aquello era lo que más habría ansiado, estar solas con Nick
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asi lo olvidaba subire una pequeña maraton de tres capis de cada novee difruten chicasss

lunes, 2 de mayo de 2011

boda por contrato-cap 9

—Tranquila, no pretendo consumar nuestro trato en el asiento trasero de una limusina. Nick se comunicó de nuevo con el conductor. Miley se dio cuenta de que se le había ocurrido la idea de hacer el amor con ella allí mismo.
Cuando llegaron al hotel donde se iba a celebrar la recepción, Miley esta preparada para más sorpresas desagradables.
En una habitación preparada a tal propósito, Espinosa los esperaba junto con dos abogados. Todo se habló en griego y, mientras Miley miraba sintiéndose muy incómoda ,Nick y su abuelo firmaron varios documentos.
El anciano la llevó consigo antes de abandonar la habitación y le dijo:
- Quiero que sepas que esto no ha sido elección mía, Miley
Ella se ruborizó y se sintió intensamente humillada. Así que incluso él sabía que su nieta iba a quedar sin su herencia con ese matrimonio. Avergonzada por ese conocimiento, volvió a la mesa y firmó rápidamente en la única hoja de papel que le ofrecieron y se sintió aliviada por que todo se limitara a eso.
A pesar de que su abuelo se lo había advertido, cuando Nick y Miley les dieron la bienvenida a sus invitados, fue notable la helada reserva de los padres de él, Leon y Mabel. Estaba muy claro que no habían ido de buena gana a la boda.
A primera vista no reconoció al hermano pequeño de Nick, Cristhian. Con veinte años edad, era mucho más alto que ella. El joven sonrió alegremente.
-¿nick...?.

Ya hablaremos más tarde —respondió él sin dejar de sonreír.
—No habría reconocido a tu hermano —le dijo ella a nick.
—Bueno, él tampoco te habría reconocido a ti, salvo como la chica amable que se dejaba ganar al baloncesto, así que deja intactas sus ilusiones.
Miley se puso pálida. ¿Qué le habían contado que pasó en ese coche para que Nick no pudiera dejar de pensar en ello? Llevaban casados poco menos de una hora y él ya había hablado un par de veces de esa noche.
Se quedó helada de nuevo cuando se encontró con Selena Puente delante de ella, con la mano extendida, pero con un evidente aire de frialdad.
—Miley...
Mientras observaba a la que fue una vez su supuesta mejor amiga, la mano de Miley siguió en su sitio. El recuerdo de su rota amistad aún le dolía y nunca más había tenido una amiga tan íntima.
—Tal vez podamos hablar más tarde —dijo Selena sonriendo y antes de alejarse.
—~Cómo te atreves? —le dijo Nick al oído—¿Cómo te has atrevido a insultar así a un miembro de mi familia?
Miley frunció el ceño.
- No me importa lo avergonzada que te puedas sentir por ver de nuevo a Selena, ¡ la tienes que saludar con el respeto y buena educación que se merece!
—No.
—¿Qué quieres decir con eso de no? —le preguntó él incrédulo.
-Que no estoy avergonzada y que nada me va a obligar a ser una hipócrita por Selena. Así que mantenla apartada de mí. Ella es una gran mentirosa y puede que yo no quiera ser una maleducada, pero puedo perder los estribos.
Sorprendido por su actitud desafiante, Nick no dijo nada más hasta que se sentaron a las mesas. Si Miley se creía que se había casado con un felpudo, ya podía limpiarse los pies en otra parte. Iba a descubrir que no la podía obligar a muchas cosas, y eso no le iba a gustar nada. Incluso cuando ella había estado completamente enamorada de él, se había dado cuenta de su convicción instintiva de su Superioridad masculina. Con toda la tranquilidad del mundo, él había dado por hecho que podía dictar la ley y que ella aceptaría naturalmente lo que él dijera.
—La verdad es que te prefiero sin maquillaje
—le había dicho un día—. El aspecto natural...
Con lo que no logró que ella dejara de maquillarse.
—Eres demasiado joven para ir a clubes y no puedes beber. Tu abuelo no lo aprobaría, así que vas a tener que quedarte en casa.
—Entonces iré con Selena.
—¡ Ya te puedes olvidar de eso!
Esa había sido su única pelea, horas antes de la ruptura final.
Y entonces, animada por Selena, Miley había aparecido en la salida nocturna de los
chicos y, ¿qué había descubierto? Exactamente la razón por la que su novio no quería que saliera.
Después de que terminara la comida, Nick la sacó a bailar.
—Creía que ahora nos íbamos a poner a romper platos, cosas tradicionales y demás —dijo ella.
—Sigue así y...
—¿Y qué harás?
—Ya lo averiguarás.
—Promesas, promesas ¡Es una pena que nunca se te diera bien mantenerlas!
Él le puso una mano en la nuca y la besó repentinamente. Eso la pilló por sorpresa y no pudo hacer nada. Todo empezó a darle vueltas.
La entrada profunda de la lengua de él en su boca imitó otro tipo de posesión, Su habilidad erótica avivé sus sentidos y el corazón se le aceleró
Cuando terminó la música, Nick le quitó lentamente las manos de los hombros y la miró con ojos brillantes.
—Me gusta cuando me agarras, Miley. Ella se olvido de que los estaban mirando y salió corriendo pero se vio interrumpida por el hermano menor de Nick.
—Ya es hora de que conozca mejor a mi nueva hermana —le dijo Cristhian mientras la abrazaba levemente.
—Pero yo...
El joven la miró muy seriamente
—Lamento que mis padres estén estropeando el día de tu boda.
Ella lo miró extrañada
—No soporto la forma en que se están comportando y quiero que sepas que yo no siento lo que ellos.
-Gracias.
—Pero te agradecería que me dijeras lo que está pasando.
—¿Qué?
—Vamos, Mils—dijo Cristhian usando el apodo que le había puesto cuando era pequeño-. Hace diez años, yo era un niño, pero ahora no lo soy. ¿Por qué mi prima Selena está actuando como si fuera tímida de repente y a qué viene todo ese secreto acerca de por qué rompisteis Nick y tú entonces? También me gustaría sabe por qué mis padres me están avergonzando de esta forma hoy. Pero sobre todo, me gustaría saber por qué Nick les está permitiendo que te traten como lo están haciendo.
—Tal vez tus padres no aprueben mi procedencia -dijo ella desesperada.
Por suerte, Nick le había advertido de todo aquello. Naturalmente, Cristhian sentía curiosidad por saber lo que había detrás de tan malos sentimientos en su familia, pero a ella le habría gustado que no le hablara de ello.
—No están nada contentos, Mils—continuó el joven—. Mi madre no está llorando de alegría precisamente, ¡ solo porque tú eres hija de madre soltera!
A Miley le molestó bastante saber eso.
—Y teniendo en cuenta lo que pensaba de la relación de Nick con Alexandra Peregrin, su actitud me sorprende más todavía —añadió Cristhian sin darse cuenta de que le estaba hablando de una relación de Chris de la que ella no sabía nada.
Ese nombre no significaba nada para ella, pero se dio cuenta de que haría mejor en no olvidarlo.
-Sabes, Cristhian? No es nada raro que a los suegros no les gusten las novias de sus hijos.
—Estás tratando de consolarme, pero te advierto que yo no me rindo fácilmente.
- Y yo no cedo fácilmente a mi novia, hermanito -dijo Nick rodeándola con la cintura y llevándosela de allí luego.
- Cristhian está hablando demasiado y es muy indiscreto —dijo él. Miley se dio cuenta de lo tenso que estaba pero no entendió la razón.
—No es verdad -dijo —. Y ahora perdóname.
Antes de que Nick pudiera hacer nada, escapó de sus brazos y se dirigió al aseo.
Estaba a poca distancia del cuarto de baño cuando se vio interrumpida por otra persona
poco deseada.
—¿Miley? -dijo Selena cortándole el paso.
—¿,Qué quieres?
—Antes éramos muy amigas -dijo la otra simulando sentirse herida.
-Guarda la actuación para alguien que no conozca tu idea de la amistad.
Selena miró a su alrededor por si alguien la pudiera oír. Luego sonrió.
-Casi me morí del susto cuando fui invitada a la boda. Pensé que podía ser una trampa, pero cuando Nick me saludó como siempre, supe que estaba a salvo.
—¿A salvo?
Selena se rio.


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bueno aqui les dejo cap asi dedicado a todas mis hermanas
:) jejeje espero y les gustee

sleeping with someone who hates me-cap-11

1Estaba claro que su padre ya se había deshecho de mil. Así, la venganza sería mucho más personal...
Con una sonrisa maligna, llamó a la puerta y la abrió solo unos milímetros porque no quería tener que mirarla todavía a los ojos. Temía que la furia que se lo comía por dentro saliera al exterior a través de sus ojos.
-Te veo abajo para desayunar... -le dijo.
DESPUES de robarle una camisa a nick, miley bajó las escaleras hecha un flan en busca del comedor.
No la había esperado y le había hablado casi a través de la puerta en tono frío y distante. Después de la noche que habían compartido, no se esperaba aquello. Se preguntó si estaría deseando que se fuera de su casa. Tal vez, solo le diera de desayunar por educación. Además, ya eran casi las doce del mediodía.
Recordó las palabras que le había dicho la noche anterior y recobró la seguridad. Claro que, se lo podía haber inventado para engañarla. miley observo los cuadros y las antigüedades que había en el recibidor. Allí donde mirara, no encontraba más que señales de una opulencia que la intimidaba.
Apareció un criado y le abrió la puerta que conducía al comedor. Allí estaba nick, sentado en un extremo de una gran mesa. Se levantó inmediatamente y miley se sonrojó levemente.
-Te he quitado una camisa. Espero que no te importe -dijo nerviosa.
-Tendría que haber mandado a que buscaran tus cosas -contestó él. miley se sorprendió agradablemente por la propuesta. Claro que, aquello también podía significar que estaba acostumbradísimo a hacerlo con otras
-. Lo siento.
Apesadumbrada, miley desvió la mirada y se apresuró a sentarse.
nick sintió deseos de aplaudirla por su buena actuación. Fingía de maravilla el desconcierto de una mujer que nunca había pasado la noche en casa de un hombre al que tenía que ver por la mañana.
-Te puedes quedar en un apartamento que tengo -murmuró.
-Oh... no, gracias -contestó ella, sorprendida.
-No puedo soportar la idea de que no tengas dónde ir.
-No te preocupes. Hoy mismo me voy a poner a buscar piso -apuntó miley.
-No es fácil encontrar una casa decente en Londres.
-Ya me las apañaré. Hay mucha gente que lo hace, así que yo también. Estoy deseando demostrarle a mi padre que sé cuidarme sola. Me ofrecí a irme de casa cuando se volvió a casar, pero no quiso ni escucharme. Hizo que reformaran los antiguos establos y me instalé allí.
nick se quedó mirándola fijamente.
-No entiendo cómo un padre tan comprensivo como el que me estás describiendo llegue a echar de casa a su hija.


miley se puso como un tomate.
-Mi padre cree que me ha consentido demasiado.
-¿Ah, sí?
-Sí. La verdad es que me encanta que me mimen.
-Seguro que todos los hombres estarían encantados de hacerlo -contestó nick, sibilino.
-¡Deja de hacerme la pelota! Aquella mujer era lista, sí.
-¿Qué vas a hacer?
miley pensó en todas las facturas que tenía que pagar y sintió sudores fríos. Sabía que iba a tener que vender sus joyas y el coche, pero no quería aburrirlo con aquello.
-Encontrar un sitio donde vivir y un trabajo -contestó sin poder dejar de mirarlo. Se había duchado también y todavía tenía el pelo mojado. Aunque no sabía qué pensaba de ella en aquellos momentos, seguía fascinada por él.
-Te aconsejo que vayas a la agencia Select Recruitment. Me han dicho que son muy buenos -la aconsejó nick ocultándole que era suya.
-Eso espero -dijo miley sonriendo amargamente-. No tengo referencias y muy poca experiencia laboral.
-Estoy seguro de que podrás venderles tu personalidad y tu clase. La presencia es muy importante. Resalta tus puntos fuertes y no los débiles -la aconsejó.
Encantada con el consejo y el cumplido, miley se lanzó a por el cruasán con miel y el té. ¿Querría volver a verla? Seguramente, no. Se apresuró a dejar la taza de nuevo sobre el plato porque le temblaba la mano. «No seas tonta», se dijo controlando las lágrimas que amenazaban con brotar de sus ojos. Al menos, le quedaba el consuelo de pensar que, tal vez, hubiera sido igual de especial para él porque no creía que tuviera por costumbre darse duchas gélidas con borrachas.
El reloj de su abuelo dio la hora y nick se puso en pie suspirando.
-Me temo que tengo una comida de trabajo que no puedo anular. Mi conductor te llevará donde tú quieras. Por favor, tómate todo el tiempo que necesites para terminar.


-No... si ya he terminado -contestó miley intentando sonreír. Se levantó y fue hacia el vestíbulo delante de él, apretando con fuerza el bolso. No le estaba gustando en absoluto la situación. Así aprendería a no emborracharse y, sobre todo, a no acostarse con un tipo que no conocía de nada.
nick pensó que eso de fingir que se sentía incómoda se le daba de maravilla. Se estaba comportando como si la hubiera amenazado o algo. Seguro que Joe no la había tratado con tanta dureza. Al pensar aquello, sonrió.
-Mejor te llevo yo -dijo dispuesto a alargar todo lo que pudiera su desconcierto-. ¿Dónde te llevo?
Una vez en la limusina y mientras él hablaba por teléfono en griego, miles contaba los minutos que le faltaban para perderlo de vista. Al recordar cómo la había hecho sentirse, como un animal salvaje, le dio pena que aquello no fuera a repetirse.
Después de haber dado órdenes para que la siguieran, nick se puso a hojear una revista hasta que la limusina se paró en la dirección que le había dado.
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capi dedicado a todas las chicas que siempre comentan

perfect lover-cap-77

Miley se sentía casi violada al contemplar toda su ropa esparcida por la habitación; como si las manos de Rodney hubiesen tocado su cuerpo.
En ese momento, vio la puerta del vestidor ligeramente abierta. Estaba muerta de miedo mientras se acercaba para abrirla y mirar en el interior. Entonces se sintió como si el tipo le hubiese arrancado el corazón y lo hubiese aplastado.
— Mis libros —murmuró.
nick cruzó la habitación para ver lo que miley estaba mirando. Se quedó sin respiración al llegar junto a ella.
Todos los libros habían sido destrozados.
— Mis libros no —balbució, cayendo de rodillas.
Le temblaba la mano al pasarla sobre las hojas de los libros que su padre había escrito. Eran irremplazables. Jamás podría abrirlos de nuevo y escuchar su voz hablándole desde el pasado. No podría abrir Belleza Negra y oír a su madre mientras se lo leía.
Todo había desaparecido.
Rodney Carmichael acababa de matar de nuevo a sus padres.
miley se fijó entonces en lo que quedaba de su ejemplar de La Ilíada. Los ojos se le llenaron de lágrimas al recordar la expresión de nick mientras pasaba sus páginas. Las horas que habían pasado juntos mientras ella lo leía. Habían sido unos momentos muy especiales, mágicos; los dos tumbados frente al sofá, perdidos en la historia, como si hubiesen estado en un reino privado, sólo de ellos dos. Su propio paraíso.
— Los ha destrozado todos —murmuró—. ¡Dios! Ha debido pasar horas aquí.
— Señora, sólo son…
nick agarró al agente Reynolds por el brazo y lo sacó de la habitación.
— Para ella son mucho más que simples libros —le dijo entre dientes—. No se atreva a burlarse de su dolor.
— ¡Vaya! —exclamó el hombre avergonzado—. Lo siento.
nick volvió junto a miley.
Sollozaba incontrolablemente mientras pasaba las manos sobre las hojas sueltas.
— ¿Por qué lo ha hecho?
Él la levantó, la sacó del vestidor y la acostó en la cama. Ella no lo soltó. Se aferraba a él con tanta fuerza que a Zac le costaba trabajo respirar, y lloraba como si el corazón estuviese rompiéndosele a pedazos.
En ese momento, nick quiso matar al hombre que le había hecho esto.
Sonó el teléfono.
miley gritó y forcejeó para incorporarse.

—Shh —le dijo nick, mientras le limpiaba las lágrimas y la sostenía, impidiendo que se moviera—. No pasa nada. Estoy aquí, contigo.
El agente Reynolds le pasó el teléfono.
— Conteste, por si es él.
nick miró con furia al hombre. ¿Cómo podía ser tan insensible? ¿Cómo podía pedirle que hablara con ese perro rabioso?
— Hola, sely —saludó miley, y volvió a estallar en lágrimas mientras le contaba a su amiga lo que había sucedido.
La mente de nick bullía al pensar en el hombre que había invadido la casa de miley y la había herido tan profundamente. Lo que más le preocupaba era que el tipo sabía dónde golpear. Conocía a miley. Sabía lo que era importante para ella.
Y eso le hacía mucho más peligroso de lo que la policía sospechaba.
Ella colgó el teléfono.
— Siento mucho haber perdido el control —dijo, limpiándose las lágrimas—. Ha sido un día muy largo.
— Sí, señora, lo entendemos.
nick observó cómo se recomponía; miley tenía una fuerza de voluntad que muy pocos hombres poseían.
Acompañó al policía por el resto de la casa.
— No debe haber visto este libro —dijo uno de los agentes con el libro de nick en la mano, ofreciéndoselo a ella.
Nick  lo cogió de las manos de miley. Al contrario que el agente, él no estaba tan seguro. Si el bastardo había intentado romperlo, se habría llevado una desagradable sorpresa.
No podía ser destruido. Él mismo había intentado hacerlo en incontables ocasiones a lo largo de los siglos. Pero ni siquiera el fuego hacía mella en él. El libro le hizo recordar las palabras de miley.
Él se iría en unos cuantos días y ella se quedaría sola, sin nadie que la protegiera. Y esa idea lo enfermaba.

Los agentes se marcharon en el mismo instante que selena llegaba en su coche. Salió del Jeep acompañada de un hombre alto y moreno que llevaba el brazo en un cabestrillo. selena prácticamente corrió hasta la puerta.
— ¿Estás bien? —le preguntó a miley mientras la abrazaba con fuerza.
— Sí —le contestó ella. Miró sobre su hombro y entonces saludó al hombre—. Hola taylor.
— Hola miley. Hemos venido a echarte una mano.
Ella le presentó a nick y los cuatro entraron en la casa.
nick detuvo a selena tan pronto como estuvieron dentro, y la llevó aparte.
— ¿Puedes mantenerla un rato aquí abajo?
— ¿Por qué?
— Tengo que ocuparme de algo.
selena frunció el ceño.
— Claro, no hay problema.
Esperó hasta que selena y su marido sentaron a miley en el sofá. Entonces, fue a la cocina, cogió un par de bolsas de basura y se encaminó al vestidor.
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ola chicas como estas uuff espero que bien buenooo
aqui les dejo capi y perdon por la tardanza en subir mil disculpas