lunes, 9 de julio de 2012

The Bodyguard- Capitulo 14








—¡Ven aquí! —repitió con fuerza.
Eso la despertó, la hizo consciente de donde estaban, en el medio de
la cafetería, mientras todo el mundo pasaba sin verlos. Miley se dio
media vuelta y salió hacia su clase. Necesita alejarse de ese
espantoso manipulador.
Nick quedó allí, parado, buscando entender qué había pasado. La
había sentido, sabía que estaba excitada, sus sentidos con claridad le
habían mostrado cuánto lo deseaba, si sus erguidos pezones no
fueran suficiente señal; si ella hubiera aceptado su sugestión podría
tenerla sobre esa mesa sin que nadie siquiera lo hubiera notado.
Una hora y media después la última clase terminó, Miley supo que
debería pedir los apuntes, no había escuchado nada, y había escrito
cualquier cosa. Todo por ese asno prepotente que sólo se había
sentado allí a mirarla, mirarla y mirarla… mientras ella se sentía… se
sentía… mojada… y molesta, ¿cómo era posible que su vagina
pulsara?. Estaba tan enojada que solo quería llegar a su casa,
bañarse y alejarse de ese patán asqueroso y controlador.
Cuando el timbre sonó, Miley se levantó y sin siquiera esperarlo
se dirigió hacia el estacionamiento en busca de su auto.
Nick la siguió de cerca, nadie osó meterse en su camino, solo la
siguió a unos pocos pasos detrás. Al llegar al exterior Nick extendió
sus sentidos, el viento no le trajo peligro, pero si inquietud. Nick 
vigiló y no observó nada sospechoso. Sin embargo todos sus sentidos
estaban alertas. Así que permitió a Miley caminar hacia su
cucaracha. Se veía algo molesta y temblorosa. El viento le había
traído su olor y sabía que estaba enojada con él por como se había
comportado. Nick se sonrió a sí mismo, había disfrutado vigilarla.
Ni siquiera tenía que haberlo hecho. Podría haber quedado con la
misma gente de seguridad, algunos consejos a Miley , que no
seguiría, y haber vuelto a buscarla. Pero hacía mucho que no 

disfrutaba de molestar a alguien, el pequeño ratoncito, parecía estar
a punto de convertirse en una leoncita feroz, y una muy, muy
excitada. Saber que la ponía caliente hace mucho al ego de un
hombre. Demonios, él también lo estaba y agradecía que sus
habilidades pudieran impedir que los demás vieran su bragueta a
punto de reventar sus pantalones. Estar sentado mirándola por más
de cuatro horas no había sido fácil. 
Verla rodeado por una parvada de gansos imberbes que
aprovechaban cualquier oportunidad de tocarla, demonios, nadie
debería tocar su cabello. 
Cuando la vio entrar a su autito y encenderlo, el viento se arremolinó
a su lado y se lo dijo, algo no está bien, intuición, instinto o habilidad,
no importaba. Supo que era así, algo no está bien. Gritó mientras
comenzaba a correr para acercarse a ella —¡Miley ! —en ese
mismo momento un grupo de ruidosos estudiantes se retiraban en
sus motos de grandes cilindradas del estacionamiento. Su grito se
perdió en el ruido. Cuando vio arrancar a Miley , corrió hasta su
camioneta y salió tras ella.
El sector dedicado a estacionamiento era enorme. Nick detrás de
Miley ignoró la calzada y se adelantó cruzando con su camioneta
por la zona peatonal, tocando intermitentemente la bocina. El enorme
vehículo no tuvo dificultades en cruzar a través de los canteros con
flores y el pequeño borde. Un grupo de alumnas se corrió evitando
ser atropelladas. Ese acto le permitió acercarse a Miley mucho más.
Le tocó bocina —Frena Miley , ¡Frena!, ¡maldita sea!
Cuando Miley  sintió los bocinazos, miró por su espejo retrovisor
para ver el auto de Nick cruzar el área peatonal, en dirección a ella, y
supo instantáneamente que algo no estaba bien, inmediatamente
respondió frenando. Apretó los frenos y nada pasó. Lo intentó varias
veces y nada. 

Supo que no debía salir de los límites del estacionamiento de la
universidad que a esa hora comenzaba a tener algo de movimiento
con la finalización de las clases de ese día. Así que con la misma
velocidad que llevaba, que no era mucha considerando que acababa
de encender el auto, vio delante de sí que su carril se terminaba y
decidió mantenerse en él. Girar cuando se terminó el carril se
convirtió en un acto de supervivencia. Sabía que debía mantenerse
en las sendas y no salir, por lo tanto tenía que doblar para continuar
dentro del estacionamiento, la velocidad la llevó a exigir el volante. El
cochecito se inclinó hacia su izquierda como si anduviera en dos
ruedas pero logró mantenerse erguido. Miley  vio al instante la
camioneta de Nick  ponerse a su lado. Miley lo miró de reojo, y le
gritó— ¡No tengo frenos!
Enfocándose en guiar en medio de algunos pocos estudiantes que
caminaban a sus autos, tocó la bocina. Dos jóvenes cargadas de
libros cruzaban justo delante de Miley . Para evitar atropellarlas
giró hacia la senda peatonal, una pequeña franja de césped con
pequeños canteros de flores. La cruzó. El autito se tambaleó y
corcoveó. Los ruidos de los golpes asustaron a Miley  pero se aferró
al volante con fuerza y logró pasar del otro lado, esta vez girar y
mantenerse en la nueva senda de tránsito fue difícil, el auto se
bamboleó hacia un costado pero se estabilizó. Evidentemente cruzar
los canteros había dañado algo en el pequeño vehículo, el auto
pareció quebrarse y el ruido que hizo aturdió Miley . Rezó por que se
detuviera, o se rompiera o cualquier cosa que parara el auto.



5 comentarios:

Agustina Belen Cyrus ✝ dijo...

:OOOOOOOOO OK, DEFINITIVAMENTE ME GUSTA UNA MAS QUE LA OTRA, AHORA QUIERO SER UNA ESTUDIANTE EN PELIGRO JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ ESTOY LOCA, ES TU CULPA SARA ESO POR VOLVER A LEER TUS NOVELAS U.U JAJAJAAJAJ TE ADORO SISTER

amorciegoniley dijo...

ahhh lo ame lo ame lo ame waoo aoo amo todo lo que subes

angela dijo...

quue como te atreves a ahhhh ya leo el que sigue ahhhh

melani dijo...

jhbxdnjzcbj ahhhh QUE QUE QUEE

Ammi dijo...

o.0 es calñiente como me encanta :O