Sorpresas
El hecho de estar con Nick el
resto de mayo le dio un impulso renovado al estado de ánimo de Miley. Cada vez
que llegaba a su trabajo, tenía una sonrisa en sus labios, y se la pasaba
haciendo bromas a todo el que tuviera la desgracia de pasar cerca de ella.
Joe era de todos el que mas
intrigado estaba por el repentino cambio de su pequeña hermana. No podía dejar
de notar el color rosado de sus mejillas y ese extraño brillo en sus ojos
verdes . Hacía tiempo que ella no se mostraba así, como si estuviera feliz. Ni
siquiera la perspectiva de un posible encuentro con su problemático exnovio, la
hacia cambiar de humor. El pelinegro estaba algo enojado con las dos mujeres
que le quitaban el sueño, porque ninguna de ellas fue capaz de enterarlo de las
últimas noticias, con respecto a la aparición de Dean Thomas nuevamente en la
vida de Miley. El, mas que nadie sabía lo que había sufrido su hermana en manos
de ese imbécil, por lo que quería estar al tanto de su próximo encuentro. Esta
vez no iba a llegar tarde. Esta vez, no iba a dejar que Miley sufriera lo que
sufrió en manos de ese desgraciado…. Esta vez, no iba a dejar que Miley se
interpusiera entre él y ese infeliz, esta vez, le iba a dejar en claro que con
su hermana nadie se mete, y sale airoso.
La mano de Demi lo hizo salir
de sus cavilaciones. El le sonrió como siempre, y sin avisarle la tomó por la
cintura y la sentó en su regazo para darle un beso. Demi puso sus brazos
alrededor del cuello y le correspondió. Se separaron sin dejar de mirarse a los
ojos.
- ¿Cuánto tiempo ya? – dijo
ella sin dejar de sonreír.
- Dos años… - dijo él poniendo
uno de sus rizos rebeldes detrás de la oreja.
- ¿Aun no te has cansado de mí?
– preguntó, mientras jugaba con uno de los botones de su camisa.
- Mmm… - dijo poniendo cara de
pensativo. Ella le dio un golpe suave en su brazo.
- No te esfuerces en fingir –
él la miró sin entender – por mas que pongas esa cara, ¡yo se que tu nunca
piensas!! – rió.
- Graciosa…. – dijo Joe
fingiendo enojo – si no te conociera te diría que te picó el mismo bicho que a
Miley – ella se puso seria – ¿sabes que le sucede?
- No… - dijo tratando de
salirse de su regazo.
- Demi…
- Sabes que en algunos temas es
algo reservada…
- Si, pero lo es con cualquiera
menos contigo…
- Y si así fuera… - dijo ella
al fin saliéndose de su abrazo – sabes que si ella me confiara algo, nunca
sería capaz de divulgarlo a todo el mundo.
- Bien – dijo él acomodándose
la camisa – pero… - la miró – si es algo grave…. ¿Me lo dirías verdad? – ella
se ruborizó.
- Claro Joe… - dijo sonriendo –
si Miley estuviera metida en un problema serio, te aseguro que serías el
primero en saberlo.
- ¿Dean no la ha molestado
nuevamente verdad?
- Quédate tranquilo… - dijo
ella acariciando la melena masculina- no la molestará.
- Lo mismo pensé antes, y ese
desgraciado se atrevió a molestarla en el ministerio…
- Y yo lo puse en su lugar –
dijo ella seria – y cuando le habló a cuadras de su casa, ella fue la que… - Joe
se puso blanco de repente y se acercó a su mujer.
- ¡Eso no me lo habías
comentado! – chilló – ¡y Miley tampoco fue capaz de mencionarlo! ¿Es que acaso
no se dan cuenta de lo peli…
- Pensé que Miley…
- ¿Que Miley me lo diría? –
bufó – ¿Demi, por qué siempre soy el ultimo en enterarme de las cosas?
- Tranquilízate… ella lo puso
en su lugar – él bajó la mirada – Joe, él no va a molestarla nuevamente... no
ahora que...
- ¿No ahora que, qué Demi?
- Ahora, ella no es la misma…
- Si, seguro – dijo incrédulo.
- Si… - dijo serena y
acariciando la pecosa cara de su novio – sabes que antes ella se aferraba a
Dean para…
- Si lo sé – dijo terco – ¿pero
qué tiene de diferente ese pasado con este presente? La causa que la llevó a
estar con Dean fue… - el sonido de la red Flu lo interrumpió. La cara sonriente
de su hermana apareció entre las llamas verdes.
- ¿Hola, están decentes?
- Graciosa – dijo Joe, mientras
ella y Demi reían – ¡Veo que amaneciste muy animada!
- El solo ver tu cara, ¡me
anima considerablemente! – Demi lanzó una risita cómplice con su cuñada.
- Hola Miley – Dijo.
- Hola amiga, feliz
aniversario… ¡dos años, que aguante!
- No creo que hayas
interrumpido nuestro desayuno para hacer uno de tus comentarios sarcásticos. –
argumentó Joe – Si tienes algo que decir, suéltalo y desaparécete.
- Si… tengo algo que decir,
pero si sabía que tú ibas a despertarte con ese humor – miró a su amiga – de
eso seguro tú tienes la culpa, ¿no? – Demi se rió.
- Te aseguro que no es por la
falta, ¡quizás sea por el exceso!
- ¡Ya cállate! – chilló Miley.
– ¡Es de mi hermano de quien estas insinuado implicancias sexuales
extraordinarias!! – y simuló tener ganas de vomitar.
- Eh… ¿estoy aquí saben? Y por
si no se dan cuenta, me abochornan con esos comentarios – dijo Joe.
- Abochornado estarías si Demi
tuviera algún motivo de queja con respecto a tu… tu sabes… capacidad amatoria.
- Enana… - dijo ya exasperado.
Ella rió.
- Bueno yo solo quiero avisarle
a Demi que llegaré tarde a trabajar…
- ¿Por qué? – Preguntó su
hermano.
- Porque… yo… tengo problemas
en casa…
- ¿Quieres que vaya? – dijo Joe
preocupado.
- ¡NO! – se apuró en contestar,
y luego agregó sonriente – no es nada que yo no pueda solucionar.
- Dean… acaso él…
- Joe… -dijo Miley levantando
la mano e impidiendo la pregunta. – es un problema doméstico… nada por qué
preocuparse.
- Está bien… has lo que tengas
que hacer, yo te cubro – dijo Demi.
- ¡Gracias!! - ya se iba cuando
su hermano la llamó.
- ¡Miley!! – ella volvió a
mirarlo con una sonrisa – eh… sabes que hoy es el aniversario de Demi y mío…
- Si… por si no lo recuerdas,
te acabo de felicitar antes del sermón tuyo de cada día - dijo ella sonriente –
Aún sigo felicitando a Demi por tener tanto tesón y aguantarte! – rieron.
- Si, claro – dijo chasqueando
la lengua – lo cierto es que…
- Lo cierto es que el sábado en
el almuerzo mensual de la madriguera quiero hablar con la familia… y
necesitamos que todos estén allí para el fin de semana… ¿entendiste bien linda?
¡TODOS! – dijo Demi, haciendo hincapié en la ultima palabra.
- Demi… - dijo ella dubitativa
– Yo no creo que…
- No sé lo que tengas que
hacer, pero trata de que TODOS, estén… ¿quedó claro?
- Tu sabes… – dijo apagada,
tratando de hacer entender a su cuñada, pero Demi la interrumpió.
- Si quieres que siga
manteniendo la boca cerrada, asegúrate de estar el sábado… - y recalcó –
¡TODOS!
- Veré lo que puedo hacer….
Pero no te prometo nada.
Miley se levantó sobándose las
rodillas, por estar tanto tiempo arrodillada frente a la chimenea de su
departamento. Demi le había jugado una mala pasada. Ella sabía perfectamente a
que se refería cuando su cuñada se refirió a que "Todos los de la familia
debían estar" Ese todo
implicaba a Nick… y ella no estaba segura si Nick estaría de acuerdo. Trató de
encontrar las palabras exactas, pero no sabía como encararlo. Se convenció que
él tendría una mejor predisposición con el estómago lleno, así que mientras
Nick estaba en la ducha, ella se encaminó hacia la cocina. Con un movimiento de
varita, las sartenes y la cafetera ya estaban en las hornallas, y un rico aroma
de huevos y tocino, inundaba la cocina cuando Nick entró secándose el cabello.
Observó la manera tan graciosa en que ella iba de un lado al otro, preparando
la mesa, sin percatarse de su presencia. Sonrió. Podría acostumbrarse a esa
imagen tan fácilmente…. Se puso serio. No, definitivamente, eso era algo que no
podía hacer… acostumbrarse a esa castaña le haría más difícil la despedida.
Dejó la toalla a un costado y sin hacer ruido se acercó, para abrazarla por la
espalda. Difícilmente podía estar cerca de ella sin tocarla. Suspiró cuando sus
labios buscaron su cuello. Ella al sentir ese tibio contacto, dejó la sartén y
dándose vuelta rápidamente, le rodeó el cuello con sus brazos y lo besó… suave,
delicadamente, demostrándole cuanto le gustaba que la sorprendiera. Se
separaron lentamente, mientras ella trataba de acomodar su negra cabellera.
Sonrió.
- Es imposible… - dijo Miley,
suspirando con resignación. El rió.
- ¿Si? no me había enterado… -
dijo con sarcasmo.
- Siéntate, el desayuno está
casi listo…
- ¿Y qué…
- Tu favorito…
- ¿Hay...
- Si, está en la mesa y por
favor sólo come una rebanada de pastel… - él se sentó en la mesa, modestamente
decorada con un florerito azul con jazmines y rosas blancas. Tomó una rosa,
pequeña y cuando ella se acercó, la sentó en sus piernas, y con un movimiento
de manos, colocó la rosa detrás de una de sus orejas. Ella se sorprendió, pero
sin decir nada, le dió un beso corto en los labios. El sólo sonrió.
- Tu desempeño en la cocina ha
evolucionado bastante – dijo llevándose el tenedor cargado de huevo y tocino a
la boca- esta delicioso.
- Me alegra que reconozcas mi
esfuerzo culinario… - dijo ella sonriente.
- Siempre alabo tus proezas… -
dijo él dándole un beso en el cuello.
- ¿Estamos hablando solo de mis
proezas en la cocina, o en todos los ámbitos? – dijo ella con picardía. Nick
rió.
- En todos los ámbitos, creo…
-ella le dio un golpecito en la nuca
- Tonto…
- ¿Estabas hablando con alguien
por teléfono? – dijo él tomando un sorbo de café. Ella tosió cuando estuvo a
punto de ahogarse con el jugo de naranjas.
- ¿Que?
- Que si estabas hablando con
alguien por teléfono…
- No… no estaba hablando con
nadie por teléfono – dijo.
- Pero yo te escuché hablando
con alguien…
- Eh… si, pero no estaba
haciéndolo por teléfono, por la red Flu…– dijo ella levantándose para traer una
servilleta. El la miró esperando una explicación mas convincente – nada de que
preocuparse… - Ella levantó la mirada – ¿quieres mas pastel? – dijo
indiferente.
- No – dijo limpiándose la boca
y bebiendo un poco de jugo – lo que quisiera es que me dijeras con quien
estabas hablando por la red flu.
- ¿Acaso te parece importante
que te lo diga? – dijo ella.
- Bueno… - dijo algo molesto,
por su negativa – debe serlo porque no me lo quieres decir…
- No te lo quiero decir porque
es algo que no te concierne…
- ¿Y que puede ser tan poco
importante para que no me interese? – dijo ya molesto, y sin intenciones de
esconder su estado de animo. – ¿es algún nuevo pretendiente que tienes? – ella
lo miró y soltó una carcajada.
- ¿Celoso? – él no contestó-
Solo estaba hablando con Joe.
- ¿Qué quería?
- Si te lo cuento… - lo miró.
Era su oportunidad para tener un si de su parte. Si era lo bastante lista,
podría lograr que él aceptara. – tendrás que hacer algo que yo te pida… sin
peros, ni negativas… - lo miró retándolo – ¿te atreves al desafió?
- Miley… - dijo mirándola - no
estoy para juegos…
- Vamos, Nick Jonas… -dijo
acariciando su mejilla – ¿acaso tienes miedo? – él no respondió – ¿eres una
gallina?
- ¡No lo soy! – dijo molesto,
cuando Miley comenzó a cacarear como una gallina, y mover los brazos, como si
aleteara. – déjalo ya, Miley…
- Entonces… ¿Tenemos un trato?
– él no dijo nada - ¿haces lo que te pido, si yo te cuento la conversación que
tuve con mi hermano?
- Está bien… - dijo resignado.
Ella sonrió triunfante, y le dio un beso en los labios. El suspiró- ¿qué quería
Joe?
- Nada…
- ¿Nada? – dijo exasperado –
¿me hiciste prometer algo por nada? – ella solo se encogió de hombros – me
estás engañando… – agregó alzando una ceja en clara desconfianza – ¿hablaste
con Joe verdad? – ella negó con un movimiento de cabeza, mientras bebía un
sorbo de jugo.
- En realidad yo quería hablar
con Demi…- rió - le dije que no iría a trabajar hasta después del almuerzo.
- ¿Por que no vas a trabajar?
- ¡Porque debo ir a comprarle
un regalo a Demi… - dijo contenta. – y a Joe!
- No es el cumpleaños de Demi…
– dijo mordiendo con ganas su tarta de melaza – y mucho menos el de Joe. Estamos
en mayo. Demi cumple los años en setiembre, y Joe en marzo. Tus hermanos
gemelos cumplen años el día de los inocentes… en abril. Bill los cumple en
noviembre, no recuerdo cuando los cumple Charlie, y creo que Percy los cumplía
en mayo no? Pero dudo que quieran festejarle el cumpleaños a tu hermano…
aparte, para qué entonces querrías comprarle un regalo a Demi y Joe, eh? – ella
asintió asombrada…
- Wow… -dijo riendo – Simulas
demasiado bien el no querer saber nada de nuestro mundo.
- No querer saber nada del
mundo mágico, no significa que quiera olvidar a gente querida… y borrar los
recuerdos… los buenos recuerdos – agregó ante la mirada escrutadora de Miley –
No me contestaste para que eran los regalos…
- Es su aniversario de
casamiento… - Nick abrió los ojos sorprendido – Si yo también cada vez que lo
pienso me sorprendo mas… ¡dos años juntos! – bufó – Siempre estuve convencida
de que ella no aguantaría ni dos días la convivencia con mi querido e
insoportable hermano – rieron.
- Bien… - dijo tranquilo. Desde
que ella le comentara de su encuentro con Dean, él habia estado un poco
angustiado, de que por alguna razón esos dos volvieran a verse, y las chispas
de la pasión entre ellos se avivaran... ¿como quedaría su trato? Sabía que ella
estaría con él solo mayo… eventualmente estaría de acuerdo en alargar la fecha
hasta mediados de junio…. O hasta fines de ese mes, pero nada más. Si Dean
aparecía antes de lo imaginado…. Tragó con dificultad el trozo de pastel. No
tenía ganas de imaginar como iba a seguir, si Dean le quitaba a Miley de su
vida. Por alguna razón, esa idea no le gustaba en absoluto. La voz de Miley lo
trajo nuevamente a la cocina. Ella había estado hablando, pero él, perdido en
sus pensamientos no le había estado prestando atención.
- … y habrá un almuerzo en la
madriguera, el próximo sábado… - dijo dubitativa. Nick no respondió. Recordó
con melancolía los días en que los almuerzos en la madriguera eran épocas
felices. Después de aparecerse, y ayudar… una vez saciados los apetitos con los
deliciosos platos de la señora Cyrus, venía el Quidditch, con todos los Cyruss,
y Demi. él, riéndose de las barbaridades de los gemelos, de las chanzas y
bromas hacia Percy, el estirado hermano de Miley… - ¿tu que opinas?
- Parece que será bastante
agradable – dijo en un tono impersonal, tratando de que no se notase, la idea
que súbitamente apareció en su cabeza, de presentarse en la madriguera, y
festejar con sus antiguos amigos - de seguro la pasarán bien…
- Bien… - dijo Miley esbozando
una enorme sonrisa, y abrazándolo – porque nos esperan a la hora del almuerzo
pero yo creo que deberíamos ir…
- ¿Que? – Preguntó - creo que
conjugaste mal un verbo…
- ¿Si? – dijo ellas como
restándole interés a sus palabras, pero por dentro, un nudo de nervios se le
atoraba en el estomago – ¿que dije?
- Dijiste que nos esperan a la hora del almuerzo…
- Si, pero yo creo que
deberíamos ir un rato antes, para que ayudemos en algo ¿no?
- No – dijo serio y la quitó de
su regazo para levantarse. Miley se quedó parada, mirándolo, mientras él
comenzaba a moverse por la cocina de un lado al otro, rascando su húmeda
cabellera – ¿les hablaste de mi? – dijo en un tono rudo. Ella negó moviendo la
cabeza. Si decía una palabra, no iba a poder aguantar las lágrimas que pugnaban
por salir – te dije claramente que… - la miró. Sus ojos aguados. Tenía un
cúmulo de reproches en la garganta, a punto de estrellarse contra la figura
frágil que tenía en frente. Suspiró y trató de no sonar tan duro con ella –
sabes que no quiero…
- Nick…
- No, sabías que no quiero
volver… - la miró – ¿por qué me haces esto?
- ¿Qué te hice?
- Les dijiste a todos que yo….
- Solo a Demi, lo sabes…
- ¡Ella es la que menos quería
que se enterara! – gritó.
- Pero no puedo… no podía tener
un secreto así….
- ¿Alguien más lo sabe?
- No… - él la miro sin creerle
– ¡Te lo juro, nadie mas se ha enterado de que estás en Londres! – dijo
angustiada.
- Bien, porque no pienso ir a
la madriguera…
- Demi quiere que vayas…- dijo.
El bajó los hombros.- me dijo que hiciera lo imposible para que estés allí. Que
tenía que decir algo... ¡no sé! – dijo acercándose – sabes que yo no le he
dicho nada a nadie de ti… - lo abrazó – tenemos un acuerdo, ¿no? No iba a
romperlo, pero Demi me dijo que si no ibas, abrirá la boca… y le dirá a todo el
mundo de tu llegada… ¿que podía hacer?
- No le hubieras dicho a Demi
de mi existencia en un principio… - dijo serio. Aunque tenía ganas de
devolverle el abrazo, permaneció erguido, y con los brazos a un costado del
cuerpo.
- Sé que no quieres que nadie
te vea involucrado conmigo – él la separó un poco y la asió de los brazos.
- ¡No seas tonta! – dijo
mirándola a los ojos. Ella no pudo aguantar más, y unas lágrimas escaparon de
sus ojos, acompañadas de un profundo sollozo – ¡no se trata de eso! Se trata de
que no quiero regresar… No llores… - ella comenzó a chillar más fuerte, y él la
atrajo a su cuerpo para darle consuelo – no llores, tontita – trató de calmarla
hablándole con ternura. Sus labios se posaron en la cabeza dándole suaves besos
en la roja cabellera. Aspiró el perfume a manzanas de su pelo, embriagándose,
perdiéndose… maldiciendo todas y cada una de las artimañas de las que esa
pequeña diabla que tenía entre sus brazos se valía para salirse con la suya… y
hacerlo desistir de todas y cada una de sus convicciones. – Miley…
- Lo siento… - dijo con la voz
entrecortada por el llanto – ¿pero que puedo hacer? Si no quieres ir… está
bien.
- No me manipules con el llanto
o la culpa – dijo obligándola a mirarlo a los ojos. Sus pestañas oscurecidas
por el llanto se mostraban húmedas, él se acercó para darle un suave beso en
cada uno de sus ojos. Ella los cerró instintivamente, disfrutando de ese tierno
gesto de parte de Nick.
- No quiero que…
- Está bien… - dijo.
- ¿Qué? – dijo ella separándose
bruscamente.
- Que tu ganas… iremos a ese
bendito almuerzo – ella abrió los ojos sin poder creer – y no pongas esa cara
de sorpresa – la atrajo con fuerza hacia su cuerpo.
- Pero es que… si realmente tú
no quieres…
- No soporto ver esa cara de
perrito abandonado que pones… y si Demi me extorsiona, pues no tengo otra
alternativa…
- ¡Te amo!! – dijo Miley
atacando con ímpetu sus labios. El la tomó de la nuca, e intensificó el beso.
Sus lenguas danzaron un rato en la boca del otro y se separaron. Nick estaba
demasiado entusiasmado con la respuesta de Miley.
- Pero esto te costará caro…
- ¿Hasta mediados de julio? –
dijo ella.
- No… - respondió, aunque no
muy convencido. La idea de tenerla hasta esas fechas, no le resultaba para nada
molesta- Pero el tiempo que estemos, te aseguro que me cobraré una a una todas
estas concesiones que te estoy brindando..- la alzó, y ella enroscó las piernas
alrededor de su cintura.
- Y ten bien presente que
estaré muy feliz de pagar el precio que me impongas… - sonrió- ¿que tienes en
mente? – dijo mirándolo con picardía. El la besó con desesperación. Cuando se
separó, no podía esconder mas las ganas de tenerla debajo de su cuerpo.
- En el cuarto te lo digo…. –
fue lo único que pudo expresar.
--
El sábado por la mañana, la
señora Cyrus se levantó temprano para organizar la casa y recibir a los
invitados. No entendía por qué, su hijo menor le había pedido adelantar un día
la reunión familiar del mes. Aunque, la mayoría de ellos pasaba regularmente
por la casa paterna, era una especie de mandato implícito que al menos dos
domingos al mes, se reunieran para estar todos los Cyrus juntos, ponerse al
corriente de sus ajetreadas vidas, y disfrutar de un día en familia como cuando
eran pequeños. Y a pesar de que la mayoría de ellos ya tenía su propia familia,
ninguno era capaz de negarse a un día en casa. Para todos ellos, la madriguera
aun era "su casa." Bill vivía en una sencilla casa, en Twilcross, los
gemelos tenían una vida un tanto alocada, en un departamento sobre su tienda de
bromas. Joe y Demi, habitaban un duplex, al sur de Londres. Percy, tenía un
departamento en el centro mismo de Londres. Charlie continuaba soltero y en
Rumania. Y Miley… la señora Cyrus suspiraba preocupada cada vez que pensaba en
su pequeña hija. Ella y el señor Cyrus, pusieron el grito en el cielo cuando su
hija menor decidió que ya era tiempo de volar del nido. Pero a pesar de su
negativa, la apoyaron. Sabían que su hija no había tenido buenas experiencias
en cuanto a sus relaciones amorosas. Merlín sabía, lo mal que le cayó su novio.
Demasiado posesivo, serio y con esa mirada fría... Miley cambiaba completamente
cuando estaba a su lado. Se volvía invisible, casi inexistente. En esos
momentos ni su madre la conocía. Con cuanto alivio recibió la noticia de que
esa relación se terminaba, y con cuanto placer volvió a ver a su chispeante y
ocurrente hija resurgir. Sonrió. Solo le faltaba saber lo ocurrido con "su
otro hijo", el que le había acercado la vida cuando se hizo amigo de Joe.
Nick… era su otra preocupación, aun más que su hija, porque él estaba solo en
el mundo. Suspiró resignada. El ruido de un plato que se rompía en la cocina, y
el grito de su hijo menor llamando a su esposa, la transportó nuevamente a la
realidad y dejando el almohadón sobre el viejo y desgastado sofá de la sala,
fue hasta la cocina. Allí estaba Demi, tratando de reparar un viejo plato. Joe
la ayudaba tratando de recoger los trozos.
- Ten cuidado… – le decía
mientras alejaba las manos de su mujer, del estropicio - si te cortas…
- ¡Deja de cuidarme tanto, Joe!
– dijo ella pálida y molesta – ya te dije que no estoy moribunda, solo estoy… -
miró hacia la puerta y vió a la señora Cyrus que arqueaba las cejas – ¡Señora
Cyrus! – chilló.
- ¿Qué ha sucedido? – preguntó
entrando a la cocina y de un movimiento de varita, hizo desaparecer el plato
averiado.
- Demi, está un tanto alterada…
– respondió Joe por ella.
- No es eso… - dijo ella un
tanto nerviosa – solo quería comer un poco de pastel…
- Déjame que te sirva, querida
– dijo ella – no quiero que me dejes sin vajilla – Joe emitió una risita
burlona, y Demi resopló.
- ¿Hay suficiente pastel de
melaza? – dijo ella.
- Si, no te preocupes – dijo la
señora Cyrus acercándole una porción.
- ¿De verdad? – Insistió- ¿No
necesitaríamos hacer más? por las dudas…
- ¿Por las dudas qué? – preguntó
Joe – Hoy te has levantado algo rara…
- Deja de decir tonterías… -
resopló – ¡aunque viniendo de ti, eso seria un milagro!
- ¿El qué? – dijo Joe, con la
boca llena de pastel
- El dejar de decir tonterías –
La señora Cyrus rió.- ¡Deja de comerte todo el pastel!! – dijo pegándole en la
mano. Joe suspiró.
- Demi, ¿sabes que no podré
aguantarte? si el que… - Demi le abrió los ojos, y dejó de hablar.
- Ustedes dos están muy
misteriosos… – dijo la señora Cyrus, mirando a su hijo. Joe de repente sintió
calor en las orejas, y bajó la cabeza, porque una mirada más de su madre, y
confesaba todos sus pecados desde que tenía diez años.
- Nada que usted pueda
imaginarse, señora Cyrus… - dijo tranquila Demi, aunque miraba hacia todos
lados, como esperando la llegada de algo o alguien, y se estrujaba las manos
nerviosa.- ¿Llegarán todos a tiempo? – miró a su suegra – ¿Sabe si alguno no
podrá venir hoy? Como cambiamos la fecha habitual…
- Pues, los demás vendrán
seguramente antes del mediodía, porque tu sabes que no mueven un dedo para
ayudar… no sé si vendrá Miley.
- Oh, si… – dijo Demi en un
tono amenazante – mas le vale que se presente, porque si no…
- ¿Te sucede algo con mi
hermana Demi? – dijo Joe – Anoche las escuché discutir por teléfono… me pareció
raro porque ella siempre que quiere hablar contigo, lo hace por la red flu.
- Nada que te interese… - dijo
ella cortante.
- Pero… no es nada referido a
tu sabes quien, ¿no?
- ¿Quien? – dijo ella dando un
brinco de la silla.
- Pues tu sabes… - miró a su
madre que estaba de espaldas a ellos, acomodando una alacena, y gesticuló Dean. Demi negó con la cabeza, y suspiró.
Una vez que abriera los ojos,
Nick se dio cuenta de que, hoy volvería a encontrarse, con todo aquello, de lo
que se alejó hace años. El mundo mágico. Miró a Miley que ya estaba bien
despierta y lo observaba detenidamente. Esa sonrisa que ella tenía cada vez que
se despertaba… se acomodó más en la cama, y ella instintivamente, se acercó y
lo abrazó, apoyando su cabeza en el pecho masculino. Nick levantó su brazo, y
le acarició perezosamente el cabello.
- No es necesario que vayas… -
dijo ella, sin mirarlo. El continuó pasando su mano por esa suave cortina
castaña, con la mirada fija en un punto determinado del techo.- Demi
comprenderá… - agregó, él seguía sin contestar- no creo que lo que tenga que
decir sea tan importante… tu sabes que Demi, es un tanto melodramática,
exigente… si no quieres ir, por mí está bien… - levantó la cabeza y lo miró –
en serio Nick, no quiero que te sientas presionado por… mí. – dijo casi
inaudible- yo entiendo… Demi tendrá que…
- Miley – dijo él finalmente, y
luego carraspeó – te dije que iría, y lo haré – ella sonrió tímidamente – solo
tengo que adaptarme a la idea…
- Yo ya lo hice – dijo ella, y
lo abrazó, él sonrió – pero si tu necesitas mas tiempo para acostumbrarte a la
idea, puedes quedarte en la cama, mientras yo preparo las cosas…
- ¿Las… cosas? – dijo él
mirándola.
- Si, tu sabes, se levantó, y
de un salto comenzó a moverse por la habitación.- mientras tu te quedas ahí, yo
prepararé el desayuno, nada extravagante porque después en casa comeremos como
si no hubiera mañana – él rió - además, conociendo a mamá habrá pastel de
melaza para tirar, y conociéndote a ti, te atiborrarás de pastel, y jugo y
cerveza… y el almuerzo, tu sabes como comemos los Cyrus… salvo la presumida de
Fleur, pero bueno, ella no come mucho por la figura… aumentó casi veinte kilos
después de tener a Victoree, entonces, no está tan hermosa como cuando se casó…
¿lo recuerdas?
- Lo dices con tanta alegría… -
dijo Nick, sonriéndole.
- Bueno, después de lo que
comentaba de mi antes de casarse, es como una especie de venganza, decirle cada
vez que la veo, "Hola
Fleur,¿me parece a mi, o bajaste unos gramos desde la ultima vez…?- él rió
– si, son ideas mías, sigues
tan gorda como siempre"
- Que mala eres…
- No es ser mala, es ser
realista… quédate allí, ¿llevarás la escoba?
- ¿La…escoba?
- ¡Si, para jugar al Quidditch!
Sabes que si llegas, lo primero que harán después de comer, es largarse al
huerto a jugar Quidditch, Charlie llegó el viernes desde Rumania, así que…
- Miley…
- Tu no te preocupes… descansa
y relájate, yo haré todo- Y salió del cuarto. Instantes después, sólo se
escuchaba el sonido de la ducha, y la voz de Miley que tarareaba una canción.
Nick tuvo que reconocer, que escucharla contenta, era algo bueno.
Miley había despertado con una
energía inusitada, a diferencia de su compañero de cama, que no tenía intención
de moverse ni siquiera del cuarto. De todas maneras, no iba a presionarlo.
Entendía perfectamente el comportamiento de Nick. Después de todo, uno no
regresa después de ocho años de ausencia como si no hubiera pasado nada. Sabía
que Nick temía por la reacción de todos y cada uno de ellos. Aunque estaba
segura que lo que mas temor le causaba a Nick era la actitud de Joe frente a su
regreso. De todos, Joe era el que mas lo había sufrido, y mas esfuerzos había
hecho para localizarlo, aunque no obtuviera ningún fruto de su denodada
búsqueda. Después de dos años, se resignó a su ausencia, aunque cada vez que
Demi hablaba de su desaparecido amigo, Joe emitía una opinión cargada de
resentimiento. Mientras habría la ducha, y se quitaba la ropa de dormir, pensó
en como iba a presentarse a su familia con su acompañante… ¿cómo iba a
presentarlo? ¿Como amigo íntimo? "¡hola,
miren lo que me encontré por el camino!! ¡Wow, es Nick! ¿No se encuentran tan
sorprendidos como yo?... no, eso es una estupidez Miley, lo mejor será decirles
la verdad… Bien, volví a ver a Nick hace unas semanas, pero ahora vivimos
juntos, sin compromisos, y cuando con suerte, termine junio, él desaparecerá de
mi vida, y no volveremos a verlo…" Se
miró al espejo mientras se ataba el cabello en una coleta. Y se sintió tan
vacía… "¿Que haré cuando
Nick no esté mas en mi vida?" sus
ojos se aguaron y decidió meterse bajo la ducha, así las lagrimas se confundían
con el agua… Aun no terminaba mayo, y también quedaba parte de junio, y si eso
sucedía, si Nick definitivamente se iba de su vida, se convenció que lo mejor
sería que se fuera de la misma forma en que llegó, de improviso. Al menos el
dolor de perderlo, no se llevaría los últimos días que les quedaran juntos.
Los nervios de Demi fueron
acrecentándose considerablemente. Tanto que casi al mediodía, la señora Cyrus
le pidió que se sentara y se tranquilizara. Joe podía comprenderla… también
estaba nervioso, aunque no había razón para que su esposa estuviera tan
nerviosa… Ella estaba as decidida que él en ese asunto. Entendía que lo que
iban a comunicar, causaría alegría y sorpresa, pero también sabía que los demás
esperaban que eso tarde o temprano sucediera… Pero aun así Demi, estaba más
nerviosa, los últimos días, y sus nervios rozaban el límite desde la
conversación que tuviera con Miley la noche anterior. ¿Que le había comunicado
su hermana que la dejara con esa ansiedad? no eran nervios negativos, de eso
estaba seguro. Demi estaba exacerbada, esa era la palabra correcta. Tenía una
ansiedad, y la sonrisa de su rostro la delataba. Lo que le dijera Miley la
tenía feliz, nerviosa pero feliz… si solo hubiera aprendido legeremancia… "Nick era bueno en
legeremancia…" Pensó. Y
de repente, su rostro se puso serio. Hacía tiempo que no pensaba en su amigo.
Había decidido que no iba gastar tiempo pensando o hablando de él, si Nick
decidió alejarse de todos ellos por culpa de Selena. "Desconsiderado, mal
amigo", y otras cosas,
se le escapaban de su pensamiento, cada vez que algo le recordaba a Nick.
Aunque también, le dolía la ausencia. Este momento lo había tenido en su mente,
y Nick siempre estaba a su lado, como sucedió desde el primer día que se
vieron. La realidad era diferente a sus sueños. Nick no estaba, y él debía
resignarse a eso. Aunque dolía, y la ausencia calaba hondo. Se acercó a su
esposa y le dio un beso en la mejilla. Ella lo miró y le brindó una sonrisa.
- No estés nerviosa, te hará
mal…
- Joe – dijo ella acariciándole
el rostro- no puedo evitarlo… ¿crees que les caerá bien?
- Que dices, te adorarán mas,
lo sabes…
- Si, pero... – Demi miró el
reloj de la familia Cyrus. Todos estaban en casa, salvo la aguja que decía que
Miley estaba en su nuevo domicilio… y la de Nick decía "Perdido"… No entendía que magia tan poderosa
había hecho Nick para permanecer aun perdido estando tan cerca. Suspiró – ¿a
qué hora vendrá Miley?
- No lo sé… - dijo mirando también
el reloj. - Mira, su aguja está cambiando. – Señaló el reloj y Demi se puso
pálida de repente.
- Joe… - dijo tomándola del
brazo y pellizcándolo- quiero agua, ahora…
- Pero…
- ¡Ahora Joe!! – dijo ella
chillando – por favor…
- Está bien… - dijo yendo hacia
la cocina – solo espero que esto termine pronto… - una vez que Joe hubiera
desaparecido de la sala, Demi se puso de pie, y comenzó a caminar de un lado al
otro. La chimenea se iluminó y por ella salió una sonriente Miley, con dos
escobas, y una canasta en sus brazos. Ella caminó unos pasos, para sacudirse
las cenizas, y levantó la mirada para ver a su amiga, de pie, con la cara
tensa, y los ojos casi saliéndosele de las órbitas.
- Hola Demi… - dijo ella y puso
las escobas a un lado de la chimenea. – traje algo de postre, por las dudas.
- No era necesario – dijo
estrujando un pañuelo.
- ¿Y Joe?
- En la cocina, junto a los
demás – la miró – ¿Y... Jerry?
- Viene en camino… - la miró –
será mejor que lo esperes junto a los demás Demi… si te ve en ese estado se
desaparecerá en un instante. – ella asintió y se fue hacia la cocina. Miley
dejó la canasta y esperó… un minuto y medio después, Nick aparecía como podía
por la chimenea, perdiendo el equilibrio y cayendo sobre la alfombra. Miley
solo pudo reírse una vez que lo ayudara a incorporarse, y sacudirle las cenizas
que tenía hasta en el cabello.
- Odio la red flu… - solo dijo.
- Lo sé, pero no era factible
pagar un taxi desde tan lejos… y llegaríamos tarde a almorzar.
- Lo sé – una vez limpio de
cenizas, miró alrededor. La sala estaba igual que hace ocho años. Nada fuera de
lugar. Solo que él se sentía fuera de lugar. Se sentía ajeno a todo lo que
veía. Miró hacia el reloj, y vio que la señora Cyrus no había quitado su aguja,
y esta señalaba "En
casa". Un nudo en la
garganta le impidió decir algo. Miley lo miraba comprensiva y solo pudo
acariciarle el brazo para darle animo.
- ¿Necesitas algo de tiempo
para habituarte?
- No... – carraspeó – solo que…
no esperaba que todo siguiera igual.
- Te extrañaron horrores, pero
entendieron que desearas alejarte… solo dales tiempo también a ellos para
hacerse a la idea de que volviste… - iba a decir algo pero ella lo interrumpió
– al menos de visita, por hoy, ¿vale? – El asintió – sé que esto no significa
que cambiaste de parecer, sólo lo tomaremos como un cambio en tus actividades
rutinarias… - sonrió, y él solo pudo sonreír y asentir.
- Bien – respiró profundamente
– ¿quien será el más duro de ver?
- Joe – dijo segura. – no te
quedes mucho tiempo a su lado, porque va a golpearte. – Nick suspiró.
- Entendido…
- Espera un segundo aquí, así
preparo el terreno – le dio un beso en los labios y desapareció tras la puerta.
Nick miró una vez más la estancia y miles de recuerdos se agolparon en su
memoria, recuerdos que se obligó a olvidar una vez que escapó; las felices
navidades "en familia", los juegos, los chistes, Joe y él, sentados
jugando snap explosivo, o ajedrez mágico frente a la chimenea, mientras los
gemelos se burlaban de las orejas coloradas de su amigo. Y Demi estaba allí,
acurrucada leyendo un libro, y mirando de soslayo a Joe, y Miley, siempre
sonriente, y renegando de la protección de todos ellos… y su voz, cuando
cantaba mientras adornaba la sala, y el brillo de su pelo, cuando iba de un
lado al otro de la casa, ayudando a su mamá. Se dio cuenta que ella había
estado siempre cerca, y él tan ciego nunca la había observado…. O quizás si,
pero estaba ocupado en algo o alguien que no valía la pena… "Alguien que nunca valió la
pena".
- ¡Hola a todos!! – gritó Miley
entrando a la cocina. Sus hermanos alcanzaron a taparse los oídos, cuando la
vieron llegar, y su madre la observó unos instantes. Estaba con la mirada
brillosa, y resplandecía. Le sonrió como solo una madre solía hacerlo, y ella
se acercó para abrazarla y darle un beso. – Hola mamá…
- Hola Miley, ¿aun no cambias,
eh?
- Siempre tengo que hacer notar
mi presencia ante esta banda de gandules…
- Respeta enana, porque aun
somos tus hermanos mayores… - dijo una voz gruesa desde un rincón de la
estancia.
- ¡Charlie!! – chilló y corrió
a abrazar a su hermano mayor. Este la alzó y le dio un sonoro beso en la
mejilla- ¡deja de babosearme!!
- Antes te gustaba que te
alzara y te diera besos… - dijo algo ofendido.
- ¡Antes tenia tres años,
Charlie!!
- Ahora prefiere que la besuqueen
otros – agregó Joe.
- ¡Cállate, idiota! – dijo
ella.
- Claro… – dijo Bill, fingiendo
enojo – tus otros hermanos no existen, ¿no?
- Celoso… tú siempre fuiste mi
favorito – y corrió a darle un beso – ¿y tu enorme esposa?
- Miley…
- ¿Bajó unos gramos?
- No, y te pediría que no lo
menciones, está algo susceptible con lo que respecta a su peso.
- Gorda, diría yo – dijo Fred –
Hola Enana, ¿que trajiste en esa canasta?
- Helado…
- ¿Le hiciste un hechizo para…
- ¿Demi, crees que nací ayer?
Claro que le puse un hechizo congelador…
- ¿Trajiste algo más? – dijo su
cuñada. Ella asintió.
- Hola Miley – dijo Fleur
entrando por la puerta de la cocina desde el jardín.
- ¡Fleur!! – dijo ella – ¡que
hermosa que estás!! - la abrazó – has bajado de peso ¿no?
- ¿Tú crees? – dijo ella
sonriente.
- Si, ahora puedo abarcarte con
mis brazos cuando te abrazo… - sonrió con picardía – eso es un referente de que
tu dieta está haciendo efecto.
- Graciosa…
- Respondiendo mejor a la
pregunta de mi querida hermana Demi, he traído… a alguien más.
- ¿Un nuevo pretendiente, a
quien romperle los dientes? – dijo Joe
- No, y te pediría ti
especialmente que no te alteres… no fue fácil traerlo.
- ¿Por que?
- Sabe como son ustedes, así
que antes de que lo vean, prométanme que lo tratarán bien... para él no es
fácil estar aquí…
- ¿De quién hablas? – dijo
Molly.
- Bueno, será mejor que no les
deje con la incógnita mucho tiempo. Esperenme aquí que enseguida lo traigo…
¡ah, hola Papá! – dijo ella cantarina.
- Hola preciosa – dijo el señor
Cyrus – ¿me parece a mí o estás mas contenta que de costumbre?
- Trajo a un tipo – dijo
George. – aunque a ella la alegre, a nosotros nos traerá un dolor de cabeza.
- ¡No es un tipo! – dijo ella –
y nunca les he causado un problema.
- Habla por ti, hermana – dijo Joe.
- Cállate Joe – dijo Demi –
deja que traiga al tipo… digo a h… a ese joven… - Miley, le agradeció con la
mirada y salió de la cocina.
- ¿Sabes algo de esto Demi? –
le dijo Joe a su esposa, mirando significativamente
- No… - dijo y se puso
colorada. Joe la miró sospechosamente. Ella evitó la mirada.
- ¿Segura?
- Eh… esperemos.
- Bueno, no sé ustedes – dijo
Fred – pero yo voy a echar un vistazo a nuestro ilustre invitado incógnito… - y
se asomó a hurtadillas por la puerta.
- ¡Deja de comportarte como un
chiquillo Fred! – dijo su madre – lo espantarás antes de que lo conozcamos.
- No puedo creerlo… – dijo
Fred, y volvió a la cocina con una cara extraña, mezcla de desconcierto y
alegría – ¿Cómo lo hizo? Hasta hace poco yo vi que…. Pero no había señales de…
no puedo creer quien está en la sala…
- ¿Quien es? – dijo mas curioso
George.
- Es…
- Bueno familia… - dijo Miley y
a su lado, rojo como un tomate maduro y a punto de explotar, estaba Nick. La
señora Cyrus ahogó un grito y todos en la cocina quedaron en silencio. Nick los
miró uno a uno. Nadie se alegraba de verlo, al parecer. Sintió la mano de Miley
que le apretaba la suya dándole ánimos. El giró para verla, y se dio cuenta que
en realidad no le importaba que los demás no lo aceptaran de nuevo… al menos
Miley lo aceptaba. Y nuevamente esa sensación de que todo estaba bien si ella
estaba a su lado le inundó el estómago y se desparramó por todo el cuerpo, y
esa sensación le gustó. Sonrió tímidamente. – ¿Ahora si estamos todos, no?
- Hola a todos… - dijo al cabo de
un rato – yo…
- Nick… – dijo Demi, y se vio
abrazado por su amiga. Diablos, era bueno volver. Se sintió idiota por haberse
perdido tanto tiempo, pero ahora… ahora sabía que no quería perderse más. La
abrazó con ganas, mientras su amiga lloraba sobre su hombro. – Nick… - solo
pudo agregar, y él le dio palmaditas en la espalda. – no sabes… - dijo ella
separándose y mirándolo a los ojos.
- Lo sé… y lo siento…
- No… - dijo ella y sonrió – es
bueno verte de nuevo. – y se separó para dejar que los demás lo saludaran. El
señor Cyrus se acercó y le dio un abrazo al igual que Bill y Charlie. Percy fue
un poco formal, y solo le tendió la mano y le hizo una tenue reverencia,
bajando apenas la cabeza. El lo entendió. De todos Percy era con el que menos
interactuaba. Se sorprendió de ver a Fleur, tan mundana, sencilla, como una
Cyrus y con algunos kilos de mas, y en su pierna, abrazada una hermosa niña
castaña . Fleur, le dio un beso en la mejilla y le dio la bienvenida. Los
gemelos se pararon frente a él con la mirada ceñuda, y cruzados de brazos.
Miley se interpuso entre ellos y Nick.
- Quitate enana… - dijeron al
unísono y con cara de pocos amigos.
- Déjenlo en paz… - dijo ella.
- Mírala, acabo de tener un deja vú – dijo Fred a George – ¿recuerdas
vagamente una escena similar?
- ¿Flourish y Boots, hace años,
frente a Malfoy? - asintieron y sonrieron. – eres tan evidente enana…
- Lo sea o no, déjenlo en paz.
– dijo ella sacando la varita.
- Miley- dijo Nick – está bien.
- Pero…
- Está bien Miley – ella se
corrió apenas un poco, pero no bajó la varita. Los gemelos lo miraron.
- ¿Eres tú?
- Si, soy yo – dijo Nick.
- ¿Como volviste?
- De casualidad…
- ¿Piensas quedarte? – miró a
Miley, y luego volvió a mirarlos.
- Si…
- ¿Trajiste la escoba?
- Así es…
- ¡Es lo único que queríamos
saber! – lo abrazaron y Miley vio por primera vez en el día una sonrisa
auténtica en el rostro de Nick. – es bueno verte Nick.
- Lo mismo digo – dijo sin
soltar la mano de George – lo mismo digo – y miró a Joe. Era el único que
faltaba. Miley le habia prevenido sobre la actitud de su antiguo camarada de
escuela. Sabía que no sería fácil y no lo forzaría a aceptarlo de buenas a
primeras… no era tan estúpido para suponer que Joe lo recibiría como si nada.
Se conocían demasiado, para saber que el mismo Nick no hubiera aceptado que Joe
desapareciera, no dejando rastro alguno y que de un día para el otro volviera,
como si nada, esperando que todo fuera igual… diablos, él le hubiera sacado las
entrañas al solo verlo aparecerse por la puerta. Agradecía que Joe aun se
contuviera. Con cierto temor lo vio dar dos pasos y ponerse frente a él. Joe lo
miró de arriba abajo. Nick bajó la mirada un instante y luego lo miró. Joe
tenía las orejas rojas, y la boca tensa. Estaba enfadado y se contenía de darle
un puñetazo. Estaba absolutamente convencido de que su amigo, lo golpearía si
estuvieran solos, sin la presencia de toda su familia – Joe… - solo pudo
articular
- ¿Apareciste, eh? – dijo serio
e indiferente.
- Si…
- Bien… – y le tendió la mano,
fríamente. Nick la asió con fuerza, pero Joe inmediatamente lo soltó y se alejó
para quedar en un rincón de la cocina. Demi, soltó un sollozo y se acercó
nuevamente, para abrazarlo.
- Tenemos tantas cosas que
hablar…
- Ahora no Demi - dijo Miley –
tenemos hambre, y ese aroma delicioso nos avisa que no hay que desperdiciar el
suculento almuerzo que nos espera.
- ¡Bien dicho enana! – dijo
George, y asió del hombro a Nick – pero no esperes acaparar al "Aparecido" para ti solita – agregó. Los hombres
nos sentaremos en un extremo. Tenemos mucho que hablar con este joven aquí
presente.- Nick sonrió.
- ¿Qué quieren saber?
- ¿Donde estuviste? – comenzó
el interrogatorio George.
- En Londres…
- ¿Todo el tiempo? – él
asintió. Y pudo percibir la rabia con que Joe lo fulminaba desde su rincón.
- Pero entonces… - George
sonrió – deberás decirnos, si quieres que perdonemos tu ausencia, cuál es el
hechizo de indetectabilidad tan fuerte que hiciste para que ese condenado reloj
de mamá te diera por perdido.
- Es… fácil.
- Guárdalo para el almuerzo,
ahora dinos que has hecho en estos ocho años, maldito desagradecido. – dijo
Fred.
- ¡Fred! – dijo La señora Cyrus
– modera tu lenguaje, Nick es un invitado especial – le acarició la cabeza. Se
sentía tan bien la caricia de la señora Cyrus, otra vez se sintió como un niño
pequeño desamparado que tenía otra oportunidad en la vida. Miró a Miley y ella
lo miraba sonriente y le guiñaba el ojo, mientras le pasaba la bandeja de carne
a Fleur. – sigues tan delgado como siempre, ¿eh? Creo que tendré que darte una
ración especial Cyrus.
- Gracias señora Cyrus, no se
moleste.
- Estás delgado… anda, come
hijo – y enjugando un lágrima en su pañuelo, se sentó con las mujeres. Nick
miró a Joe, que comía callado, sin siquiera mirarlo.
- Dale tiempo… – dijo Bill,
cerca de su oído – es el que mas sufrió tu ausencia… - él asintió bajando la
cabeza – aunque, creo que peleaba por el puesto con Miley – Nick lo miró sin
entender. Bill sonrió – no hagas como que nunca supiste que ella estaba loca
por ti.
- Yo no lo sabía… - dijo mirándolo
a los ojos.- Bueno, en realidad... algo me dijo Demi, pero después… - miró a
Miley que sonreía a su cuñada Fleur- me dijo que ella lo había superado…
- Bueno, así era… - arqueó una
ceja – o es… no lo sé – lo miró mientras cortaba la carne casi cruda que su
mujer le alcanzaba – ¿que tienes con mi hermana? – Nick se atragantó.
- Yo… somos amigos.
- ¿Nada más?
- Bueno… nada serio…
- No lo arruines Nick- Miró a
Miley – es mi pequeña hermana – suspiró – solo Joe sabe lo que ha sufrido, pero
el muy condenado no quiere decírmelo. -Masticó tres veces y tragó el bocado.-
solo puedo deducir que mi hermana tuvo una relación no muy buena con ese idiota
con el que se fue a vivir.
- ¿Dean Thomas?
- ¿Lo conoces?
- De la escuela.
- Bien… no fue la misma desde
que estaba con él – Bill la miró nuevamente y vio como su hermana no podía
dejar de sonreír. Nick observó lo mismo – era casi una desconocida. Nada que
ver como es ahora o antes, siempre pensé en Miley como un pequeño cascabel,
emitiendo un continuo sonido y alegrándote la vida… ¿la recuerdas? – él asintió
– bien, no quiero volver a ver a mi hermana así.
- Yo...
- Aunque nos alegra que estés
nuevamente aquí, siempre recuerda que ella primero es nuestra hermana… - Nick
no dijo nada. ¿Que responder? ¿Como decirle que la relación con Miley no era
segura? Que todo terminaría a mediados de junio o quizás sobreviviría unos días
más pero que después… ni siquiera él se aventuraba a saber que iba a pasar
cuando todo terminara… si llegaba a terminar. Ahora estaba tan confundido que
no sabía exactamente que iba a pasar entre Miley y él. Porque si las cosas
seguían el curso que tenían hasta ese momento, él no dejaría nunca a Miley… y
eso era lo que mas temía, depender de la existencia de esa castaña , como lo
hiciera con Selena. Y que Miley le pagara de la misma manera que su antigua
novia.
Después de dos horas de un
extendido almuerzo, donde no faltaron las bromas de los gemelos hacia su
hermano Percy, Demi golpeó la copa de cristal con una cuchara para llamar la
atención. Nick y los demás estaban enfrascados en una estimulante discusión de
Quidditch, y no le prestaron atención. Miley se acercó a su amiga.
- Parece que están algo
distraídos
- ¡Hombres y Quidditch! –
farfulló su cuñada.
- Lo que me parece extraño es
que el tonto que tienes a tu lado, que se muere por estar hablando de sus
amados Cannons, no se acerque al grupo.
- Sabes que…- la miró – no iba
a ser fácil que lo asimilara Miley.
- Lo sé… pero aun así, está
actuando como un idiota.
- Sabes como es Joe, Miley…
compréndelo un segundo. De la nada aparece su amigo al que buscó por años… como
si nada, y no se presenta ante él, sino ante ti. Debe ser duro para él que su
amigo no lo tome en cuenta como primer referente para volver.
- A mi tampoco Demi – dijo
apagada, mirando a Nick reír y beber cerveza de mantequilla – Solo está aquí
porque lo manipulé… y porque le dije que tú amenazaste con contarle a todo el
mundo mágico de su regreso.
- Bueno… no es verdad.
- Pero tuve que idear una
excusa creíble, y como él te conoce, y sabe que lo harías… - se encogió de
hombros. Demi sonrió y nuevamente golpeó la copa con la cuchara, esta vez con
mas fuerza, aunque obteniendo la misma respuesta.
- ¿Quieres decir algo? –
Preguntó Miley. Demi asintió nerviosa.
- Joe – dijo Demi – ¿podrías
decirles a todos que presten atención? – Joe la miró serio.
- No te harán caso, ahora que
la gran sensación del mundo mágico regresó como si solo hubiera tardado unos
minutos después de ir a comprar el periódico…
- Joe, no debes ser rudo con
él… - dijo tratando de serenarlo, pero Joe estaba furioso.
- ¿Tu lo sabías no? – ella
abrió los ojos- Claro… ahora me doy cuenta de todo. Ese era el gran secreto de
Miley y tuyo, ¿no? – Demi quiso responderle pero no le salía nada- Así que tú y
mi hermana sabían que había vuelto y como siempre se lo ocultaron al tonto de Joe
Cyrus.
- Joe – dijo Demi – si bien lo
supe antes que tu, no fue hasta hace unas semanas… y Miley me hizo jurar que no
le diría a nadie, porque… - se quedó callada un instante y luego continuó -no
me corresponde a mi dar las explicaciones de por qué se fue y por que regresó –
dijo duramente – si tienes algo que decirle a Nick, ve y díselo, y deja de
estar con esa cara de pocos amigos…- Joe la miró a los ojos. Demi estaba a
punto de llorar- parece que no recuerdas el motivo de esta reunión…
- ¿No fue por Nick?
- Idiota… - le dijo Miley, –
nadie sabía que Nick estaba aquí… solo yo – lo miró duramente – no te gastes en
reprocharle a Demi, si tienes que decirle algo a alguien es a mi… yo lo sabía,
y no te lo dije… ahora déjate de hacer el señor ofendido, que la estás haciendo
llorar… Si Nick está aquí es porque Demi quiere decir algo y me pidió que si
podía, Nick estuviera aquí… él aceptó. ¡Supéralo o vete al diablo!
- No me hables así…
- Te hablaré como se me dé la
gana, estás comportándote como el estúpido inmaduro que siempre fuiste Joe…
equivocándote a cada rato y siempre excusándose en la actitud de los demás.
- Mira quien habla de
equivocaciones… ¿el nombre de Dean te suena hermana? – ella palideció.
- Si, tienes razón – dijo ella
mirando a Nick – pero yo al menos reconozco que me equivoqué… - suspiró – ¡eh,
ustedes! – gritó – hace rato que Demi quiere hablar…
- Ya lo sabemos, solo que de
seguro será una nueva proclama a favor de los elfos… - risas generales.
- No, - dijo Demi, sonriendo
sarcásticamente – no lo es… es algo que queríamos decirles ahora que todos
estamos aquí reunidos…
- Bien dilo, porque estamos
armando el partido de Quidditch – dijo Fred – ¿te apuntas Joe?
- No – dijo secamente. Nick bajó
la mirada. Sabía que era por su presencia.
- Tu te lo pierdes – dijo
George – seremos seis para jugar… diablos la enana querrá lincharnos porque…
- ¿No escucharon que Demi
quiere decir unas palabras?- dijo Miley enojada- Y no George, no jugare al
Quidditch, ¿entendido?
- Habla Demi querida – dijo la
señora Cyrus…
- Bien… primero quiero decirles
que me alegra tanto que Nick este nuevamente con nosotros y más en estos
momentos tan importantes para mí… y para Joe, claro… - miró a su esposo que no
aseveró nada, y continuaba enfuruñado en su silla. Luego miró a Nick, que le
sonreía tímidamente – siempre pensé que estarías aquí… - él no dijo nada, ni
pudo hacer una tímida mueca al respecto. Tenía un nudo atravesado en la
garganta que no pudo darle una respuesta. Se había equivocado tanto al
alejarse. Ahora que estaba reunidos nuevamente con ellos, se dio cuenta también
que la ausencia de todos sus seres queridos era tanto o más dolorosa que la
traición de Selena. Pero al marcharse no se había detenido a pensar en el dolor
que él podría infligir a todos ellos con su desaparición. Y Joe era el ejemplo
visible de ese dolor. – mas cuando tengo que decirles esto - buscó la mano de Joe,
y este se la brindó con una cálida sonrisa – bien…- suspiró
- Dilo ya Demi… ni que estuvieras
por anunciar que vas a tener un Cyrus…
- ¡Fred!! – chilló la madre –
deja que Demi termine lo que iba a decir.- la miro – continúa querida.
- Es que…- comenzó a llorar, y
miró a su cuñado – ¿por que siempre lo arruinas todo Fred!! – y se sentó para ser
abrazada por Joe, que a estas alturas tenía ganas de matar a su hermano.
- Grandísimo idiota… – solo
pudo decir. Fred, lo miró abochornado.
- Demi… - dijo Miley – ¿vas
a... vas a tener un sobrinito mío? – Ella asintió. Miley sonrió, tan
genuinamente que a Nick le pareció que un rayo de sol salía de su boca, pero
esa sensación le duro poco porque de inmediato, Miley parecía un león a punto
de atacar… y sacó la varita. Nick se alarmó – ¡Esta es tu muerte Fred Cyrus! –
y sin decir nada, apuntó hacia su hermano. Nick pudo apenas esquivar el hechizo
más poderoso que conocía de Miley lanzándose al suelo. Cuando se incorporó, vio
a Fred cubierto de una asquerosa masa amarillo verdoso, que le salía de la
nariz, mientras su hermano gemelo se destornillaba de la risa…
- Miley… - dijo el señor Cyrus,
pero ella pareció no escucharlo
- ¡Oh Demi!! ¡Voy a tener un
sobrinito!! – y la abrazó – ¡que feliz!! ¡Muy feliz estoy!! Yo… -se quedó
callada. No era momento de decir que ella también quería tener un hijo… miró a
Nick. El se incorporaba ayudado por Bill y Charlie. No, no era momento de
decirlo… y mucho menos pensarlo. Nick no era igual a Joe. Nada lo unía a ese
hombre, absolutamente nada.
Una vez que saludaron a Demi,
todos los varones menos Joe, que se había quedado con la excusa de ayudar a su "Embarazada esposa para evitar
que hiciera esfuerzos", salieron
al huerto y se perdieron en el aire con las escobas. Nadie sabría de ellos por
largo rato. El Quidditch era algo sagrado en esa familia, y no era momento para
romper tradiciones. Una vez que terminaran el partido, Nick se acercó hasta
donde Miley observaba el juego, apoyada en un árbol y leyendo una revista de
maternidad que le prestara Demi. El dejó la escoba, cerca y se sentó a su lado.
Los demás estaban a algunos metros, ocupando la gran sombra que daba el árbol
cerca del estanque. Miley le sonrió de compromiso y siguió leyendo. El levantó
la varita y convocó una cerveza de mantequilla. La abrió y bebió un trago.
- ¿Que loco no? – ella no dijo
nada. El la miró. La lectura debía ser buena para que no le prestara atención.
Miró hacia el cielo. Estaba tan diáfano. – Es una tarde estupenda. – las botas
de Quidditch se clavaron por el taco en la gramilla y comenzó a tamborilear los
dedos en la cerveza. Luego, para llamar la atención de la castaña , comenzó a
lanzar el corcho de la cerveza hacia el aire y lo atrapaba. Ella sonrió se
soslayo – si, definitivamente es una hermosa tarde... – la miró. Ella negó con
la cabeza – ¿que loco no? Demi va a tener un bebé… - ninguna respuesta – que
loco… - farfulló – un bebé…
- ¿Que es lo loco en esta
situación, Nick? – dijo ella al fin, bajando la revista.
- ¿Qué lees?
- Los ciclos fértiles de las
mujeres…
- Para qué…
- Es bueno saberlo ¿no crees?
- Si tú lo dices… - un tanto
incrédulo.
- Si la mayoría de las mujeres
supieran cuando comienza su período de ovulación, y cuanto dura este, se
evitarían tantos embarazos sorpresivos… ¿no lo crees?
- Eh… si, eso tiene algo de
sentido. – dijo.
- Aun no me contestaste Nick… -
él la miró sin entender – ¿por qué te parece tan alocada la idea de que Demi
este embarazada? – él iba a contestar pero ella continuó hablando – ellos son
una pareja estable, se adoran desde que no tengo memoria, es lógico que en
algún momento se sientan tan preparados para tener un hijo… y creo que después
de dos años de convivir, es lo ideal… un bebé es la manifestación viva del amor
entre dos personas…
- Pero no deja de ser raro…
- Para ti de seguro – dijo ella
bajando el tono de su voz. A Nick le pareció que su voz escondía desilusión, y
esa sensación no le gustó para nada. Que Miley se sintiera desilusionada de él…
- ¿Que quisiste decir?
- Quiero decir que te
desapareces por mucho tiempo, porque te prometiste alejarte de todo aquello lo
que según tú te lastimó, y vuelves y te das cuenta que los demás, a pesar del
dolor que sufrieron por tu ausencia, siguieron su vida, y son felices...
- Miley…
- La pregunta perfecta, sería –
dijo levantándose de golpe – ¿que obtuviste tu Nick, dejando todo lo que
querías, lo que te hacia feliz? ¿Sirvió de algo alejarte de aquello que te hace
bien? ¿Valió la pena perderse todo lo que te perdiste, la felicidad de tus
amigos, el compartir sus alegrías, abandonar todo aquello que te hace sonreír
de la forma en que has sonreído desde que pisaste mi casa? – él la miraba sin
saber que decir – será mejor que vaya a ver si mi madre necesita de mi ayuda.
Cuida la escoba. Fred y George aun quieren darte la broma de bienvenida – y sin
más, se dio vuelta y salió corriendo hacia la madriguera. Nick la vio alejarse,
su cabello oscilando al compás de su carrera, brillando y reflejando los rayos
del sol de la tarde. Bajó la mirada hacia la botella que tenia en su mano.
¿Realmente habia sacado algo bueno alejándose? Su mejor amiga estaba felizmente
casada, con el hombre de sus sueños, iba a convertirse en madre… recordó cuando
Joe y él se emborracharan en "las tres escobas" porque Demi habia
aceptado ser la novia de su amigo. Que feliz estaba por ellos. Y Recordó que Joe
le había prometido ser el padrino de su primer hijo "Por que sea lo que sea, y
pase lo que pase, Demi será mi esposa, y la madre de mis hijos… eso puedo
jurártelo" fue lo ultimo
que recordaba de esa velada alcohólica. Y Joe habia hecho realidad su
juramento. ¿Y él que tenía? No habia logrado nada alejándose… solo estar más
solo y vivir rodeado de resentimiento. Se habia prohibido conocer una chica que
lo hiciera feliz, compartir, amar… Y lo mas loco era que habia sentido todo eso
en solo unas semanas, desde que Miley apareciera en esa calle, y lo
atropellara… todo lo que ella hacia era así, atropellado, loco, y causaba
efecto… a él le afectaba demasiado. Se planteó la posibilidad de quedarse con
ella. Ella lo amaba. No le exigía nada, solo estar, permanecer, quedarse...
unas cuantas caricias… ella podía sentir amor por los dos. El no iba a
arriesgarse sintiendo algo por ella… Pero últimamente la había echado de menos
demasiado. Las veces que viajaba, se sorprendía llamándola en medio de la
noche, porque añoraba su cuerpo, sus voz, su sonrisa... Miró hacia la
madriguera una vez más. Miley estaba en la entrada, acariciando la panza de
Demi… Quizás, estaba curando sus heridas pasadas… sonrió. Quizás Miley ha sido
la cura que estaba esperando desde años…. El sonido de unos pasos lo volvieron
a la sombra de ese árbol. Levantó la mirada para ver a Joe, más serio que
nunca, con las manos al costado de su cuerpo y los puños cerrados. Lo conocía
bastante para saber que lo que vendría no era una charla amena recordando el
pasado. Sin dejar de mirarlo, bebió un sorbo de cerveza.
- Así que regresaste…
- No lo diría de esa manera… -
dijo él – ¿quieres hablar conmigo?
- No vine a pedirte un
autógrafo…
- Bien, o te sientas, o dejas
que me levante… es algo molesto hablar mirando hacia arriba… - Joe se sentó en
la gramilla guardando las distancias, pero de frente a Nick. Este suspiró. No
era tan fácil disculparse por la ausencia… - Joe – lo miro – se que no me
comporte como…
- No quiero tus explicaciones…
no las necesito – espetó – hace años las hubiera pedido, tratando de
entenderte, ¿pero sabes que? dejé de preocuparme por ti, cuando tu no querías
que se preocuparan… cuando comprendí que a pesar de que yo quería encontrarte,
tu no querías que te encontrara. Y respeté tu decisión…
- Sabes lo mal…
- Si… sé lo mal que estabas…
fue un golpe duro para tu ego que tu novia te pusiera los cuernos con tu peor
enemigo… ¿pero sabes una cosa Nick? No eres al único que le pasa. Si todos
fueran como tu y se largaran por cada infidelidad, el mundo estaría lleno de
gente que no quiere ser encontrada… los valientes siguen de pie, y continúan su
vida… solo se esconden los cobardes… - Nick lo miró.
- Tienes razón… fui un cobarde,
pero era lo único que podía hacer.
- No, esa no era tu única
opción Nick… estábamos nosotros, pero como te dije, tu ego no iba a resistir
que todos te llamaran el cornudo el año.
- Bien, ya dijiste lo que
tenias que decir… veo que no te alegras de verme…
- No es que no me alegra… no
quiero que ahora se inviertan los roles.
- ¿De que hablas?
- Hablo de Miley… y de lo que
estás haciendo con ella…
- ¿Y según tu que se supone que
estoy haciéndole?
- Le estás dando ilusiones… y
ella no se merece otra desilusión más.
- De que hablas…
- No voy a dejar que nadie,
vuelva a lastimarla… llámese Dean o Nick… Con ese malnacido de Thomas, no pude
llegar a tiempo, pero esta vez puedo hacerlo… y te prevengo, no voy a dejar que
mi hermana sufra de ninguna manera…. Si no estás interesado en ella, déjala en
paz. No voy a quedarme tranquilo mientras recojo los pedazos de Miley cuando tú
te marches otra vez… Con Dean no pude protegerla, pero esta vez estoy
preparado. No la lastimes de ninguna manera… un solo rasguño en Miley y te juro
por lo que mas quiero, que a pesar que fuiste mi mejor amigo no tendré piedad
contigo…
- ¿De que hablas? Yo no
lastimaría a Miley… y jamás podría levantarle… – lo miró. Joe estaba seguro de
lo que decía. Y entendió algunas actitudes de Miley cuando ellos discutían
acaloradamente. Además recordó que Miley se encontraba temerosa cada vez que
alguien mencionaba a… Abrió sus ojos cafes sorprendido – Joe…
- Estás prevenido… Si a ella le
sucede algo…
- ¡Espera! ¿Que sucedió entre
ella y Dean?
- ¿Tienes tiempo? – dijo
mirando hacia la casa. Nick asintió, sea lo que sea que Joe le dijera estaba
dispuesto a escucharlo. Se había dado cuenta que Miley le importaba demasiado
para ahora echarse atrás. Quería saber, quería conocer por que Miley se sentía
tan vulnerable y temerosa cada vez que salían o alguien comentaba algo de su
antiguo novio. Y si alguien podría decirle la verdad, era Joe. – Antes que
nada, esto se queda entre nosotros… nadie lo sabe, Solo Demi sabe algunas cosas
pero no lo mas terrible... Es una promesa que le hice a mi hermana, pero creo
que si estás involucrado en su vida como veo que lo estás tienes derecho a
saberlo. Pero nadie, absolutamente nadie mas, Nick.
- Te lo prometo… nadie más se
enterará de nuestra charla – lo miró – ni siquiera Miley sabrá lo que me
cuentes…
- Bien, porque el que tu
conozcas la verdad, la destrozaría mas… - Nick asintió. Y se acomodó en el
árbol dispuesto a escuchar lo que su amigo iba a confesar… Aunque estaba seguro
por la cara de Joe, que lo que él iba a decirle no le gustaría en lo absoluto.
12 comentarios:
awww me encantaron los capis o.0 no creii casi moriii pero siguela quiero saber que le dice joe a nick
ao wao wao candente muchachinaaa
Continuala pronto hermosa!
Karlet lo ame lo ame lo ame definitivamente lo ame siguela awww
Muero de nervios por saber que le hiso Dean a miley ahhh
awww siguela yaaa que nervios y no te preocupes linda la escuela es primeroo
Estoy de acuerdo con el comentario de arriba la escu es primero lo ame ahh ese feoo Dean ahh joe dile dilee
Por dioss!!!!!!
Porqué la dejaste ahí???? Necesito saber que pasará, es que, que hizo Dean a Miley como para que nadie ni Demi sepa toda la verdad??? Hayyyy necesito saber que va a pasar, Sariss sube pronto porfas que muero de curiosidad y amo esta nove!!! :3 Bue... cúidate, besis, bye c:
AAAAA!! por dios mujeeeeeeeerrr!! como dejas asi ee? quien te crees? naa mentiraaa lo ameeeee!!!! ES LO MASSS DEL MUNDO ESTA NOVE! ay cada vez me enamoraa mas estas adaptacionesss siempre tenes una idea locaaa para las novess, cada una me gusta mas q la otra enserio no tengo ninguna favoritaaa xq todaaaas son distintas y me enamoro de ellas de la misma maneraaa, asiq quiero mas de estos tipoooss! casi me das un paro x la intriigaaa!
apuesto lo q maaaass quieras q seguro ese mogolico de Dean le pego, q hijo de re mil pu....! ay sarii estoy re euforica quiero maaas no aguantoooo!
buenooo lei q querias mi correo, para serte sincera lo habia cerrado, pero como tengo muchas ganas de comunicarme con vos me voy hacer uno nuevo y te lo voy a dar!!!
a y x ultimo si no es muchaa molestia me gustaria q sigas con la de the manual of the forbidden!
buenooo eso estodooo!
tkmmm lindaa!
yo
AGUSS MAR!
Sara!! T.T
LO SIENTO MUCHO!!
billones y trillones de disculpas.....
Perdoname por ser TAN mala amiga!!
de verdad, lo siento mucho....
el cole me ha tenido superocupada y ademas nunca creí ausentarme así....
las tareas se duplican y los profesores quieren programarnos el tiempo!! =/
te extraño mucho linda.... ojala hablemos pronto y me perdones!! #.# @.@
y me estoy poniendo al corriendo con tus noves que realmente te felicito porque cada vez que leo un cap me convierto en algo peor que un vampiro.... quiero más y más caps.... =) eres una excelente escritora!!
Happy Day!
njsntcunthrt ahh mujer siguela pronto esta re buena
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