jueves, 24 de marzo de 2011

-EL hijo de otra--cap-22

por amplias estancias. La cocina era de madera y tenía una inmensa chimenea.
En el salón, todo parecía estar pensado para relajarse, desde los grandes sofás hasta los cómodos cojines y las estanterías llenas de libros.
nick dejó a Jack en el suelo y el pequeño, al oír una voz que le resultaba familiar, corrió a enroscarse en las piernas de la mujer que apareció en la puerta.
Los tres adultos se rieron y nick procedido ala presentación.
Mayra Vexx era una mujer de pelo castaño salpicado de canas, rolliza y sonrosada, el prototipo de la mujer de campo feliz con su vestido de flores y sus cómodas sandalias.
Por lo visto, era viuda, vivía en el pueblo con su sobrino y tres perros y llevaba doce años trabajando para el anterior propietario de la casa.
-Mayra venía con la propiedad –bromeó nick-. Compré el paquete entero.
-Ya me encargo yo de los pequeños -se ofreció tomando a Jack en brazos-. Voy a preparar té mientras ustedes se ponen cómodos. Vamos, niños, tengo una cosa en la cocina que les va a encantar.
miley se maravilló de la facilidad con la que Jack y Sean la siguieron por el pasillo. Entonces, se dio cuenta de que aquella mujer, al igual que aquella casa, desprendía cariño, bienestar y sencillez.
 El jardín que se veía por las ventanas reflejaba aquella misma sencillez y encanto en sus arbustos y sus parterres de lavanda, cuyo aroma entraba en la casa y se mezclaba con el delicioso olor del pan y los bizcochos recién hechos.
-¿Qué esperabas? -le preguntó nick al verla tan sorprendida.
miley lo miró y sintió que se estremecía al darse cuenta de que estaban a solas.
-No losé...
-¿No te imaginabas que me gustara el campo?
La verdad era que no. Había dado por hecho que nick era una criatura propia del lujo contemporáneo, a juzgar por su impresionante casa de Londres, pero allí no había sofás con brocados que un gato con las pezuñas manchadas de mantequilla pudiera estropear ni paredes delicadas que un par de manitas exploradoras pudieran pintar.
miley se dio cuenta de que allí podría pintar.¿Se habría dado cuenta también nick? ¿Por eso le había aconsejado un cambio de aires?
-Compré esta casa hace año y medio -le explicó nick acercándose a la ventana y aspirando el olor del atardecer-. Quería un sitio donde descansar y estar a solas con Jack.
Así que Maite jamás había estado en aquella casa. Al darse cuenta de ello, miley experimentó un secreto alivio.
Hacía un tiempo maravilloso propio del verano y había un montón de turistas, así que la playa de Weymouth Bay estaba muy concurrida.
La imaginación de miley se puso en seguida en acción, los rojos y los amarillos de los acantilados la inspiraron, así como el blanco de la arena y el azul del mar..
-Esta costa estaba aquí mucho antes que nosotros y seguirá estando cuando nosotros faltemos -le dijo nick mientras paseaban una tarde por un camino solitario a orillas del océano.
miley asintió maravillada ante aquel espectáculo de la naturaleza. Llevaban más de una semana allí, alejados del
ajetreo de Londres, y su creatividad había vuelto con una fuerza renovada.
miley había decidido tomar algunas fotografías aquel día y, como era sábado y nick no tenía que trabajar, Mayra les había dicho que se podía llevar a los niños a un santuario de burros que había cerca para que ellos pudieran dar una vuelta.
Tomándolo por sorpresa, miley le hizo una foto con las rocas y el mar al fondo.
-¡Te pillé! -exclamó riéndose.
-¡Pequeña bruja! Eres incorregible con la cámara -sonrió nick tapándose la cara al ver que miley tenía intención de hacerle más fotos-. No te atrevas...
Pero miley ya había apretado el botón. nick corrió tras ella y no le dio tiempo de llegar muy lejos porque se le enganchó la sandalia y cayó al suelo seguida por nick, que cayó sobre ella riéndose.
---------------------------------------------------------------------------------
este va dedicado para katti

1 comentario:

MRC' Love dijo...

Aww que hermoso qiero otro :DD