miércoles, 23 de marzo de 2011

one shto-niley- lo cumpli.....

miley McCartney había encontrado el trabajo perfecto para ella, cargado de adrenalina y peligro, las dos cosas que siempre le habían gustado. Había sido puesta a prueba durante todo un año para al fin pertenecer a la Agencia de la CIA, por más que tanto ella como su jefe sabían que al final del período de prueba ella sería aceptada. Y sus compañeros estaban más que satisfechos con su integración: por más que su estatura fuera mediana tenía una esbelta figura, la perfecta proporción entre sus pechos, su cadera y sus glúteos. En síntesis, la distracción favorita de los hombres.
Y miley estaba más que conciente de su atractivo, y no dudaba a la hora de usarlo; pero ella solo tenía un objetivo, el cual era su razón para haber renunciado a su aburrido trabajo como sexóloga y volver a su vida llena de acción; para el colmo miley estaba en perfecto estado físico, con un cinturón negro en karate, y una medalla de oro en boxeo; si eso no era suficiente para tumbar a un enemigo nada lo sería.
miley era eficiente en todos los sentidos, cuando se trataba de narcotraficantes ella era la indicada para seducirlos y atraparlos; cuando se trataba de asaltantes a grandes empresas ella era la indicada para seducir a los empresarios, los seducía para sacarles la información de todas las transacciones ilegales y atrapaba a los culpables. Pero eso no era lo que miley buscaba, ella buscaba a otra persona, ella anhelaba ese reencuentro y de una forma u otra lo conseguiría.
Pasado un año miley fue solicitada de urgencia al cuartel general, y los ojos se le abrieron como platos al ver la información actualizada en la pantalla gigante visible desde todas las entradas al enorme espacio; una sonrisa de lado se formó en sus labios, se dirigió con paso seguro –característico de ella- hacia su jefe y se limitó a dos palabras.
-Misión aceptada.
Esa noche se puso mejor vesto, ajustado hasta la cintura, suelto hasta –con suerte- 10 centímetros por debajo de su trasero –y por más corta que fuera la prenda, en miley se veía decente y elegante, dándole a sus perfectas y cortas piernas y en efecto kilométrico-; en los pies unos zapatos negros de taco aguja y plataforma; una fina gargantilla cubría su cuello hasta el inicio del escote del vestido, y una anillo de oro con un precioso y visible diamante reemplazaba el dije original; se hizo un recogido simple dejando caer algunas ondas naturales de éste; espolvoreó base en su rostro, pintó sus ojos con una purpurina plateada, delineó la parte inferior de los ojos y de los párpados de negro y repasó sus largas pestañas con rimel; por último pintó sus labios de un atrayente labial rosa pálido combinando con el vestido.
Tomó su bolso negro de diseñador y bajó al estacionamiento eligiendo de entre todos sus autos su Ferrari; al llegar al hotel donde se realizaría la fiesta un portero la acompañó al salón correcto y luego de felicitar a la pareja por el reciente compromiso se sentó en la mesa donde había sido ubicada –de más estaba decir que los que estaban ahí sentados eran todos desconocidos para ella.
Pasados 30 minutos, recibió un mensaje de su compañero: ‘acaba de entrar al salón’.
Discretamente giró la cabeza hacia la entrada y lo vio entrando con paso firme, seguro, imponente; se veía perfecto y elegante con una camisa blanca, un saco negro a juego con los pantalones y zapatos perfectamente lustrados; llevaba su cabello peinado hacia atrás, escapando un natural bucle hacia su frente. Cuando estuvo segura de que él la había visto se levantó de su lugar y caminó hasta el tocador, dejó su bolso en la encimera y se quedó frente al espejo con su vista calvada en la puerta: tan solo un minuto después la puerta se abrió, la cerró detrás de el y se apoyó contra ella.Miley volteó, quedando apoyada en la encima y frente a él.
-Tanto tiempo miley -su nombre pronunciado por su profunda voz le causó un escalofrío.
-Ya lo creo Nicholas.
-¿Cuánto hace? ¿2 años?
-2 años, 7 meses y 10 días, pero quién lleva la cuenta, ¿no? -él lanzó una risa al aire.
-Te ves más hermosa que hace dos años, ¿creciste un centímetro? –bromeó.Miley le dirijo su mejor sonrisa sarcástica.
-Veo que estamos de buen humor hoy, pero la verdad no me importa, ¿qué tal si apuramos el paso?
-¿Por qué la prisa? ¿Tienes que prepararle la cena a tu marido? –ella no puedo contener una carcajada, echó la cabeza hacia atrás y el eco de su risa resonó en el enorme cuarto de baño. Nicholas se permitió cerrar los ojos y disfrutar de ese hermoso sonido par él durante unos milisegundos.
-Mi marido se puede cuidar muy bien solo; además ahora está en unos asuntos de negocio.
-Si seguro, haciendo negocios con una rubia de 1,90 m. Quédate conmigo, yo soy más divertido.
-No lo dudo Casanova, pero para MI suerte tengo cosas más importantes que hacer como para estar perdiendo el tiempo contigo.
-Solo unos minutos –imploró moviendo sus largas pestañas dejando ver unos preciosos ojos color chocolate.
-No des más vueltas al asunto Jonas. O te acabo yo o te acaba mi equipo –esperó miley poniéndose seria-. Tú decides...
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bueno espero y les gustee
cuidensee y comenteen pliss
besos cuidense muchooo ♥♥♥

3 comentarios:

Lucia dijo...

me encanto
sube pronto
la siguiente parte
jejejeje
haber cuando subes el maraton jejejeje
que tenias planeado! si no puedes ni modo XP

:)gaby dijo...

me encanto... sube la 2da parte...
y pon el maraton... si puedes claro..
cdt... besos... y pon el maraton porfisss

Niley Obsesiones dijo...

mmm sin palabras de verdad esta muy lindo espero el próximo capi...y la maratón cuando puedas!!! un beso y cdt!!!