miércoles, 23 de marzo de 2011

one shto-niley- lo cumpli.....parte 2

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vale no se te olvide decir de novela quieres marton
bueno un beso y cuidencee
-¿Y cómo estás tan segura que acabarás conmigo? No pudiste hacerlo las dos últimas veces, ¿qué te hace pensar que podrás hacerlo ahora? –caminó con paso muy lento hasta ella con los ojos entrecerrados y el semblante serio; parecía un verdadero tigre al acecho.
-Nunca me equivoco, ¿aún no te das cuenta?
-Linda, se mucho más de ti que tú misma, ahora… -en un abrir y cerrar de ojos tuvo uno de sus musculosos brazos rodeando la delgada cintura de miley- ¿Qué tal si empezamos con lo nuestro? –con su mano libre levantó por la barbilla la cabeza de miley para que pudieran verse a los ojos. Ella sonrió y rodó los ojos.
-Apresúrate con esto Jonas –posó sus manos sin rodeos en el firme trasero de Nicholas y lo acercó a ella-. Como te dije…tengo prisa.
El sonrió y sin tardar más bajó su cabeza para alcanzar los labios de miley, disfrutó de ellos mordiéndolos a su antojo y las delicadas y pequeñas manos de ella hicieron presión en sus nalgas, decidió entonces que debían ser rápidos. Separó sus labios dejando que la lengua de la chica explorara su cavidad a su antojo mientras el hacía lo mismo; mientras sus lenguas se disfrutaban, las manos de Nicholas subieron a la espalda de miley y bajaron lentamente el cierre del vestido, cuidando de que sus dedos rozaran la suave piel que iba quedando al descubierto. Miley subió las mano y las metió por el elegante saco de seda, cuando llegaron a sus hombros empujó la prenda y ésta cayó al suelo con un sonido seco. Su siguiente objetivo era la camisa, desabrochó los botones en tiempo record y cuando ésta compartió el espacio con el saco Nicholas bajó sus labios hasta el cuello de miley, sintiéndose drogado con su aroma; ella echó la cabeza hacia atrás, suspiraba cada vez más rápido entrecortado, y sus manos exploraban de arriba abajo su fornida espalda.
En cuanto meno lo esperó, su vestido formó parte del suelo y las manos de Nicholas no tardaron en dirigirse al espacio que segundos antes ocupaba la prenda tapando sus perfectos y redondeados pechos, sus dedos experimentados se deslizaron por la zona más sensible y a miley se le escapó un gemido, lo que impulsó a seguir. Las manos de ella se deslizaron desde la espalda de Nicholas hasta sus fuertes pectorales y bajaron hasta los bien marcados abdominales.
Cuando estuvo cansada del juego bajó sus manos hasta el cinturón y con un movimiento ágil lo quitó del caminó, desabrochó el botón y bajó la cremallera y sus dedos se ocuparon de rozar la notoria y dura erección bajo los boxers, la cual hizo presión sobre su bajo vientre excitándola aún más, si es que eso era posible.
-Ah, Nick –dijo en un suspiro casi inaudible.
Ladeó su cabeza y se puso de puntas para llegar a su cuello sin problema, dejó una serie de besos desde su hombro hasta el lóbulo de la oreja, haciendo pequeños círculos con su lengua; cuando lo escuchó gemir sobre su oído mordió sensualmente la piel del cuello.
-Fue suficiente miley, terminó del juego.
-Era hora –susurró ella.
Nicholas prácticamente arrastró su boca a la de miley y la besó con tal pasión, deseo y fuerza que ella sintió sus piernas flaquear; mordió su labio inferior antes de bajar sus manos a la última prenda y bajarla de un tirón; Miley hizo lo mismo con su última prenda, pero ella se encargó de tocar las zonas esenciales y los gemidos de Nicholas no se hicieron esperar. Tomó las suaves piernas de miley y la levantó como si fuera una pluma hasta que estuvo sentada en la encima de mármol y sus piernas rodeaban su cadera haciendo presión en ambos s.ex.os. miley se ocupó de besar su cuello y despeinar el frenéticamente el rizado cabello de Nicholas cuando lo sintió entrar en ella; despacio, con un movimiento excitante y torturados para su propia cordura. O la de ambos.
Cualquier mujer que veía a Nicholas Jonas pensaba en dos cosas, la primera: era un importante empresario, soltero y con muchos millones; la segunda: que era un As en la cama. Y no se equivocaban, Nicholas había experimentado lo suficiente como ser todo un conocedor a sus 28 años; seguro de encanto sexual, apasionado, desenfrenado en el momento justo; perfecto. Con una simple mirada él sabía como le gustaba a una mujer, y nunca se había sentido atado a establecer ningún compromiso con ellas.
Pero miley era una excepción. Nadie lo había torturado como ella, ninguna había logrado hacerlo querer arrodillarse con solo una mirada como ella, miley había sido su infierno desde el primer momento en que se cruzaron como enemigos, condenándolo con cada uno de sus movimientos. Y si ella era su infierno entonces él quería arder.
Lo único que se escuchaba en el enorme cuarto de baño eran las respiraciones agitadas, los jadeos de ambos a veces contenidos con besos, el chocar de cuerpo con cuerpo y el tintinear de una rectangular placa plateada -con un grabado: ‘Agente Nicholas Jonas’- y un anillo grueso de oro, ambos colgados de una cadena de plata lo suficientemente larga para quedar oculta bajo cualquier prenda que llevase puesta.
-Dime que me amas –susurró miley con voz agitada.
-Te amo –su voz era ronca y mucho más agitada que la suya. Miley sonrió y ahogó un gemido mordiendo el hombro de su amante.
-Te amo –logró articular luego de reponerse
Nicholas se corrió susurrando el nombre de miley y ella a los pocos segundos se corrió gimiendo el nombre de Nicholas. Completamente hundido en ella se acercó a sus labios y la besó, pero esta vez había algo más, había amor, ella lo sintió a penas sus labios se unieron a los de ella; y por su parte miley...miley lo amaba en cada segundo de su maldita vida. Separaron sus labios solo cuando respirar se convirtió en necesidad, y no muy dispuesto, Nicholas salió de ella, se besaron una vez más  se dispusieron a cambiarse en silencio, se miraban a través del espejo y sonreían, ninguno de los dos quería arruinar el momento con la continua pelea entre el FBI y la CIA. En ese momento solo eran ellos dos.
-Otra vez te equivocaste linda, como dije…hoy no es el día perfecto para matar -miley, que en ese momento estaba frente a la pared y con Nicholas detrás suyo levantando el cierre del vestido, sonrió. Cuando su vestido estuvo puesto, ella volteó hacia Nicholas, que ahora se encontraba frente al espejo arreglándose el cuello de la camisa. Lo abrazó por la cintura con toda la fuerza que puedo y aún con los zapatos puestos, tuvo que ponerse en puntas de pie para llegar a su oído.
-No estés tan seguro cariño –susurró.
Antes de que él pudiera hacer nada, ella sacó una filosa y delgada daga de entre su peinado y la clavó en su espalda. A Nicholas se le abrieron los ojos como platos y se agarró con fuerza del borde de la encimera, pero la fuerza se le desvaneció del cuerpo y calló desplomado en el suelo boca abajo. Con el cabello ondulado cayendo por sus hombros, miley se puso en cuclillas frente a Nicholas, estiró su mano buscando a delgada cadena y la desabrochó con cuidado; acarició la medalla con el nombre grabado, pero su objetivo era el anillo; lo quitó de su lugar y colocó la cadena como antes estaba.
-Lo siento cariño –susurró acariciando la fría mejilla-, pero sabíamos que esto pasaría algún día, era inevitable y acordamos no molestarnos si el otro nos mataba así que…sin rencores. Sabes que te amo y…lo voy a hacer siempre –su voz sonaba normal, pero una lágrima silenciosa cayó por su mejilla-. Fueron los mejores 6 años matrimonio, ¿cómo no amarte? –sonrió triste y lanzó un suspiro. Escuchó como toda la gente en el salón aplaudía y lanzaba silbidos-. Me tengo que ir, aún que desearía con toda mi alma quedarme aquí –acomodó el bucle rebelde hacia atrás, y éste quedó quiero sin volver a su lugar en la frente. Solo ella lograba hacerlo-. Te veré en el funeral, y no te preocupes, le diré a Nikki que tuvo y tendrá al mejor papá en todo el mundo –prometió. Bajó su cabeza hasta rozar sus labios con los fríos labios de su esposo-. Te amo.
Tomó si bolso que aún descansaba en la encimera y salió del baño, caminó por un pasillo hasta una salida alternativa hacia la calle. Una vez en el auto buscó el comunicador en su bolso.
-Misión cumplida –dijo cortante y seria. Desactivó el aparato y lo tiró al asiento del copiloto, luego buscó su celular en el bolso-. Nikki  estoy volviendo a casa ahora…hay algo importante que tengo que decirte…está bien, nos vemos en unos minutos.
-Mientras manejaba el volante con una su mano derecha, con la izquierda daba vueltas al precioso anillo de oro.
-Nikki –imaginó que le decía a su hijo-…tu padre y yo trabajábamos para agencias diferentes y hoy tuve que matarlo.
Sonrió con ironía y continuó el trayecto mientras las lágrimas caían por sus mejillas..........
Lo que miley no sabia es que nick no habia muerto...............

5 comentarios:

:)gaby dijo...

Me encantaaaa... siguela y pon la otra parte pronto y quiero maraton... pues... esta dificil las dos me fasinan... pero creo que, de perfect lover... buehh bye... y pon el otro... esta interesante... pero ¿PORQUE LO MATO? esta loca... y todavia con su hijo... mmm bueno no murio pero sigue...

Niley Obsesiones dijo...

ah.. estoy de acuerdo con Valee... esta loca como lo va a matar... espero el otro un beso!!

Tamara Fernanda dijo...

aaahahhh me encantan tus noves!!...y el one shot OMJ......lo ame!!....siguela xfi!!

y qiero maraton, aunqe me gustan kas dos noves, de Perfect Love!!!!

Cαrσσ'H ♥ dijo...

Ziiiiiiiiiiii!!
Perfect Lover!!!
Yeahhh!!
Me enqanta ezza nove xD
Weno me guzta ezta nove perome dqede de piedracuando lei y le clavo la daga en la espalda matandolo!!
Y yo OMG!!!
Hahahha no murio no?
weno ahi dice qe no!!
Ezpero qe no
hjahhahaha
Weno cuidate muxoteeeeeeee
Bye bezozzz!!!
xoxoxoxoxoxo

Lucia dijo...

puff murio o no murio?? sube pronto
jejejejeje
me encanto
ya dije que queria el maraton de El hijo de otra jejeje
aunque todo el mundo vota la de Perfect Lover jejejejejeje