jueves, 26 de enero de 2012

una proposicion atrevida-cap-45



-¿De inmediato? -preguntó él-. ¿No crees que eso es prematuro e indecente? ¿Qué es lo que te dice? ¿Que vuelvas a casa porque te ha perdonado? -su desdén era palpable-. Antes yo debo conocer a ese individuo.
-Un proceder muy civilizado. Por desgracia, ni a liam ni a mí nos gustaría que fuese así, y mis relaciones con él no son de tu incumbencia.
-No, nosotros somos sólo dos personas que por accidente compartieron el lecho en unas cuantas ocasiones; no es que seamos un matrimonio. Si fueras mi esposa, mis sentimientos serían diferentes, ¿o no?
-¿Ah, sí? -ella pensó que lo odiaba.
-Piénsalo muy bien antes de actuar.
-No necesito pensarlo. No soy una adolescente tonta, aunque a ti te guste tratarme como tal. Soy una mujer hecha y derecha -declaró con dignidad.
-Pero no eres la misma que hace algunos meses y, después del modo en que respondiste hacia mí, no puedo creer que aún quieras del mismo modo a liam.
-No es lo mismo amor que sexo.
-Y yo fui la perversa influencia que te enseñó la diferencia.
-Eso ya no tiene importancia. y, por favor, no hagas esto más desagradable. Respeta mi decisión.
-Pasará mucho tiempo antes de que te quedes libre para casarte con liam y no tienes necesidad de apresurarte. Si tiene interés en ti, él esperará.
-Quizá sea yo quien no desea prolongar la espera.
-De acuerdo -capituló él de manera inesperada-. Si así lo deseas, puedes irte hoy mismo, pero quiero saber dónde te encuentras desde el momento en que aterrices en Londres. Ya que te sientes tan ansiosa, te dejo en libertad de echar a perder tu vida.
-¡Eso empezó a suceder el día en que te pedí que te casaras conmigo! -declaró ella furiosa y salió de la habitación. Durante un fugaz momento casi creyó a nick cuando dijo que deseaba que se quedara, pero todos sus argumentos eran sólo para disimular el alivio que sentía por su marcha.
demi fue a verla al ver que no bajaba a almorzar.
nick me ha dicho que te vas.
-Eso no puede sorprenderte- miley estaba guardando su ropa de nuevo, pues la mayoría de aquellas elegantes prendas no le serviría-. Debes haberte dado cuenta de que nuestro matrimonio no era normal.
demi parecía preocupada.
-No puedo negarlo, pero nick te aprecia mucho y ha hecho un enorme esfuerzo para agradarte.
El atisbo de reproche desconcertó a miley.
-No comprendes...
-Tengo ojos y oídos... por ejemplo: todas esas joyas que no usas... ni sé ni me importa lo que haya sucedido entre vosotros, pero nick aceptó las habitaciones separadas sin un murmullo de protesta, y eso me asombra.
A miley también le había sorprendido, si no supiera que fue sugerencia del mismo nick. Al sentirse mareada de nuevo, lo cual era muy comprensible debido al curso de los acontecimientos, se sentó en el borde de la cama.
-Él se siente culpable y está arrepentido -musitó-. Pero yo no quiero ni su arrepentimiento ni sus regalos.
Hubo un prolongado silencio, durante el cual demi se acercó hacia la ventana.
-Lo que pasa -dijo-, es que él es una persona a quien le resulta difícil demostrar sus sentimientos y tiende a compensarlo con regalos. Nunca creí que nick se llegara a casar, pero cuando vi que se trataba de ti, tuve el presentimiento de que las cosas saldrían bien.
miley respiró con lentitud hasta sentirse bien.
-Si nick se casó conmigo, fue porque yo se lo pedí -confesó con risa contenida-. Lo hice, porque de otro modo no podría recibir la herencia de mi abuelo. ¿Me creerás ahora si te digo que nick se sentirá feliz cuando yo me vaya?
Perpleja, demi se había vuelto hacia ella.
-¿Entonces fue ese el motivo?
-Sí - miley se puso de pie para proseguir con su tarea-. No tengo derecho a su generosidad, y le debo más dinero del que podré pagarle en toda mi vida de trabajo.
-Pero lo amas. Si te vas, nunca sabrás si él ha empezado a sentir por ti algo especial -protestó demi.
miley pareció rogarle con la mirada que procurara comprenderla.
-Ni me ama, ni nunca me amará. Soy muy diferente a la clase de mujer que a él le gusta -la voz se le quebró-. Si se llegara a dar cuenta de lo que yo siento por él se culparía a sí mismo. Maley, no me hagas esto más difícil de lo que ya es.

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