sábado, 28 de abril de 2012

Sicilian's mistress- cap -16


Miley frunció el ceño confundida.
-¿Por qué?
nick retiró el plato y se recostó en la silla para observarla detenidamente.
-Consulté a un psicólogo antes de venir.
-¿Un psicólogo? -miley estaba totalmente desconcertada, se dio cuenta avergonzada de que la mala opinión que tenían sus padres sobre los psicólogos había acabado afectándola.
-Me recomendó que, siempre que fuera posible, te enfrentaras a las cosas de una en una. Por eso quiero que nos centremos en lucas -le explicó nick muy despacio y con dicción clara, como si estuviera hablando con un niño a punto de tener una rabieta-. Creo que por ahora es suficiente con que aclaremos esto. .
-A ver si he entendido bien -tartamudeó miley inquieta-, ¿me estás diciendo que no estás dispuesto a... ?
-A liar más las cosas y confundirte dándote información que aún no necesitas -le confirmó nick viendo cómo se le iban oscureciendo los ojos de rabia.
miley retiró la silla con brusquedad y se levantó.
-¿Quién demonios te crees que eres para decirme eso?
-Por favor, siéntate y termina de comer.
miley estaba temblando.
-Tengo derecho a saber qué papel desempeñaba en tu vida. No creo que eso sea información superficial.
-Pues yo creo que sí. Quiero hablar sobre mi hijo porque llevo tres años esperando y me gustaría conocerlo -afirmó nick al tiempo que le lanzaba una mirada desafiante.
-¡No vas a conocer a lucas hasta que no me digas todo lo que quiero saber! -empezó a sentir que le iba a estallar la cabeza, en parte debido a la aparición de una fuerza de carácter que ignoraba tener y que se estaba apoderando de ella por momentos, por mucho que luchara para contenerla-. ¿Qué era yo para ti? ¿Un lío de una noche? ¿Una prostituta? ¿O tu novia?
Con total calma, nick se acercó a ella sin mirarla a los ojos.
-No eras nada de lo que has dicho. Cara, por favor, dejemos esto para otro día -le sugirió suavemente con esos ojos tan oscuros e incisivos-. Cuando llegue el momento, te diré todo lo que quieras saber.
-¡Deja de tratarme como si no fuera lo bastante madura como para tomar mis propias decisiones! Te lo voy a preguntar una vez más antes de marcharme de aquí... ¿qué era yo para ti?
nick tomó aire.
-Eras mi amante.
miley se quedó mirándolo fijamente con los ojos cada vez más abiertos y la boca también entreabierta, pero sin emitir sonido alguno. Toda la tensión que la había estado martirizando se esfumó. Ahora solo podía sentir el shock que la había dejado perdida y totalmente vulnerable. Entonces, cerró la boca y se obligó a moverse para dirigirse hacia la puerta. Una vez allí, titubeó un segundo y volvió a cruzar la habitación para recoger su bolso. Pero no se permitió mirar a nick ni por una milésima de segundo.
-¿Están aquí las llaves de mi coche?
-Sí. Esto es ridículo -murmuró nick.
-¿Cuánto tiempo fui tu... tu amante? -consiguió pronunciar aquella palabra con gran esfuerzo.
-Dos años...
miley se estremeció con ese segundo golpe. Tomó fuerzas y se puso recta antes de volver a dirigirse a la puerta.
-Espero que me pagaras bien por prostituirme.En mitad de aquel silencio ensordecedor miley giró la cabeza. Allí estaba nick sin mover ni un solo músculo, pero por primera vez pudo leer en su rostro sin ninguna dificultad, le ardían los ojos de furia. Algo más tranquila al ver su reacción, miley salió de la habitación.
El leve control que miley había conseguido reunir se vino abajo tan pronto como se encontró sola en el coche. Se quedó un momento con la mirada perdida en el parabrisas, intentando tomar aire y tranquilizarse.
Era un hombre rico. Pertenecían a mundos diferentes. Claro, ella no podía ser su amiga, su igual. Ahora entendía por qué le había costado tanto dar un nombre a la relación que había entre ellos. Una relación que había tenido algo de comercial. Dos años. ¡Dos años! Sintió dentro de sí una angustiosa voz de condena.
Dos años. Durante dos de aquellos años que no recordaba había sido una mantenida. A cambio de sexo, seguramente él le pagaba la casa, la ropa y las facturas. Temblaba solo de pensar el tipo de mujer que era antes de perder la memoria. ¿Qué clase de mujer era esa que se hacía llamar Destiny? ¿Qué más cosas humillantes le quedaban por descubrir?.
Destiny puso en marcha el coche haciendo un gran esfuerzo por reponerse. nick había dicho que ella desapareció. De acuerdo, quizás tardó mucho tiempo pero al fin se decidió a dejarlo. Seguramente planeaba empezar de cero. Y eso era precisamente lo que había hecho.
Al llegar a la rotonda que daba entrada al centro de la ciudad el dolor de cabeza que la había estado acechando empeoró tanto de repente, que se le nubló la vista. Tuvo que salirse de la carretera inmediatamente y parar en la cuneta.
Fue entonces cuando ocurrió. Como si de pronto alguien estuviera pasando diapositivas dentro de su cabeza, Vio una imagen de sí misma contestando al teléfono:
-nick... hace tres semanas que no te veo -decía su imagen con lágrimas en los ojos, aunque intentando que la voz no la delatara. nick, como cualquier otra persona obsesionada por el trabajo, detestaba que lo atosigaran.
-¿Por qué no te reservas un billete para el Concorde?.
-Bueno -accedió con estudiada indiferencia a la vez que retenía las lágrimas.
-No me había dado cuenta de que hubieran pasado tres semanas -nick hizo una pausa y luego siguió con esa superioridad innata-. No, cara, no hace tres semanas. ¿No te acuerdas que pasé por allí la noche antes de irme a rió?
-nick, por mucho que te quiera, hay veces que me gustaría pegarte. ¡Pasaste aquí menos de cinco horas!
Entonces, tan repentinamente como había ido, la imagen se desvaneció y Rob se quedó atónita sentada al volante. Todas las sensaciones que tuvo durante su breve viaje al pasado permanecieron con ella y fueron como una revelación.
Bajó la ventanilla con mano temblorosa y respiró el aire fresco. De verdad había sucedido, esta vez sí había recordado algo. ¡Pero esa diminuta porción de su pasado era demasiado inquietante!
Lo había amado. ¡Había amado a nick Uckermann! En algún momento tuvo capacidad de sentir algo tan fuerte que la devoraba por dentro. Hasta ese momento miley nunca había siquiera soñado haber podido sentir algo así en toda su vida.
Resultaba aún más demoledor el tener que hacerse a la idea de que una vez había adorado a nick Uckermann, había vivido pendiente de ese amor día tras día, lo había necesitado como necesitaba el aire que respiraba, sintiendo que sin él ella no existía...
Cuando salió de ese nuevo y terrible estado de conciencia, intentó olvidarlo por completo. Decidió que ya lo pensaría al día siguiente.
Condujo por la ciudad hasta llegar a Pétalos, la floristería que dirigía junto a Bel.

11 comentarios:

Cammila dijo...

Juuuuu!!! Esta nove *-*
Me encantaba :D
Sube pronto otrooo!!!!

Anónimo dijo...

ahh m encanto tienes que seguirla prontooo pliss

butblop dijo...

siguela yaaaa buenisisima hahaha me encantooo

angela dijo...

la mejor novela que he leido siguela prontoo plisss

carter dijo...

eres una geneal escritora eso jamas lo dudes nunca nunca

carter dijo...

H

carter dijo...

E

carter dijo...

R

carter dijo...

O

carter dijo...

S

carter dijo...

A